Un obligado homenaje cofrade a la 'carga antigua' de La Isla

cofradías José Pérez Arellano, 'El Capi', cargador distinguido de 2012

La hermandad de la Resurección cumplirá una Cuaresma más con el reconocimiento que cada año brinda a los antiguos cargadores, que este año recibirá 'El Capi'

José Pérez Arellano, 'El Capi', rodeado de antiguas imágenes y fotografías de la carga isleña y el Nazareno.
José Pérez Arellano, 'El Capi', rodeado de antiguas imágenes y fotografías de la carga isleña y el Nazareno.
Arturo Rivera / San Fernando

04 de marzo 2012 - 01:00

Una promesa a Jesús Nazareno le llevó a meterse debajo del paso un madrugá de Viernes Santo cuando tenía 25 años. Tardó 30 en salir de aquel mundo -entonces tan desconocido- que comandaba Nicolás Carrillo, el capataz con mayúsculas. Eran otros tiempos. Tiempos en los que un hermano mayor no sabía siquiera cómo era un paso por dentro. Ni lo sabía, ni le interesaba. Tiempos en los que no había refrescos por palo, en los que se cargaba ininterrumpidamente de Domingo de Ramos a Viernes Santo y la carga, la carga era otra historia muy diferente. La Semana Santa de La Isla ha cambiado en todo este tiempo. También sus hermandades, claro. Y, por supuesto, también la siempre controvertida carga isleña. La que hoy protagoniza los titulares de la Cuaresma en curso.

Ajeno a esas polémicas, José Pérez Arellano, El Capi, recibirá hoy -el acto dará comienzo a las doce del mediodía, en las instalaciones municipales del Centro de Congresos de la calle Real- el título de cargador distinguido que cada año concede la hermandad de la Sagrada Resurección, cuyo titular -es una herencia histórica que se remonta a mediados del siglo pasado- lleva a gala aquello de ser patrón, y protector, de los cargadores de La Isla.

Aunque personificado cada año el cargador distinguido, el homenaje que brinda cada año la hermandad de la Resurrección constituye en realidad un reconocomiento a esta carga antigua de La Isla, que tanto dio a la Semana Santa y a sus cofradías. Hoy se la recuerda como parte la nostalgia, de una Isla que desapareció, que ya no es como la de antes y que, lamentablemente, perdió mucho en el camino.

"No creo que haya hecho nada especial para ser merecedor de este reconocimiento -el de cargador distinguido de la Semana Santa de 2012- los hay más antiguos y mucho mejores que yo", confiensa El Capi, que recibe a este medio en plena tertulia, arropado por sus antiguos camaradas y hombres de abajo. Quizá -apunta con modestia- será por aquello de haber sido la voz.

Y, efectivamente, José Pérez Arellano fue durante tres décadas la voz que, desde abajo de los pasos de misterio, enganchó a varias generaciones de isleños a la Semana Santa, a sus cofradías, a la carga. "Yo iba en la cabeza y llamaba a Mariano, que ya falleció... ¿Colita , estamos? Y él contestaba, vámonos", cuenta. La frase se convirtió en un clásico que muchos, siendo todavía unos niños, repitieron en sus juegos infantiles, soñando que un día se meterían debajo de un paso para llevar al Señor por las calles de La Isla.

¿Y la carga de hoy? "Pues, la carga de hoy está bien. Goza de buena salud. Hay mucha gente... pero no tiene nada, absolutamente nada que ver con lo que se hacía debajo de un paso hace 30 años", explica.

El Capi -el mote no le viene por ser capillita, ni mucho menos, sino por ser capitán de Infantería de Marina- dejó la carga hace más de una década, cuando tenía 55 años. Y asegura que no lo echa en falta, "porque lo de hoy, oiga que no está mal, pero que no es lo mismo". Eso sí, le quedan sus recuerdos. Y el mérito de haber sido una parte de la historia de la Semana Santa de La Isla.

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