El parqué
Avances moderados
Estoya es incalificable. No encuentro palabras, no hay nada que llevarse a la boca informativamente hablando. Esto no da más de sí. No hay nada agradable en esta ruina llamada Cádiz CF. No hallo ningún jugador que destacar, ninguna estrategia para salir de este dinamismo perdedor por parte de Gg., ninguna reacción del cuadro técnico ni por parte del responsable absoluto de este descalabro general, el señor Vizcaíno, ni de sus subordinadas huestes, no, ya nada, la Nada absoluta. Rien de rien, como cantase la maravillosa Édith Piaf con voz de alcohol y tabaco. El Cádiz ahora mismo es algo disforme, sin ser, la Nada previa al Bing Bang. Todo ha salido mal, desde el fichaje del “excelente” Caicedo, o el “impar” Dawda” hasta la apatía existencial de Brian Ocampo, el único jugador del mundo capaz de sonreír tras fallar un gol cantado o de arrebatarle un balón un contrario. Desde el regordete Onti hasta la torpeza -ayer- de Rosa, quien tras hacer una estupenda jugada, se cegó cuando se vio a punto de marcar gol y lanzó el balón rozando el ala de una gaviota que pasaba por allí, desde el desengaño que ha sido fichar a Suso en plena decadencia hasta el mantenimiento en la plantilla de un Roger Martí que no tiene nada que ver con el golero del Levante. O la ausencia del gadita puro que se marchó a Brasil por unas pesetejas para la buchaca ¿de quién? Ni la linda cesión de Chuts al Elche. A pesar de sus torpezas naturales, el de La Laguna metió once goles el año pasado. El otro, el grandullón del Sevillita, cuatro. Y así todo. Apocalypse Now.
Y como esto no tiene arreglo, me voy a sumergir en MAS ALLÁ DE LO AMARILLO, porque lo amarillo no da ni para comprar pipas en un puesto del Piojito. ¿Qué es lo más atractivo de nuestra primera división hoy por hoy? Algo que hacía muchísimos tiempo que no pasaba, algo que, aunque de muy lejos recuerda a la Premier, sin duda la mejor liga del mundo. Y eso es así porque se van achicando las distancias entre los grandes y los chicos. Igualmente vimos palmarla al equipo del tío más feo del mundo ante el Gerona hace unos días, y, para darme la razón, el Madrid de Flor (flor ya casi marchita) se estrella frente un Osasuna espléndido. Así, así debe ser nuestra Liga si quiere convertirse en la mejor del cosmos. Va el tercero en discordia, los nietos del funesto Gil, gana por goleada al Betis en Híspalis y en menos de una semana ganan lo verdiblans en el bonito Metropolitano. Y resucita otra vez y hala, cuatro sorullos al líder actual. No va de hablar de sorpresas, sino de un acercamiento que poco a poco se va produciendo entre los pequeños frente a los grandes. Y estas derrotas ante los gerundenses y los navarros es salsa bendita para el estofado liguero. Que así sea.
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