PUERTO REAL

El mercado más antiguo de Andalucía se reinventa

  • La Plaza de Abastos y pequeños establecimientos de productos frescos apuestan por el servicio a domicilio para mantener la clientela 

Frutería Manolín en el Mercado de Abastos de Puerto Real

Frutería Manolín en el Mercado de Abastos de Puerto Real / C.P. (Puerto Real)

La crisis del coronavirus ha tocado de lleno al pequeño comercio. Son evidentes las pérdidas de todos aquellos que se vieron obligados a cerrar a mediados del pasado mes de marzo. Ellos se han llevado la peor parte pero las cosas tampoco están siendo sencillas para los “esenciales” que permanecen abiertos: los destinados a la alimentación. También ellos padecen los efectos del confinamiento del total de la población.

Se sale menos. Se ha cambiado el modo de comprar y eso lo notan los supermercados de barrio que en muchos casos viven del continuo goteo de clientes que compraban día a día, especialmente el producto fresco. Miguel regenta uno de esos establecimientos de barriada que lo está comprobando en primera persona. “Sí que vienen vecinos de la zona por el pan, fruta y algunos productos frescos, principalmente, pero se ha notado que para salir menos compran mayores cantidades y para eso eligen grandes superficies o compras a domicilio”, asegura. Son comercios de cercanía, y ya se sabe que en estos tiempos de pandemia la cercanía ha dejado de ser un valor.

En la otra cara está a quien le va bien. Sebastián Moreno atiende en el tradicional ‘Alimentación Moreno’, uno de los supermercados de barrio con más tradición. “Nosotros estamos vendiendo más y eso que abrimos menos”, dice. Los motivos los desconoce, aunque cree que debe ser porque “la gente sale menos pero está comiendo más”. El servicio a domicilio es uno de los pilares de su venta. “Quien viene aquí creo que quiere evitar las aglomeraciones y comprar mas tranquilo, pero también repartimos a domicilio. Es un servicio que siempre hemos tenido que apenas se usaba”, reconoce.

José y Cintia en la 'Pescadería Joselito' José y Cintia en la 'Pescadería Joselito'

José y Cintia en la 'Pescadería Joselito' / DCA (Puerto Real)

Esta crisis pilló a José Movilla y Cintia González, arrancando su proyecto en la ‘Pescadería Joselito’. Abrieron sus puertas en Puerto Real -calle Algeciras 52- apenas una semana antes de que se decretase el Estado de Alarma, y aunque pudiera parecer un mal momento para iniciar esta aventura comercial, la pescadería ha sido su tabla de salvación. “Hasta ahora me había dedicado a suministrar pescado a los bares y restaurantes”, explica José. “Y menos mal que decidimos abrir la pescadería porque con el cierre del sector de la hostelería nosotros hubiésemos caído también”.

Pero las cosas para José y Cintia, como para el resto de comerciantes, no están siendo sencillas. Han tenido que agudizar el ingenio para mantener la clientela que empezaba a crearse. “Atendemos por teléfono. Mandamos mensajes con la lista de precios y fotos del género que tenemos a la venta, y los clientes hacen pedidos telefónicos. Después nosotros se los llevamos a casa”. De este modo mantienen a flote un negocio nacido en el que sin duda es el peor momento para el emprendimiento.

Esta fórmula también la han utilizado los establecimientos de productos frescos por todo el municipio, y también en la Plaza de Abastos. El Mercado más antiguo de Andalucía (final del s. XVIII), apuesta ahora por ser el “más moderno”. Las ventas han caído en todos los puestos. “Ahora un sábado vendemos como un día laborable y los días laborables como un lunes, que es cuando esto está mas vacío”, dice Andrés López, de la Frutería Manolín. Así se han estabilizado las compras en el mercado que también vivió momentos de incertidumbre ante un posible desabastecimiento. “El sábado 14 de marzo, cuando ya se hablaba de que se anunciaría el Estado de Alarma y de que se iba a prohibir salir a la calle, fue una locura. El día que más vendimos de todo el año, más que en Navidad”, dicen. Pero eso fue flor de un día. Todo se ha venido abajo.

Mercado de Abastos de Puerto Real Mercado de Abastos de Puerto Real

Mercado de Abastos de Puerto Real / C.P. (Puerto Real)

El cambio en el modo de comprar ha sido abismal. Se nota también en el perfil del cliente. El mercado ya no es territorio para señoras que pasean con su carro tras desayunar en el Bar Dorado o el Bar Arca. Ahora se opta porque gente más joven haga de recadera para evitar a los más mayores salir de casa. Y para quien no tienen esa opción, el Mercado de reinventa. Se suma al reparto a domicilio. Es una forma de que los detallistas salgan adelante aunque se le multiplique el trabajo. Al madrugador inicio de jornada para comprar el producto en las lonjas, se suma ahora una mañana de chorreo de clientes y una tarde de repartos a domicilio. Para muchos ha sido la única solución: “Si el cliente no viene tendremos que ir nosotros”, dicen. Y así logran que el comercio de proximidad sea más próximo que nunca.

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