Amigos de los Castillos tratará la defensa de la batería a nivel nacional

El presidente provincial de la entidad se mostró contrario al soterramiento de buena parte de la batería por el tranvía, por lo que llevará el tema a la junta general

Richard y De Alba, con la batería de Alburquerque al fondo.
Richard y De Alba, con la batería de Alburquerque al fondo.
Amaya Lanceta / San Fernando

11 de marzo 2010 - 01:00

"No podemos enterrar un parte de nuestra historia". Ése es el mensaje principal del presidente provincial de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, Javier A. Richard, a pocos metros de la batería de Alburquerque, que en parte quedará tapada para el paso por encima del tranvía que unirá San Fernando con Chiclana hacia un lado y con Cádiz, en el otro. Anunció que llevará el tema a la junta general de Castillos a nivel nacional

Acompañado de la delegada municipal de Cultura, María José de Alba, Richard pretendía acercarse hasta la estructura defensiva para mostrar cómo quedará cuando toda la obra en los alrededores acabe. Precisamente, la ejecución de los trabajos impidió que finalmente pudieran hacer declaraciones en este punto. "No nos han dejado ponernos allí", apuntaron. No evitó, sin embargo, que el presidente en Cádiz de la entidad que intenta la protección y la rehabilitación de las fortificaciones españolas argumentara sobre el deber de mantener a la vista la batería. Primero, apuntó, porque recuerda al hombre que luchó por mantener a La Isla y Cádiz libre de la presencia de las tropas napoleónicas en 1810. "El capitán general de Badajoz, duque de Alburquerque, se dirige hasta aquí, al único bastión español que queda por vencer a los franceses", señaló. Gracias a "este gran desconocido", insistió, hoy se puede hablar del segundo centenario de Las Cortes de La Isla y de la Constitución de Cádiz. Intensificó, explicó, el trabajo de construcción de estas barreras para la defensa en la zona del Puente Zuazo, tarea iniciada por el gobernador isleño, el portuense Francisco Javier de Uriarte. "Sería de hipócritas hablar del Bicentenario si arrasamos la historia", dijo.

Precisamente acerca de este asunto giró su segunda argumentación. "No podemos permitir que un bastión tan emblemático desaparezca. No podemos enterrar nuestra historia", advirtió. Porque, criticó, sólo quedará sin tapar un tercio de la estructura. "Según la delegada provincial de Cultura, que me recibió muy amablemente, sólo se soterraría un tercio. Pero hemos comprobado que será más", lamentó. El presidente de los Amigos de los Castillos en la provincia recordó que la batería de Alburquerque ya sufrió en su momento las consecuencias de la construcción de la autovía. "Ya entonces se la machacó", comentó.

El tema será tratado en unos días por la junta general de Castillos. Richard quiere que la entidad se implique en salvar la batería. Ya por el momento, recordó, el Defensor del Pueblo Andaluz ha admitido a trámite la queja realizada por la Gerencia Municipal de Urbanismo, algo por lo que se mostró satisfecho. Como solución mencionó la posibilidad de alargar el puente por el que discurrirá el tranvía, "bueno, necesario y conveniente", para pasar por encima de la batería.

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