Semana Santa Cádiz 2020 Preocupación en las cofradías de Cádiz por la posible suspensión de la Semana Santa

  • Los hermanos mayores no esconden la inquietud ante las consecuencias que para las salidas procesionales pueda tener el coronavirus

Un cofrade, en la pasada Semana Santa Un cofrade, en la pasada Semana Santa

Un cofrade, en la pasada Semana Santa / Jesús Marín

Hace varias semanas el coronavirus se veía como algo extremadamente lejano, y hace días, cuando comenzaron a detectarse casos en España, los cofrades asistían a las noticias con total despreocupación. No obstante, los acontecimientos que se vienen dando en las últimas horas ha despertado una preocupación que no hace sino crecer y que ya se ha hecho evidente en la capital gaditana. Los responsables cofradieros no esconden la incertidumbre que reina, a falta de 25 días para que llegue el Domingo de Ramos, ante una posible suspensión de la Semana Santa que hasta hace tres días se veía como una posibilidad más que remota y que ahora se contempla como un hecho bastante probable.

Las últimas comparecencias de responsables de la administración pública no hacen sino confirmar esa preocupación latente entre las hermandades. En primer lugar, el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, que no mostró ninguna duda el lunes a la hora de afirmar que se adoptarán las decisiones que hagan falta para garantizar la salud de la población, en referencia a las grandes celebraciones que se avecinan en la comunidad autónoma (empezando por la Semana Santa, que es la más próxima). Llegó a reconocer Marín su condición de cofrade, para insistir en el mensaje de que si hay que adoptar medidas drásticas, se hará por responsabilidad. “Yo soy cofrade; si el Nazareno sale en la Madrugada del Viernes Santo estaré allí y si no, le rezaré en la iglesia”, afirmó respecto a su devoción sanluqueña.

En segundo lugar hay que situar la comparecencia ayer del ministro de Sanidad, Salvador Illa, para dar traslado de las medidas adoptadas por el ejecutivo de Pedro Sánchez para luchar contra la expansión de este virus. Vino a decir el ministro que el Gobierno de España en unión a la comunidad autónoma estudiarán “caso por caso” las medidas que deban adoptarse para los grandes eventos que estén previstos en la agenda del país. Y el próximo gran evento, las Fallas de Valencia, se ha decidido finalmente su aplazamiento.

La decisión en relación a la celebración valenciana se antoja clave para las cofradías gaditanas, que ven allí un reflejo de las decisiones que puedan adoptarse en relación a los desfiles procesionales. Pero fuentes sanitarias consultadas por este medio advierten que a día de hoy “no hay nada especialmente claro” y que la situación es bastante cambiante “de un día para otro”.

Ante la situación generada en plena Cuaresma, y después de que el Obispado ya publicara el viernes pasado una serie de recomendaciones en relación a la celebración de las misas y a los besapiés y besamanos que en estas fechas suelen convocarse, el Consejo de Hermandades ha iniciado una serie de gestiones encaminadas cuanto menos “para saber con exactitud en qué escenario nos movemos y cuáles son las posibilidades”, según ha trasladado a este medio el presidente, Juan Carlos Jurado.

En concreto, el Consejo va a mantener en estos próximos días un encuentro con el responsable de la Pastoral de Salud del Obispado de Cádiz, Fernando Carmona, que además es médico internista del hospital Puerta del Mar –especialidad que junto a los médicos de Urgencias están trabajando de manera más intensa contra la amenaza del coronavirus–. “Ya hemos hablado con él y vamos a mantener ese encuentro para analizar la situación y las posibles decisiones que haya que tomar, así como llegado el caso las medidas o recomendaciones que podamos trasladar tanto a las hermandades como al público en general”, ha indicado Jurado al respecto.

Esa preocupación palpable en el Consejo de Hermandades se corresponde con la que reina en el seno de las corporaciones de la capital gaditana, teniendo en cuenta la general incertidumbre que existe en prácticamente todo el país respecto a la evolución que en los próximos días o semanas tenga el coronavirus. “Parece que a partir de los 27 grados de temperatura el virus muere, por lo que la temperatura nos puede salvar”, trasladaba ayer un hermano mayor que no escondía las dudas respecto a lo que pueda ocurrir entre el 5 y el 12 de abril próximos.

“Sin caer en un alarmismo, no podemos ser ilusos”, indica un médico en relación a esa posibilidad de que la Semana Santa sea suspendida. Aseguraba ese profesional sanitario que lo que viene sucediendo con el coronavirus “no se ha visto en los últimos 20 años”, y vaticinaba que Andalucía correrá la misma suerte que las regiones principalmente afectadas a día de hoy en España (Madrid, La Rioja, Vitoria y Labastida) en referencia a las medidas drásticas para prevenir o evitar la propagación del coronavirus.

El tiempo físico juega también un papel fundamental en la incertidumbre que se está apoderando de la Cuaresma. Y es que las medidas cautelares que se están adoptando en regiones como Madrid o en ámbitos como el fútbol y los partidos de Primera o Segunda división nacional tienen un plazo de duración de al menos catorce días. Y teniendo en cuenta que la cuenta atrás para el Domingo de Ramos ya marca 25 días y que Andalucía presenta actualmente niveles bajos de afectados y de contagios de coronavirus respecto a otras regiones españolas, cualquier decisión que se adopte en los próximos días o semanas se antoja fundamental para que las procesiones de las hermandades de penitencia este año puedan o no recorrer las calles de la ciudad. Una decisión que, en cualquier caso, se da por hecho que abarcará a la totalidad de la región andaluza, sin hacer distinciones entre unas provincias u otras, o entre unas ciudades y otras. La Semana Santa, por tanto, está en el aire. Y las cofradías gaditanas son conscientes de ello.

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