En tránsito
Eduardo Jordá
Mon petit amour
VICTORIA fácil y cómoda del Cádiz ante el Almería B, en un partido raro de principio a fin. Dos goles al principio de cada tiempo y un tercero al final certificaron la victoria amarilla. El resultado fue bueno y justo, ante un rival endeble. Jugar un partido de Segunda B una noche de miércoles de otoño ya es bastante triste de por sí, de manera que complicarse la vida regalando puntos hubiera sido demasiado, incluso para este Cádiz. El gol que marcó Kike López, nada más comenzar el partido, fue determinante. Ya se ha visto esta temporada que el Cádiz administra mejor los partidos cuando tiene el marcador de cara.
En la primera jugada seria del partido, nada más comenzar, marcó Kike López. En Carranza ya se ha visto que cuando este equipo marca pronto, tiene casi todas las papeletas para ganar. Esta vez tenían enfrente a un equipo joven y bisoño, bastante flojito. El Almería B no era un rival peligroso. El Cádiz no había renunciado a jugar con un doble pivote más bien controlador, con Martins y Fall, dejando en el banquillo a Perico y Luque. Pero tenían en el campo suficientes jugadores de ataque, con Kike López, Airam, Villar y Kike Márquez. Y lo más importante que tuvo es el marcador de cara desde el minuto 1, que sirvió para dar confianza. Demasiada quizá, porque el primer tiempo resultó muy aburrido. Hasta se oyeron pitos.
El partido fue raro porque pudo pasar lo siguiente: supongamos un espectador que llega dos minutos tarde al estadio, se come un bocadillo en el descanso y sube a su localidad con dos minutos de retraso, y sale del estadio al empezar el descuento; resultaría que había visto 86 minutos del partido y se había perdido los tres goles. Si conocen a alguno que cumpla esos tres requisitos, díganle que no vaya más, porque es un gafe. Pero los hechos sucedieron así. Gol de Kike López al principio del partido, gol de Villar nada más empezar la segunda parte y gol de Perico en el alargue. Por medio, varias ocasiones, una clara superioridad amarilla en la segunda parte y una victoria cómoda, sin buen juego, porque tampoco era un partido para grandes conclusiones.
Si acaso se debería destacar que Perico ahora es tratado como suplente, y no sale de titular, quizá porque su calidad no basta para el trabajo que quiere Agné. Aunque ayer puso la guinda del tercer gol y demostró que es un futbolista para aprovecharlo mejor, no para cargárselo. A Jorge Luque, que ahora no sé si es titular o suplente, lo pudo reservar casi hasta el final, porque tampoco hacía falta. En realidad, desde que marcó Kike López en el minuto 1, se sabía que el Cádiz iba a ganar. Y eso relativiza todo lo demás. Agné dijo que el Almería B de este año es mejor equipo que el del año pasado, pero eso sólo lo dirá Agné. Y además venían con bajas importantes.
Ganar este partido es algo que se daba por supuesto para no descolgar al equipo. Albacete, Cartagena y Guadalajara, que partían como principales rivales de esta temporada, sin hacer grandes cosas, están ahora por delante, al igual que el sorprendente La Hoya Lorca. El Cádiz tiene potencial para estar arriba, pero lo debe demostrar con una racha contundente de victorias.
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