La diversión más infantil
Niños y adolescentes disfrutaron una tarde y noche en que las atracciones estaban más baratas El ferial recibió a sus visitantes antes de lo habitual
A las ocho y media de la tarde ya muchos niños habían disfrutado de las atracciones de Feria. Lo hicieron con tranquilidad, sin esperar colas, eligiendo fácilmente en qué cacharrito se montaban de la oferta que traen los feriantes a la Feria del Carmen. Más tarde, quizás, las esperas fueron más largas, porque a las ocho y media las calles medio vacías del Real minutos antes ya no lo eran tanto, con grupos de personas que tomaban camino de la calle del Infierno para aprovechar el Día del Niño, o lo que es lo mismo, la rebaja del coste de las atracciones hasta mitad de precio.
La megafonía de todas ellas se solapaba, con música de todo tipo, como la canción de De oca en oca y tiro por que me toca, hasta la speaker que animaba a los presentes a comprar sus tickets para subir al Dragón donde todavía quedaba alguna plaza libre.
Familias al completo, con abuelos, padres, tíos, nietos, hijos, sobrinos, se arremolinaban junto a los aparatos para decidir en qué montarse. Otros lo habían decidido pronto y el tren de Los niños parecía más bien el tren de los mayores, con más adultos esperando que empezara que niños subidos a la atracción.
Los más pequeños disfrutaban, con los coches de choque, con los tío vivos, con los ponis, o los trenecitos. Pero también lo hacían los adolescentes más jóvenes, que se decantaban por las atracciones más atrevidas, como el Projectk. Más entrada la noche llegaría el turno de los algo más mayores, que se apuntaron a la diversión más barata.
La mayoría de atracciones había respetado el pacto de reducir los precios. No lo hizo El ratón vacilón, como apuntaba un padre sorprendido. Si el resto de días había costado 3,30 euros, ayer estaba a 2,50.
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