Javier Cano | Número 2 de Ciudadanos por Cádiz “Vox no tiene proyecto, solo maneja tres ideas y así no se puede gobernar”

  • "No podemos pactar, ni llegar a un acuerdo con el señor Sánchez, que se alía con los que quieren romper España"

Javier Cano, en una fotografía tomada hace unos días en la sede de Cs en San Fernando. Javier Cano, en una fotografía tomada hace unos días en la sede de Cs en San Fernando.

Javier Cano, en una fotografía tomada hace unos días en la sede de Cs en San Fernando. / Román Ríos

Comentarios 8

Javier Cano (1965, San Fernando) aspira a lograr de nuevo un escaño en el Congreso de los Diputados. Después de ser concejal en su ciudad, el salto a la política nacional lo dio en una legislatura con dos presidentes de Gobierno, una moción de censura, el desafío independentista... Siempre eso sí con la provincia como eje, insiste. La vorágine del Congreso –jornadas de 13 horas, cambios de agenda constantes, horas intempestivas para comer, sin tiempo para hacer deporte (complicado para un deportista nato)– pasa factura, reconoce. “Pienso, ¡menos mal que te gusta esto!”, dice y se refiere al servicio público. No hay que olvidar que trabajaba como letrado de la Diputación Provincial.

–¿Cómo ha sido la experiencia como diputado? ¿Se arrepiente de ese salto en política?

–No, no. En absoluto. Como cualquier puesto en la política es de servicio público y quien tiene vocación de servicio público nunca le hace ascos a desarrollar este trabajo. Además tienes la oportunidad de llevar a Cádiz, a la provincia, a donde se toman tantas decisiones. Que en el Congreso suene Cádiz, los pueblos, Navantia, las Fuerzas Armadas... es muy satisfactorio.

–¿Qué diferencia hay entre ser concejal y ser diputado? Me refiero en el trato con el ciudadano.

–El trato con la calle es mucho más directo de concejal que en el Congreso. Aún así nosotros el Congreso siempre lo hemos tenido abierto. Cualquiera que ha pedido una reunión allí se le ha recibido, como varios alcaldes de la provincia.

–¿Hay tanta crispación como se percibe desde fuera?

–Sí y no. Sí, porque cada uno defiende con vehemencia sus postulados. Pero al final te das cuentas de que en etapas como la actual son fundamentales los acuerdos y los pactos. Tienes que llegar a acuerdos con formaciones políticas de signo muy diferente para alcanzar una meta común. Muchas veces coincidimos en el fondo y discrepamos en las formas, y las formas siempre se pueden limar.

–Esta vez no va como número 1 de Cs al Congreso por Cádiz.

–Ha sido una decisión voluntaria. Yo quería dar paso a gente nueva y me ofrecí al partido como número 2. Doy por hecho que vamos a sacar dos y estamos peleando por un tercero, aunque sea un poco optimista dar números. Era partidario de la renovación, de que el número 1 fuera otra persona con otro perfil. Y los afiliados han elegido a una persona con un perfil muy interesante para la provincia y para el proyecto de Ciudadanos.

–Habla de mejorar los resultados, ¿ese es el objetivo?

–Siempre, siempre, mejorar. De hecho, es continuar la dinámica que tenemos en los últimos años.

–En las últimas generales hablaban de ser llave para la gobernabilidad, ¿se contentan con eso?

–Una vez pasada una etapa de rodaje, de aprendizaje, ya estamos en entrar en el ejecutivo, presidiéndolo o compartiéndolo. El líder de nuestro partido ha hecho un ofrecimiento al líder del PP para formar un gobierno conjunto, que sería presidido por el partido más votado. Es la alternativa más contundente para defender las tesis de constitucionalismo y hacer frente a la crisis territorial.

–Albert Rivera sostiene que los más importante es echar a Pedro Sánchez del gobierno. ¿Por qué?

–Por la deriva del señor Sánchez. Cualquiera puede decirnos que pactamos con él en 2016. Claro, pero el Sánchez de ahora no tiene nada que ver con el de aquella época. Ha llegado a la Presidencia con una moción de censura, pero dijo que inmediatamente iba a convocar elecciones. No las convocó. Y no solo se apoyó, que también es legítimo, en algunos que están por la labor de romper España, sino que les ha dado alas. Con ese perfil no podemos ir a ningún lado. No podemos aceptar, ni pactar, ni llegar a ningún tipo de acuerdo favorable para el país con una persona que está por aliarse con los que quieren romper España.

–¿No es desechar con demasiada antelación es posibilidad?

–Nosotros estamos trabajando por hacer de Albert Rivera el presidente del Gobierno y no barajamos ningún tipo de acuerdo, más allá de la oferta al PP. Hoy por hoy no es posible llegar a ningún acuerdo con Sánchez ni con el PSOE. Hay determinadas líneas rojas que no se pueden sobrepasar.

–¿No se habla demasiado de independentismo y otros asuntos quedan en un segundo plano?

–La deriva de la precampaña y de la campaña sigue derroteros que a veces no son los que más prefieres. Pero lo importante son los problemas que afectan a todos los españoles, y evidentemente el primero que afecta es la estabilidad del país. A partir de ahí hablamos de empleo, educación, sanidad, innovación, de regeneración política... de las medidas que va a aplicar Ciudadanos como hace en Andalucía.

–¿Cree que les puede afectar el haber necesitado el apoyo de Vox para gobernar en Andalucía?

–Nosotros no hemos pedido, ni hemos firmado ningún documento con Vox, el que tenemos es con el PP. Vox ha decidido apoyar una opción determinada, la del cambio. Pero en el gobierno andaluz no hay ningún miembro de Vox.

–En las anteriores elecciones decía que la daba miedo que gobernara Podemos, ¿a quién teme más ahora a Podemos o a Vox?

–Más que miedo me daría pena por los españoles, porque habrían depositado la confianza en una formación política como Vox, que solo tiene tres ideas y evidentemente así no se puede gobernar. Tres ideas, no maneja más. Si les preguntas por sanidad y una reforma del sistema sanitario te dirán que lo estudiarán; si les preguntas por el sistema fiscal o tributario, dirán que ya lo veremos; si les preguntas por la dependencia, dirán que ya lo van a estudiar. Si los sacas de la caza, la violencia de género y la inmigración, no tienen ningún proyecto político. 

–Por último, ¿no se hace muy larga la campaña electoral, con las semanas previas de actos?

–Si le digo la verdad la vida de una persona que está política es continuamente eso. Lo único que ocurre cuando llegan unas elecciones es subir un poco el grado de intensidad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios