Defensa del Medio Ambiente

'Guerra a las bolsas de plástico' en el mercadillo de La Magdalena de San Fernando

  • Los ecologistas ya plantean para otros mercadillos ambulantes de la provincia la prohibición de estas bolsas para reducir su consumo

  • Es necesario mejorar la recogida selectiva de estos residuos en el espacio comecial

Residuos, entre ellos muchos plásticos, ayer tras acabar el mercadillo de La Magdalena. Residuos, entre ellos muchos plásticos, ayer tras acabar el mercadillo de La Magdalena.

Residuos, entre ellos muchos plásticos, ayer tras acabar el mercadillo de La Magdalena. / Román Ríos

Agaden-Ecologistas en Acción ya ha presentado escrito en los ayuntamientos de Cádiz y Chiclana para reclamar la prohibición de las bolsas de plástico en sus mercadillos ambulantes y la colocación de contenedores de papel y de plástico por cada puesto, entre otras medidas. El próximo será San Fernando, donde consideran que concurren las mismas circunstancias que en esos espacios comerciales: el mercadillo de los jueves se instala en La Magdalena, en el área de un espacio natural, en este caso el caño, a donde van a parar los plásticos y otros materiales que no se recogen y que perjudican al medio marino.

Ayer, cuando los comerciantes comenzaban a recoger sus tenderetes, la estampa en La Magdalena era preocupante. Incluso a pesar de que el viento no era excesivamente fuerte, las bolsas de plástico eran arrastradas hacia la avenida San Juan Bosco, quedando entre las mesas de los bares de la acera contraria, entre los vehículos aparcados o en plena carretera; se desperdigaban por la explanada y, peor aún, avanzaban hacia el paseo marítimo y por tanto al caño, con el perjuicio que eso supone para el medio ambiente.

No eran suficientes las labores de limpieza que varios operarios realizaban para recoger los envoltorios plásticos que estaban sueltos entre los puestos que todavía funcionaban. Tampoco lo era el esfuerzo de los comerciantes por dejar sus residuos en bolsas grandes de basura, o en cajas de cartón apiladas en algunos puntos. Bolsas de plástico, papeles, cartones, cajas, latas o botellas de plástico se esparcían a pesar del poco viento. Cuando el levante, por ejemplo, pega fuerte llegan muchos más residuos al caño y a todos los alrededores de La Magdalena, a calles como San Nicolás o San Marcos.

No es la primera vez que esta situación se denuncia en la ciudad. El colectivo ecologista Los Jartibles de la Bahía lleva años quejándose de los vertidos plásticos durante esta actividad comercial, reclamando más limpieza. En las limpiezas del caño Sancti Petri que han protagonizado Islakayak y otros colectivos como CDSFK y Afipesca la presencia de plásticos también se ha hecho evidente, especialmente señalaban a la isla del Vicario, que los kayakistas denominan la Casa de las Tinajas, porque se arremolinaban vidrios, envases y plástico que habían caído al agua.

La estampa en La Magdalena cuando la actividad comercial terminó era preocupante

Los plásticos también fueron numerosos en la limpieza que protagonizaron estudiantes de los centros educativos de San Fernando la semana pasada por el Parque Natural dentro del proyecto Bahía de Plata. De hecho, el colegio San Ignacio, que encabezaba la iniciativa, ya calificó La Magdalena como punto negro de la ciudad por el impacto del plástico en el entorno, en una de sus iniciativas de la ecoescuela (en esto caso, un grupo de trabajo denominado Plastic Team).

"Nuestras reivindicaciones van encaminadas a la necesidad de concienciar a los comerciantes y a los clientes para que depositen los residuos plásticos convenientemente", comenta José Antonio Sánchez, de Agaden-Ecologistas en Acción. Por eso piden la colocación de contenedores pequeños de plástico y de papel por cada tenderete, para que la recogida del material se haga de manera selectiva y por tanto permita un procesamiento adecuado. Pero sobre todo creen importante que se vaya reduciendo el consumo de plástico, recuperando el uso de bolsas de tela o de otros materiales.

"Si todo está envuelto en plástico se queda la iniciativa a medias", sostiene Sánchez, que cree que es posible dejar de usar tanto plástico a pesar de la industria de envasado. "El problema es que llega al mar. En el Atlántico y en el Pacífico hay islas de plásticos que provienen del medio terrestre. Eso se descompone y los microplásticos están entrando en la cadena alimentaria humana a través de la carne de los peces", detalla. Ante eso la pedagogía con el ciudadano es esencial, de ahí las campañas y acciones que vienen desarrollando y que se viven en muchas partes del mundo.

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