LA TRIBUNA COFRADE Una ‘nueva’ Soledad

  • Jesús Rosado bordará un nuevo palio y manto para la Dolorosa de Vera–Cruz

  • El cabildo ha aprobado el proyecto, que tardará 12 años en ejecutarse, por unanimidad

Detalle de la bambalina frontal Detalle de la bambalina frontal

Detalle de la bambalina frontal

Vera–cruz se reinventó hace más de treinta años. Un buen día el mismo grupo de jóvenes que tuvo el arrojo de refundar la cofradía, se metió en la aventura de hacer un paso nuevo, cuando apenas se hacían en Cádiz pasos nuevos; y buscaron a los referentes en la materia para legar a la ciudad una de las mejores obras procesionales que salen cada año. De esos años 80 hasta nuestros días la cofradía ha seguido realizando una labor silente y constante que ha logrado una renovación prácticamente absoluta del patrimonio procesional; y ahora, cuando los cuerpos debieran estar cansados, cuando las fuerzas debieran flaquear, cuando otros pedirían un respiro, la hermandad se fortalece de nuevo para encarar un reto apasionante: realizar un nuevo palio y manto para la Virgen de la Soledad. Ahí es nada.

El cabildo general de hermanos aprobó el viernes por una aplastante unanimidad –qué difícil es hoy conseguir la unanimidad de los hermanos– la ejecución del nuevo palio y del manto para su Dolorosa. El trabajo se encomendará al sevillano (de Écija) Jesús Rosado, uno de los principales referentes del mundo del bordado en la actualidad, que plasmará con hilo de plata sobre terciopelo negro lo que el taller de orfebrería de los hermanos Ramos Espinosa (autores de todas las intervenciones de palio) ha diseñado.

La silueta de las bambalinas y su dibujo recordará mucho al actual palio –sobre el que, dicho sea de paso, el propio Rosado dijo el viernes “que en su conjunto montado es efectista, pero que su dibujo no reúne la calidad suficiente con el conjunto orfebre, siendo de una calidad muy inferior”–, siendo posiblemente el techo la pieza que más destaque del nuevo conjunto. La gloria central, curiosamente, será la representación de la conquista de Cádiz, de lo que precisamente se han conmemorado ahora los 750 años.

La poca calidad artística del actual palio se une al mal estado de conservación como argumentos principales (y sobrados) para la ejecución de este proyecto. “Los actuales bordados son irrecuperables, llegó a afirmar el viernes Jesús Rosado, que en el examen realizado situó en el 80% del conjunto las piezas sin solución ni restauración posible. Es decir, que aunque se hubiera optado por la restauración se tendría que haber bordado el 80% del palio de nuevo.

Doce años es el plazo que se ha marcado la hermandad para estrenar el conjunto en su totalidad. Si los plazos se cumplen –y Vera–Cruz es una cofradía que hasta ahora ha venido cumpliendo con los plazos que se ha ido marcando para estos proyectos patrimoniales– el Lunes Santo de 2031 verá la ciudad un nuevo paso de palio. Habrán pasado entonces la friolera de 45 años desde que se firmó el contrato del paso de Cristo con Antonio Martín hasta que se culminen los bordados de Soledad. 45 años que habrá dedicado Luis Barbosa a reinventar su cofradía. Casi medio siglo que ha dejado atrás a gente como Melquiades Brizuela o Ruiz Nieto–Guerrero y que dejará para la posteridad una gran cofradía en la calle.

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