Antonio Alías "La corona del Amor está inspirada en la transparencia de un palio de malla"

  • Ha dado forma al sueño de los hermanos del Gran Poder: una nueva corona para la dolorosa de la barriada Bazán

  • El traslado de la Hermana Cristina, en el que ha estado implicado, le ha dejado huella

Antonio Alías, en su taller del callejón San Miguel. Antonio Alías, en su taller del callejón San Miguel.

Antonio Alías, en su taller del callejón San Miguel. / Román Ríos (San Fernando)

Del modesto taller que desde hace 20 años tiene en el callejón San Miguel han salido azulejos que han coloreado fachadas de toda La Isla con las devociones más cofrades. Lo ha pregonado todo. Y, además, llevándose siempre al público de calle con auténticas puestas en escena con las que ha conquistado los aplausos más largos. Sabe muy bien poner en verso los anhelos cofrades.

Antonio M. Alías de la Torre es muy de embarcarse en "locuras". Él mismo lo reconoce. "Si es que, al final –apostilla– esas cosas son las que salen". Eso sí, lo da todo cuando se mete en un proyecto. Uno de los últimos en los que ha estado metido –y que en este Miércoles Santo estará muy presente– ha sido diseñar la nueva corona que un grupo de hermanos del Gran Poder donará a la Virgen del Amor y que se prevé estrenar en la Semana Santa de 2020. El orfebre Antonio Gustavo Navarro López se encargará del trabajo.

Hacer frente a su diseño ha sido, efectivamente, una de esas "locuras" de las que habla. Hasta ahora no había dibujado para orfebrería. No, al menos, al nivel que requiere una joya de este calibre, la pieza cofrade maestra. Así que, verdaderamente, ha sido toda una aventura ponerse manos a  obra. Pero lo cierto es que Antonio Alías lo tuvo muy claro desde el principio. Nada más enterarse de la iniciativa se le vino a la cabeza una idea que dibujó en una servilleta. Aquello gustó y poco a poco fue tomando cuerpo, fue madurándose, se añadieron elementos, se fue perfilando... Fue el comienzo de un arduo trabajo artístico y técnico que finalizó en el pasado mes de noviembre cuando se presentó oficialmente el boceto en la parroquia de la Sagrada Familia.

"El diseño está inspirado en un palio de malla", explica. Como el de la Virgen del Amor. De ahí que sus líneas, que emulan los bordados cofrades en el resplandor, jueguen con la "transparencia". Aunque todo el dibujo está plagado de detalles y simbología. Toma nota de las volutas de la capilla del Sagrario de San Felipe Neri, se llena de alegres florecitas que le dan un aire muy especial al cuerpo intermedio, lo arropan angelitos con letanías –uno de ellos, con un pañuelo atado a la cabeza en recuerdo de los enfermos de cáncer– y hace un guiño en el orbe a los cristianos perseguidos en el mundo.

En La Isla hay pocas coronas de salida que tengan un diseño propio y específico. Así que Alías se ha esmerado especialmente en la faena. Está satisfecho con el trabajo realizado, sobre todo porque ha gustado a los hermanos del Gran Poder, ha tenido bastante aceptación. Ha contado con la ayuda del orfebre Miguel Cuadros, que le ha asesorado a la hora asegurar la viabilidad del proyecto, de que ese dibujo pueda llevarse a cabo en un taller. Es el paso que ahora toca dar a los hermanos y devotos del Gran Poder. Sin duda, el próximo Miércoles Santo será muy sonado en el barrio de la Bazán.

Aunque la corona del Amor no ha sido la única historia en la que Antonio Alías ha estado metido en los últimos seis meses, que han sido especialmente intensos por su implicación en el traslado de los restos de la Hermana Cristina a la capilla del convento de la Santísima Trinidad. "Ha sido una experiencia inolvidable", admite. La comunidad de las carmelitas descalzas, a la que ya estaba vinculado, confió en él para esta delicada tarea que se convirtió en una ceremonia difícil de olvidar. "¡Imagínate lo que ha significado para mí, que soy un devoto a rabiar de la hermana Cristina!", dice.

"El traslado de la Hermana Cristina ha sido una experiencia inolvidable, todo se cuidó al máximo"

No se olvida Alías de apuntar también la implicación de la hermandad de la Misericordia y de su hermano mayor, Antonio Moreno, en todo este proceso que se ha completado en plena Cuaresma y que ha supuesto un paso más en la causa de la Hermana Cristina, "una fecha que sin duda recordaremos cuando pasen los años".

En este traslado –explica– se cuidó todo al máximo. "Todo se ha hecho con un cariño, con un respeto y un mimo impresionante". Nada ha quedado al azar. Y hasta el obispo diocesano, que asistió también a la exhumación de los restos de la Hermana Cristina, quedó impresionado ante esas muestras de devoción que envolvieron la emotiva y sobrecogedora ceremonia que se llevó a cabo a puerta cerrada. Los detalles no han trascendido, precisamente, al estar la causa abierta.

"El dibujo de la corona del Amor juega con la transparencia. El resplandor se inspira en los bordados cofrades"

Antonio Alías, que estuvo presente, tiene muy claro que fue un día decisivo, que marcará un hito en el proceso de la Hermana Cristina. "Ahora que sus restos están ya en la capilla del convento se está reuniendo a un grupo de voluntarios para que la capilla esté abierta más horas de forma que la gente que lo desee pueda acudir con más facilidad", apunta.

Alías, precisamente, anda ahora dando forma a un libro sobre todo esto. Traslatio de la Hermana Cristina lleva por título. La idea es que, si procede, salga a la luz en 2020, que será un año muy especial para la Hermana Cristina. "Se cumplen 40 años de su muerte y se está preparando un programa de actos conmemorativos para recordarlo", apunta.

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