El Alambique
J. García de Romeu
Mi amigo Miguel
Casado y Rivera van a proponer cambiar la Constitución para incluir el “Carnet de constitucionalista”. Tras 40 años de Constitución, lo que toca no es garantizar y blindar derechos sociales, laborales o medioambientales, esos que quedaron fuera de los derechos fundamentales en la Constitución de 1978, sino saber quién es constitucionalista y quién no. Más aún, el marchamo de constitucionalista de un partido, entidad o persona no lo decidirá ningún tribunal, sino un comité ad hoc conformado por reconocidos “constitucionalistas”. La duda es si será paritario PP-Cs, o si, por expreso deseo del padre del constitucionalismo Aznar, se incorporará Vox a un tripartito expendedor de títulos de constitucionalidad. Un comité de expertos de la Universidad Rey Juan Carlos, coordinado por Cristina Cifuentes, homologará los títulos.
Rivera y Casado lo tienen claro. Los que proponen modificar la Constitución para blindar como derechos fundamentales los derechos sociales, laborales y ambientales, son claramente anticonstitucionales. Garantizar derechos es de peligrosos antisistemas.
Sin embargo, los que proponen desmantelar el estado de las autonomías, el sistema público de pensiones, el principio de progresividad fiscal o el Tribunal Constitucional, son ejemplo de constitucionalistas, modalidad “patriotas”.
Para encabezar el ranking del constitucionalismo puntuará: el no haber condenado la dictadura franquista, los reparos que se pusieron a la aprobación de la Constitución y, si han gobernado, el número de normas aprobadas declaradas inconstitucionales -como la amnistía fiscal-, o la limitación de derechos democráticos fundamentales, tipo 'Ley mordaza'. El apoyo a guerras ilegales e inmorales puntuará en función del número de víctimas mortales. El haber sufrido represión por la dictadura o haber participado en la defensa de los servicios públicos y de los derechos ciudadanos, serán penalizados a la hora de expedir el carnet de constitucionalista.
Y por supuesto, los Padres de la Constitución que pertenecieron a partidos de izquierda, serán declarados “enemigos de la Constitución”.
Lo tengo claro, a mí me declararán anticonstitucionalista por los que nunca hicieron nada por que en España disfrutemos de una democracia, aunque sea mejorable.
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