La firma invitada

Juan Cejudo Caldelas

Los problemas más importantes de Cádiz

LOS problemas principales de Cádiz, mi ciudad, en la que jugué de niño, estudié de joven y en la que vivo desde que tenía 14 meses, me preocupan como al que más.Desde mi punto de vista, los problemas más serios que tiene la ciudad son el paro, la falta de viviendas y como consecuencia, el envejecimiento de su población.

He estado consultando la evolución de la población en Cádiz y los datos no pueden ser más desalentadores. Son éstos: 1991 (157.355 habitantes); 1996 (145.595); 1998 (143.129); 1999 (142.449); 2000 (140.081); 2001 (137.971); 2002 (136.236); 2003 (134.989); 2004 (133.242); 2005 (131.813); 2006 (130.581); 2007 (128.554); 2008 (127.200); 2009 (126.766).

Es decir, una pérdida continua, año tras año, de población. En 19 años, Cádiz ha perdido 30.589 habitantes. Son demasiados. Muy lejos de Jerez (205.364) y cerca ya de Algeciras (116.209), que en pocos años le superará.

¿Por qué esta pérdida de población? Me sorprende que la alcaldesa de Cádiz piense que es que el censo no está bien hecho, que faltan algunas viviendas de protección oficial, que la Junta de Andalucía no le ha pasado los datos, etcétera. Las razones de esta emigración creo que están más que claras para la mayoría de los gaditanos.

Una familia joven que decida casarse y formar una familia, ¿adónde se va? Los precios de la vivienda en Cádiz son prohibitivos. Además, Cádiz no tiene suelo disponible para poder expandirse como Algeciras, Jerez y otras poblaciones de la provincia.

Esas personas no tienen otra opción que irse a vivir fuera: a San Fernando (la barriada de Camposoto está casi toda ella formada por gaditanos) y también al Río San Pedro, a Puerto Real, Chiclana o a El Puerto de Santa María. No se caliente más el 'coco' la señora alcaldesa con el censo. Ahí, en esos otros municipios, tiene repartidos a los más de 30.000 gaditanos que Cádiz ha perdido estos últimos años.

Si a esto le unimos la pérdida de innumerables puestos de trabajo, el tema sigue estando muy claro. Los Astilleros, la fábrica de Tabacos, la Aeronáutica, Delphi, la desaparición de la mayoría de las empresas auxiliares de la industria naval en toda la Bahía, muchísimas medianas empresas del polígono exterior de la Zona Franca, etcétera, todo eso hace que el paro sea una lacra en nuestra ciudad.

Sólo hay que pensar en los siguientes datos: En la Unión Europea el paro está en el 9,6% y en España es el 20,09%; en Andalucía, el 27,21%; en la provincia de Cádiz, el 31,8%.

En Cádiz capital, algunas fuentes consultadas calculan la tasa de paro en el 40%, convirtiéndose así en la capital del paro de toda la Unión Europea. ¿Cómo no va a emigrar, sobre todo la juventud gaditana, a otros lugares a buscar empleo?

A nivel provincial, los datos son también más que preocupantes: 165.303 gaditanos están en el paro; de ellos, 63.800 además con todos sus miembros en paro.

¿Puede extrañarnos que Cáritas prácticamente haya duplicado las ayudas a personas necesitadas o que aumente la mendicidad callejera?

Esta emigración obligada de los gaditanos de su ciudad, por falta de trabajo y de vivienda, tiene una consecuencia muy lógica: Cádiz está envejeciendo.

Está muy bien que las instituciones pregonen que están trabajando por evitar el paro en la ciudad: que si las escuelas taller, que si el Plan E. etcétera. Pero es evidente que lo que se necesita es muchísimo más de lo que se está haciendo. Que eso no son más que parches para querer paliar una gravísima situación. Es como dar un paracetamol a alguien que está en coma muriendo.

Y, ahora que se acercan las elecciones municipales, ahí tienen los políticos los objetivos principales en los que deberían centrarse en sus programas electorales. Todos los demás problemas, con ser importantes, están en un nivel muy inferior.

Y está claro que, aunque todos los ciudadanos podemos y debemos aportar, son los políticos quienes de un modo más directo debieran preocuparse por solucionar los problemas de la ciudad.

No pretendo con este artículo decir quién tiene más la culpa de esta situación, aunque es evidente que quien gobierna en una ciudad es especialmente responsable de sus logros y de sus carencias. Sólo subrayar lo que considero problemas prioritarios sobre los que habría que actuar desde todos los frentes.

Lo que es evidente es que, para conseguir estos objetivos verdaderamente de primera magnitud, deberían aunar esfuerzos las administraciones, colaborar conjuntamente y no tirarse los trastos a la cabeza y hacer electoralismo barato.

Es incomprensible que, con este panorama, proyectos fallidos como el hotel de Valcárcel no se hayan podido llevar a cabo, o que aún esté ahí esperando el de la Plaza de Sevilla, o el del nuevo Hospital o la Residencia del Tiempo Libre cerrada hace años, o la reestructuración del polígono exterior de la Zona Franca, etcétera.

Además tendrían que tener más capacidad de inventiva para buscar soluciones de más calado para estos gravísimos problemas que tiene nuestro querido Cádiz. Un Cádiz que no puede vivir tan sólo del Carnaval, de la Semana Santa y del Trofeo con sus barbacoas, sino que tiene que "ponerse en pie de guerra" para buscar solución a sus gravísimos problemas de paro, de falta de viviendas y de envejecimiento. También creo que el movimiento ciudadano de Cádiz, a través de sus asociaciones de vecinos, deberían implicarse de un modo mucho más constante y con mayor unión.

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