Obituario

Gema Rodríguez Téllez / Ignacio Casas de Ciria

A mi hermano Ángel Rodríguez Téllez (qepd)

Ángel Rodríguez Téllez
Ángel Rodríguez Téllez

20 de enero 2026 - 17:47

El pasado jueves 15 de enero fallecía en Madrid a la edad de 58 años Ángel Rodríguez Téllez, tras una larga enfermedad. Ángel era una persona muy querida en Cádiz, donde pasó su infancia y adolescencia en el colegio de San Felipe Neri marianista y donde hizo un grupo de amigos que le acompañó durante toda su vida.

Su sonrisa y personalidad juguetona hizo que se ganara el cariño de todos sus amigos, con los que disfrutaba junto a su familia en cada escapada que podía a Cádiz desde Madríd, donde residía. Nunca faltaba en sus viajes a Cádiz la visita al monumento de su padre, al que adoraba, el doctor Manuel Rodriguez Morales, en la plaza del Mentidero. El pasado lunes 19 de enero tuvo lugar en la capilla marianista del colegio San Felipe Neri el funeral, donde su querida hermana Gema leyó estas palabras que caracteriza a este amigo gaditano de la infancia y adolescencia que todos queríamos.

"Mi querido hermano Ángel, aquí estamos todos despidiéndonos de ti con un dolor inmenso, pero con la certeza de que ya estás de verdad descansando, calmado y en paz.

Queremos recordar la cantidad de amigos que tenías en tu juventud. El gato, como todos te llamaban, de los que hemos recibido mensajes preciosos diciéndonos lo buen amigo que eras, tan divertido y gracioso. ¡Sí que era verdad! De toda la vida un 'cachondo', cómo nos hemos reído contigo. Hasta en los momentos de hospital nos hemos tenido que salir de la habitación llorando de risa por las cosas que decías a las enfermeras, a los médicos o a nosotros. ¡Tenías para todo el mundo!

Vivías lejos pero nos llamábamos cada día. Y no llamadas de 1 minuto, que yo decía: "Ojú Ángel", porque sabia que era una hora charlando, porque anda que no hablabas… Pero por lo visto, ayer me contaron que tú decías lo mismo cuando yo te llamaba. "Ojú Lady Di -como me llamabas porque para todos tenias un mote- ahora me queda una hora de teléfono, con lo que charla mi hermana".

Tuvimos los seis la infancia más divertida que se puede tener!! Lo que no inventaba uno, lo inventaba el otro. Todo lo que se nos ocurría solía ser arriesgado. ¿A ver quién es capaz de tirarse de la azotea abajo? Carreras de bici para matarnos, las ahogadillas en la piscina… Y en nuestra adolescencia todos juntos en la calle. ¡Qué moviditos éramos!, por llamarlo de alguna manera, pero sin maldad. Nos gustaba a todos divertirnos al máximo. Como tú decías: "¡al máximo!").

Yo tengo que agradecerte muchas cosas Ángel; la más grande que gracias a ti tengo el mejor compañero de vida que se pueda tener, tu amigo del alma, Pepe. ¡Cuántas cosas hemos pasado los tres juntos! ¡Cuánto lo querías y lo admirabas! ¡Cómo nos hemos reído y llorado!

¡Pedazo de padrino de mi hijo Manolo, has hecho que te quiera como a nadie, cuántos consejos os dábais los dos, cómo conectábais, cómo os entendíais! Y mis hijas igual, pero es que te los ganabas a pulso, no faltabas en felicitarlos en cada cumpleaños, en llamarlos para preguntarles cómo estaban cuando se iban fuera. Ese cariño jamás lo vamos a olvidar.

Tenemos que agradecerte que nos has hecho fuerte, porque tú eras fuerte pero fuerte. El más servicial, no había vez que te dijéramos "vamos a Madrid" y tú enseguida "dónde os recojo", "qué os hace falta", "os quedáis en mi casa"... Lo ofrecías todo.

Guapo a rabiar, ese rubito con los ojos azules de gato, que según tú las pibas se te tiraban a lo alto. Aunque con el carácter que tenías ¡Qué cabezota! ¡Qué personalidad!

En estos momentos, lo que más tenemos que agradecerte es los dos hijos tan maravillosos que nos has dejado; mi ahijado Guillermo, súper trabajador como tú, guapo como tú, sensible como tú y con un corazón enorme como tú. Y Maria, luchadora como tú, con carácter como tú, resolutiva como tú, y graciosa como tú. Es lo más grande que nos queda de ti, aparte de tus recuerdos y nuestras vivencias, que lo mantendremos siempre en nuestra cabeza y nuestro corazón.

Ahora sí Ángel, descansa en paz. ¡Qué suerte que te reunirás con Papá, al que adorabas! Sé que entre los dos nos guiaréis para que siempre permanezcamos juntos y nos mandaréis mucha fuerza para seguir ayudándonos y apoyándonos unos a otros, sobre todo a Mamá

Te queremos muchísimo Ángel"

Desde aquí un recuerdo muy especial a su madre María de los Ángeles, sus hermanos. hijos y Belén. Descanse en paz.

stats