San Fernando

La obra del Zaporito se centra en la recuperación del caño y el molino

  • Los operarios se centran en la cubierta del edificio, que están reconstruyendo fielmente respecto al modelo original · Se trabaja además en la excavación de lodos y la reconstrucción del borde del caño

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Más de media decena de curiosos se apostaban el jueves tras la verja del que fuera aparcamiento improvisado durante años en el molino de mareas del Zaporito. Sobre el edificio, hasta hace muy pocos meses cubierto de verdín y medio derruido, se levanta una estructura en madera que conformará en poco tiempo el tejado artístico que otrora tuvo. Llama la atención de los paseantes que se detienen a contemplar su nuevo aspecto, una modificación a los ojos considerable tras tantos años de paralización.

La actuación en la zona, enmarcada dentro de las intervenciones del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino por un importe de 1,4 millones de euros, comenzó el pasado mes de octubre y en ella se aprecian ya ciertos avances. Entre ellos, por ejemplo, esta rehabilitación del molino que consiste, según se recoge en el proyecto, en la limpieza y restauración de las galerías y compuertas para su funcionamiento hidráulico, así como la ya mencionada rehabilitación exterior del edificio incluyendo fachada y cubiertas -o tejado-.

Pero junto a los operarios que se afanan en este punto de la intervención, otra media decena de operarios, se centran en el dragado y excavación de fangos en el cauce del caño. Así, en estos días puede observarse como los trabajadores se encuentran, por un lado, en la trasera del molino, en la que se ha removido la tierra y actualmente retiran de modo manual los restos de tierra para recuperar el trazado del caño original. Pero también se remueve la tierra al otro lado, en el frontal, donde una máquina excavadora levanta toneladas de lodo a la espera de que los operarios realicen la misma operación. Un paso posterior será la reconstrucción de los muros del borde del caño para formar los estanques que sirvan de vaso y caldera del propio molino.

Con un plazo de adjudicación de doce meses -de los que casi se han cubierto cuatro, o lo que es lo mismo, un tercio- una tercera fase de la intervención consistirá en el acondicionamiento de las superficies peatonales del entorno del molino y los estanques, incluyendo en ellas las unidades de pavimentación, el mobiliario urbano, de jardinería y alumbrado. Este proyecto se considera compatible con el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales y con el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural Bahía de Cádiz.

Ubicado en la desembocadura del Caño Herrera, la intervención tiene una doble repercusión al menos a dos niveles. Por un lado, la medioambiental, con la integración de un elemento de explotación de recursos naturales. Por otro, el cultural e histórico, al tratarse de una construcción que tradicionalmente fue uno de los referentes de la localidad. De hecho, existen documentos de la época en los que se prueba la trascendencia de este punto relegado al olvido durante años.

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