Nutrición

La dieta FAFO: ajustar cantidades y seguir una alimentación sin cambios bruscos para combatir la obesidad

Elementos de la dieta mediterránea

Elementos de la dieta mediterránea / M. G.

Un 16,5% de hombres y un 15,5% de mujeres padecen obesidad en España, según las últimas cifras recogidas en la Encuesta Europea de Salud en España publicada en 2020. Y un 44,9 % de hombres y un 30,6 % de mujeres padecen sobrepeso. Unos datos alarmantes teniendo en cuenta que padecer obesidad reduce la expectativa de vida de una forma equivalente al tabaquismo. De hecho, es la quinta causa de muerte en el mundo.

La propia Organización Mundial de la salud (OMS) considera la falta de adherencia como un tema prioritario de salud pública. La mayoría de la gente tiene una idea de qué es la alimentación saludable. Todos conocemos la importancia de esa dieta mediterránea o de la necesidad de practicar ejercicio físico. Sin embargo, existe un reto: la adherencia. Lograr la constancia de esa pauta saludable y equilibrada. ¿Cuál es el principal problema? Las circunstancias personales y laborales, de horarios y conciliación. Al final, no hay tiempo ni para comprar una dieta tradicional diversa ni para cocinar.

La idea es adaptar y hacer flexibles esas dietas tradicionales, de tipo mediterráneo o atlántico, y buscar estrategias personales para que cada uno, en su contexto doméstico, pueda buscar esos trucos para poder lograr esa adhesión. 

Así nace junto con la dieta mediterránea, la atlántica, la cetogénica o el ayuno intermitente, la dieta FAFO (Flexible And Friendly for the Owerweigth, por sus siglas en inglés), menos conocida pero muy recomendable, según el miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO), el doctor Rafael Gómez y Blasco, porque "consiste en un cambio flexible y adaptado en el estilo de vida y, desde el punto de vista alimentario, se sustenta en alimentos similares a los que contempla la dieta mediterránea".

En este caso, añade, "el principal rasgo diferencial es que se tiene en cuenta la profesión, la actividad física, el lugar de procedencia, las costumbres del paciente, así como también sus posibilidades económicas para realizar determinados cambios en sus hábitos higiénico-dietéticos".

Esta dieta incluye comidas normales, permitiendo disfrutar de los platos típicos regionales que por costumbre forman parte de los hábitos diarios. En este caso, como informa el experto de SEEDO, "solo es preciso ajustar ciertas cantidades en los alimentos y mantener unas pautas muy sencillas y abiertas para la preparación y cocción de los mismos, de esta manera resultan muy agradables para el paladar". 

Ventajas de la dieta FAFO

Uno de los aspectos que más resaltan los expertos en relación con este abordaje es que, "de manera novedosa puede ser seguida por el resto de la familia, ajustando las cantidades y facilitando la realización de la misma. 

Otro de los beneficios adicionales que aporta a este tema de la obesidad es que resulta asequible para poblaciones con pocos recursos. En concreto el doctor defiende su implantación en países latinoamericanos, donde el problema de la obesidad ha crecido de forma vertiginosa.  

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