Artículos

Manolo / Morillo

Pérez Casaux y el teatro del absurdo

06 de febrero 2011 - 01:00

CUANDO en el siglo XV el canónigo de Después de la Guerra Civil (1936 - 1939), los dramaturgos españoles se enfrentaron a una censura implacable que hacía difícil, sino imposible, ofrecer una visión crítica de la realidad. Desde el final del conflicto hasta los últimos años de la década de los 60, el teatro español, en todas sus facetas, sufrió una profunda crisis existencial.

La búsqueda de nuevas formas de expresión dramática por parte de los autores españoles, -que se inspiraron en las grandes corrientes innovadoras del momento en el teatro europeo (el teatro del absurdo, Brecht, Artaud)-, dio lugar a una nueva vanguardia teatral, denominada por los estudiosos "Nuevo Teatro Español".

El tema central de este nuevo teatro es la crítica del sistema político y social del Franquismo, siquiera en la misma medida que el rechazo mostrado hacia el teatro comercial, así que no es extraño que dichos autores fueran sistemáticamente ignorados hasta los años 80, cuando ya la realidad del país se había modificado.

Junto a los teatros oficiales se formaron nuevas compañías de teatro que intentaron imponer un teatro alternativo en todos los sentidos. Fruto de este ambiente fue la aparición del Teatro Independiente, tan importante en el contexto teatral de la época. Cuando el término independiente empieza a airearse tímidamente en las carteleras, programas de mano y en medios de comunicación, parece como si empezara a vislumbrarse el principio del fin. Se advertía una cierta tolerancia, como un mirar hacia otro lado.

En este contexto de cambio se encuentra inmerso nuestro escritor, dramaturgo y ensayista Manuel Pérez Casaux, nacido en El Puerto de Santa María el 29 de enero de 1929. Estudió el Bachillerato en el Seminario de Cádiz del que se salió para estudiar Magisterio, simultaneando la enseñanza en la Escuela de Formación Profesional Sindical de Puerto Real y Astilleros de Cádiz, donde trabajó como traductor.

Fue miembro activo del movimiento teatral y literario de la capital gaditana en torno a la segunda época de la revista Platero. Al disminuir el tráfico marítimo en Cádiz se traslada a Barcelona por motivos laborales y una vez en esta ciudad, se diploma en Comercio Exterior. Trabaja para empresas consignatarias y de seguros marítimos y posteriormente, obtiene su Licenciatura en Filosofía y Letras sección de Lenguas Germánicas por la Universidad de Barcelona. Gran conocedor del griego y del latín, domina catalán, francés, inglés, alemán y algo de ruso.

A partir de los años 60 se entrega a su actividad teatral, cuyos textos lo señalan como vinculado a una protesta ética y autor de una obra de reivindicación social, actitud propia de la segunda generación de posguerra a la que pertenece.

Desde el denominado "teatro del absurdo" en el que se enmarca su primera pieza teatral La cena de los camareros, sus obras han ido evolucionando hacia otras tendencias, relacionadas en algunas épocas con un estilo que él mismo denomina "brechtiano". Tras su vuelta a El Puerto enseña español para extranjeros y reduce su creación teatral mostrando mayor adhesión a la poesía.

Es miembro de la Sociedad General de Autores de España, Académico de la Real de San Romualdo de Ciencias, Artes y Letras de San Fernando, y del Ateneo de Cádiz. El 15 de octubre de 2003 leyó su discurso de recepción en la de Santa Cecilia de El Puerto de Santa María que tituló "El cuento literario en cuerpo y alma".

En 1969 estrena en el Festival de Teatro de Sitges la obra Historia de la divertida ciudad de Caribdis, emitida por TVE en 1976. Con La familia de Carlos IV (1973), premiada y dirigida también en Sitges por José L. Alonso de Santos, nuestro autor pone en el escenario la lucha entre la España culta y la que se aferra no sólo a las tradiciones, sino también a la cómoda ignorancia. Pérez Casaux ha escrito un total de 29 obras entre comedias y dramas, de las que se han estrenado 14.

Ha publicado una treintena de narraciones breves y cinco novelas cortas distinguidas con varios galardones entre los que se encuentran el Carta Puebla por su novela Las raíces al aire, y el Valdemembra por Días de tomillo y orozuz.

En el año 2004 el Ayuntamiento de El Puerto le rindió homenaje por su aportación ininterrumpida al mundo de la literatura, fundamentalmente al teatro. Y lo hizo de la forma más estimada por un escritor. El mismo Manuel Pérez-Casaux seleccionó cinco de sus obras teatrales aún inéditas que se publicaron bajo el título de Teatro selecto.

La actividad literaria del dramaturgo portuense sigue viva a sus 82 años recién cumplidos en la vecina Isla de León, su ciudad de acogida en la actualidad.

stats