Fernando / Mósig

El linaje de los Lazaga en La Isla

La finca su vinculó a la familia hasta que en 2001 la adquirió el Ayuntamiento

6.La familia Lazaga. Una aproximación genealógica.

Creemos conveniente exponer aquí un sucinto relato genealógico sobre los Lazaga, como sucesores de los marqueses de Carballo en la propiedad del inmueble, dada la relevancia social que tuvieron en el ámbito político-social isleño durante la época de la Restauración y la presencia profesional que mantuvieron en la Marina de Guerra española en ese tiempo.

Los Lazaga eran un linaje de origen vasco y de acreditada hidalguía. Concretamente procedían de la localidad de Cortézubi, situada en el nacimiento de la ría de Mundaca, entre Rentería y Zelayeta (Vizcaya). Apellidos como Lazaga, Ugalde, Uría y Uriarte hablan por sí solos de las raíces vizcaínas de la familia. Varios antepasados de esta familia desempeñaron los cargos de fiel síndico y mayordomo de fábrica de la Anteiglesia de Santiago de Cortézubi durante el siglo XVIII.

La familia se vinculó a la Armada española y a la Real Isla de León desde finales del siglo XVIII, a partir de la persona de Martín de Lazaga y Uría. Este nació en Cortézubi en 1771 y sentó plaza en la Real Compañía de Guardias Marinas en 1789. Destacó por su actuación en la Guerra de la Independencia, pues siendo teniente de navío participó, junto con otras fuerzas de marina, en la batalla de Ocaña (1809) contra el ejército napoleónico, siendo promovido a capitán de fragata por los méritos que contrajo en la misma.

Se casó en Cádiz con María del Carmen de León Martínez-Crespo (1788-1834), naciendo seis hijos de este matrimonio. De ellos sólo nos interesa aquí el mayor de los varones: Juan Bautista Lazaga y Martínez-Crespo (1806-1873), el primero del linaje en establecerse definitivamente en esta ciudad. Igualmente fue marino de guerra, alcanzando el empleo de jefe de escuadra (equivalente al actual vicealmirante). Fue propietario de algunas casas en San Fernando y de una participación en una salina, industria local que entonces gozaba de un futuro prometedor, cimentando así el poder socioeconómico de esta familia en la ciudad.

Este Juan Bautista Lazaga contrajo matrimonio con Saturnina Garay Fernández del Busto (1807-1867). De sus tres hijos, todos isleños y también marinos de guerra, procede toda la familia Lazaga de San Fernando. Estos fueron:

1. José María Lazaga Garay (1836-1914), el cual fue capitán de fragata de la Armada y coronel honorario de Infantería de Marina, además de alcalde de la ciudad de San Fernando en un par de ocasiones durante la Regencia (1891-1892) y el reinado de Alfonso XIII (1907-1909), así como senador del Reino. Clavijo dice de él que desempeñó la alcaldía isleña "por su personalidad y arraigo en la sociedad" y que su gestión se caracterizó "por el sentido señorial que supo dar". Fue don José María quien adquirió en 1886 la casa número 157 de la calle Real que había sido propiedad de los marqueses de Carballo, convirtiéndola en una especie de casa solariega de la familia Lazaga en San Fernando. Contrajo matrimonio con María del Carmen Patero y de Dueñas (1840-1910), de bizarra familia de marinos de guerra.

2. Joaquín Lazaga Garay (1843). Fue contralmirante de la Armada e historiador naval. Casado con Gertrudis Gómez Mendoza y con descendencia.

3. Juan Bautista Lazaga Garay (1845-1898). Fue capitán de navío de la Armada. Siendo comandante del Oquendo, pereció en el combate naval de Santiago de Cuba (3 de julio de 1898) sostenido entre la romántica y vulnerable escuadra del almirante Cervera y la agresiva y poderosa escuadra norteamericana. Una lápida situada en la fachada del que fue su domicilio en la Alameda Moreno de Guerra así lo recuerda para la posteridad. Estaba casado con María Luisa Baralt del Villar (1850-1931) y dejó copiosa descendencia.

Hijo del primero de estos tres hermanos -continuador por tanto de la línea mayor de la familia- fue Juan Bautista Lazaga y Patero (1868-1929), el cual mantuvo la presencia de la estirpe lazaguiana en la vida pública isleña así como en la política local y nacional. En efecto, don Juan fue general de brigada de Artillería de Marina, diputado provincial, diputado a Cortes en las legislaturas de 1914 y 1918-1923, jefe local del Partido Conservador-Liberal e Hijo Predilecto de la ciudad de San Fernando según acuerdo municipal tomado en 1921. Igualmente fue durante muchos años protector de la Hermandad de la Virgen de la Soledad, de esta ciudad.

De su matrimonio con María de los Ángeles Ruiz-Fortuny y Guillón (1871-1943), dejó numerosa descendencia, que llega hasta nuestros días. Destacamos por razones histórico-locales y militares la figura de uno de sus hijos: José María Lazaga Ruiz-Fortuny (1896-1921), alférez de navío, que murió en el desastre de Annual durante la desafortunada guerra de Marruecos, y cuyos restos descansan en el Panteón de Marinos Ilustres.

Creemos que no es necesario traer aquí a colación más datos genealógicos sobre los Lazaga, pues convertirían esta exposición -necesariamente breve y concisa- en un superfluo y tedioso fárrago acerca de líneas y ramas familiares. Basta, como hemos hecho, con divulgar los datos históricos más conocidos y significativos, aquellos que demuestran de forma patente la sobresaliente presencia de la familia Lazaga en la historia de San Fernando y de la Armada española desde finales del siglo XIX.

7. Conclusiones.

La Casa de Lazaga pertenece al patrimonio local desde el año 2001 en que fue adquirida por el Ayuntamiento de San Fernando. Desde entonces ha sido utilizada como sede de exposiciones (p. ej. de planes urbanísticos) y se ha proyectado convertirla en un hotel "con encanto".

También se ha propuesto varias veces, sin éxito, declararla Bien de Interés Cultural, por sus innegables valores históricos y artísticos. Esta declaración la haría beneficiaria de las posibles ayudas económicas que provengan de las administraciones públicas competentes.

Antes de 2001, la casa fue propiedad de la línea mayor de los Lazaga, ilustre familia isleña de marinos de guerra de origen vasco. Y a ellos perteneció durante 115 años, desde que fue adquirida en 1886 por don José Lazaga Garay.

Pero aún antes, durante casi un siglo y cuarto, había sido la casa grande y principal que los marqueses de Carballo poseyeron en la Real Isla de León, desde que compraron en 1764 los terrenos donde se levanta, frente al entonces Hospicio de San Francisco. Desde la década de 1820 y hasta la adquisición por parte de los Lazaga, los marqueses, avecindados ya en Cádiz, dieron la casa en arrendamiento a diferentes inquilinos, llegando a ser también por breve tiempo sede de las oficinas de la Real Aduana.

Hemos tratado aquí de presentar una somera exposición sobre las fases históricas más relevantes de este característico inmueble. Todavía quedan, en fin, muchos datos que averiguar y muchas lagunas que colmatar. A ningún historiador se le puede exigir objetividad y acierto absolutos. Pero a todos se les debe exigir una búsqueda sincera de la verdad. Y esto es lo único que nos ha movido.

Por ello, esperemos que este trabajo divulgativo haya servido, al menos, para conocer un poco más la historia de este magnífico edificio que forma parte del patrimonio histórico-artístico local, que causa la admiración de quienes lo contemplan y que siempre ha movido la pluma de muchos escritores isleños.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios