Golpe a la droga de moda

Todo un bloque de Sanlúcar dedicado a plantar ‘maría’

  • El exceso de consumo eléctrico en pisos ‘okupa’ de La Corrala permite a la Policía detectar un negocio de marihuana

  • Los agentes encontraron 514 plantas de interior

La lucha contra el tráfico de marihuana no cesa. En gran medida porque el cultivo no para de crecer. El cultivo de maría ha crecido exponencialmente en la provincia, sobre todo en zonas de la costa Noroeste, La Janda y la Sierra. La última operación ha sido llevada a cabo por agentes de la Policía Nacional, que han detenido en Sanlúcar a tres personas como presuntos autores de un delito contra la salud pública y defraudación del fluido eléctrico. Los detenidos de 65, 46 y 35 años de edad eran los encargados del cuidado de las plantaciones que se habían instalado en cuatro viviendas que estaban ocupadas ilegalmente en el complejo de La Corrrala, en concreto en la calle Higuereta, en el Barrio Alto.Higuereta fue uno de los puntos calientes de la oleada de ocupaciones de viviendas que se produjo a mediados de 2014 en Sanlúcar. En julio de ese año, un total de 15 familias hacían pública su situación de “desesperación”. Hablaban de pisos sin estrenar que llevaban “más de cinco años cerrados” y que se habían visto abocadas a ocupar, argumentando que no tenían otro sitio adonde ir. Había casos de desahucios y de alquileres que no podían afrontar.Los okupas de Higuereta se integraron originariamente en las llamadas Corralas de la Dignidad, la plataforma local que todavía en la actualidad, aunque con menos colectivos de afectados activos y sin tantas protestas públicas, reclama al Ayuntamiento soluciones para las familias que se encuentran en esa situación.  La actuación policial se produjo en el tramo más angosto de Higuereta, que se encuentra junto a la calle Mesón del Duque. No es una zona transitada. Se trata de un lugar discreto en el que, con el paso de los años, se ha ido enrareciendo la composición del vecindario okupa. Al menos eso aseguran los sanluqueños del barrio consultados por este medio.

De los tres encargados de cuidar la plantación en el bloque, uno de ellos tenía 65 años

“Son gente rara, con mala pinta”, comentan vecinos que vieron la redada. Y lo hacen sorprendidos por la presencia de “muchos policías” en la intervención sacando “macetones” de marihuana, pero no por lo que consideran que fue la crónica de unas detenciones anunciadas. Prefieren no hablar demasiado, pero lo poco que cuentan suena contundente: “Se veía venir”. A diferencia de otras zonas de Sanlúcar conflictivas, como la cercana barriada Huerta de San Cayetano, Higuereta es relativamente tranquila, según afirman sus vecinos. Pero en el Barrio Alto casi todos se conocen y lo que se ocultaba en las viviendas de ese callejón no olía bien. Esta operación de la Policía Nacional ha acabado confirmándolo.

Dos habitaciones de los cuatro pisos se estaban adaptando para aumentar el cultivo

La operación se inició tras obtener los investigadores diversos indicios que apuntaban a que dos pisos ubicado esta localidad estaban siendo utilizados para el cultivo de marihuana en interior. Después de recabar las pruebas incriminatorias necesarias, el juzgado autorizó la práctica de sendos registros para la comprobación de estos hechos.Así pues, se procedió a los registros de estas dos viviendas, pudiendo comprobar los investigadores que la práctica totalidad del interior del inmueble se había modificado para dotarlos de las características más idóneas para el cultivo de marihuana de interior sin que esta actividad pudiera ser detectada desde el exterior. Se habían desmantelado las cocinas y se habían transformado los baños en almacenes para los productos utilizados en el cuidado de las plantas, instalándose los extractores de los aires acondicionados en el interior para evitar ser vistos u oídos desde el exterior, expulsándose el aire caliente a la calle a través de un sistema de canalización y filtrado que enmascaraba el característico olor de estas plantas.Los investigados tenían un total de 514 plantas en crecimiento, las cuales fueron intervenidas junto a los elementos imprescindibles para el cultivo de interior de estas plantas, bombillas de alto voltaje, aires acondicionados, filtros, ventiladores y transformadores eléctricos, entre otros.La marihuana lleva años provocando quebraderos de cabeza a los agentes de Policías y Guardia Civil, ya que muchos traficantes de hachís han cambiado de negocio y han abandonado los transportes desde Marruecos por el cultivo de plantas. Pese a que en el momento de los primeros registros no se localizó a ninguna persona en el interior de las viviendas, se realizaron gestiones que permitieron determinar a los moradores de otras dos de las viviendas de ese edificio como presuntos responsables de los cultivos . Por todo ello se procedió a su detención y al registro de los pisos que ocupaban. En el primer domicilio se localizaron las llaves de acceso a los dos primeros pisos y los mandos a distancia de los aires acondicionados y, en el segundo, material necesario para el montaje de este tipo de instalaciones, así como dos habitaciones en avanzado proceso de adaptación para ampliar la zona de cultivo.Con esta intervención se desmantela un edificio utilizado casi en exclusiva para el cultivo de marihuana, ya que cuatro de las cinco viviendas estaban siendo utilizadas para la producción. Además, la empresa suministradora de electricidad ha colaborado para desmontar la instalación eléctrica conectada ilícitamente a la red por la consiguiente defraudación de fluido eléctrico y el alto riesgo de incendio por la precariedad de la misma.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios