Bienvenido, míster jeque

Ya no parece que el príncipe de Arabia Saudí sea tan asesino como hace unos meses. Son las 'cosas de comé'

Sí sí, sí, las cinco corbetas ya están aquí. En San Fernando, el Ayuntamiento de la socialista Patricia Cavada no ha dado abasto. El mismo día que las feministas socialistas se iban en autobús a manifestarse contra la derecha, la alcaldesa recibía al contralmirante de la Armada saudí Fahad Ali Alfuraidan, que acudía a presidir la emotiva ceremonia del corte de la primera plancha de acero. Esta ceremonia es como la primera piedra de las corbetas. En su día llegará la botadura, que antes se hacía con botellas de cava, y ahora ya no lo sé. Lo cierto es que les ofrecieron una recepción en el castillo de San Romualdo, donde la bandera verde de Arabia Saudí relució junto a la de San Fernando.

Ya nadie cuenta que esas cinco corbetas van a servir para matar a los niños yemeníes. Ni tampoco se acuerdan de lo que pasó en Estambul con Kashoggi. Ni parece que el príncipe heredero sea tan asesino como hace unos meses. Son las cosas de comé, como dice Teresa Rodríguez, para según qué cosas. Ahora ya nadie dice nada, porque hay en juego 6.000 empleos. Y esos barcos, si no los fabricaban en San Fernando, los podrían asumir en otro país con menos remilgos. La Italia de Salvini, por ejemplo.

Es pintoresco que en estos días, precisamente, se haya sabido que Vox estuvo financiado por opositores iraníes, mientras que Podemos tenía como país amigo al Irán de los ayatolás. Mira tú por dónde hablan de España como lo único importante, pero trincan de dónde sea, mientras que los podemitas no trincan, sino que lo hacen por amor al arte, y porque en el Golfo Pérsico unos les parecen más golfos que otros. Pregunto: ¿son feministas en el Irán de los ayatolás? Allí no organizan manifestaciones como la de ayer contra la derecha maldita.

Como se suele decir, más vale pájaro en mano que ciento volando. Los lucidos actos de ayer en San Fernando demuestran que no están los tiempos para estropear nada. Puede ser que haya empezado una fructífera amistad entre la isla de León y el reino alauí de Arabia, que también tiene petrodólares para invertir, no sólo bombas. Por el contrario, en Cádiz a los anticapitalistas les disgusta el dinero sucio de las multinacionales. Por el contrario, en Cádiz llegó de visita el embajador de Cátar (otro rival de Arabia), a ver si González cataba algo, pero no ha catado nada todavía, que se sepa.

Siempre nos quedará el turismo, eso sí. Cuatro estrellas Michelín y el récord de ser la capital de la provincia con más paro. Pues esa es otra, aquí vienen a crear empleo, y después no se nota.

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