Los zurbaranes del Museo de Cádiz ya van de viaje hacia Ferrara
Las piezas 'San Juan' y 'San Mateo' han partido hacia Italia para encontrarse con 'La Porciúncula' en la muestra internacional
Un amplio dispositivo de seguridad podía verse a primera hora de la mañana del lunes en el acceso al Museo de Cádiz. Se trataba de los preparativos del inminente traslado de las obras San Juan y San Mateo de Francisco, de Zurbarán, que junto a La Porciúncula ha cedido la pinacoteca provincial gaditana para la relevante exposición de carácter itinerante que sobre el autor tendrá lugar próximamente en Italia y Bélgica. Concretamente, el 13 de septiembre se inaugura en Ferrara la exposición Zurbarán (1598-1664), que se exhibirá en la Galleria d'arte moderna e contemporanea de la localidad, y que posteriormente podrá verse en Bruselas.
Las dos piezas que directamente han partido del Museo de Cádiz, de 65 x 63, son gemelas, y se encuentran en perfecto estado de conservación, afirman fuentes de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. De hecho, éste es uno de los requerimientos a la hora de hacer un préstamo, "que la obra presente las condiciones adecuadas para aceptar el transporte y el cambio de ámbito, puesto que la principal misión de un Museo es conservar la obra en el mejor estado posible", añaden estas mismas fuentes.
Por este mismo motivo la obra de La Porciúncula tuvo que viajar al Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), porque aunque no presentaba mal estado, no estaba a punto para tal traslado. De hecho, tanto el soporte como la fijación de la material a dicho soporte presentaba buen estado, de modo que se ha realizado un tratamiento de conservación fundamentalmente sobre los barnices finales, aseveran fuentes de la Consejería. Tanto es así, que la operación se ha desarrollado en un breve periodo de tiempo, pues fue en junio cuando partió hacia Sevilla para someterse a este tratamiento conservativo.
Las tres obras que en unos días se encontrarán en el espacio museístico de Ferrara forman parte del núcleo inicial del Museo de Cádiz, conformado desde los fondos adquiridos a raíz de la Desamortización de Mendizábal. De hecho, las tres piezas formaban parte del Retablo mayor de la Cartuja de Jerez, de la que también se conservan otros cuatro grandes lienzos en el Museo de Grenoble - La Adoración de los pastores, La Anunciación, La Circuncisión y La Adoración de los Magos-. Otra en el Metropolitan Museum de Nueva York, La Virgen de la Defensión, más las que se exhiben en la sala de Zurbarán del Museo de Cádiz: La Apoteosis de San Bruno, que debió de ocupar el segundo cuerpo; los cuatro Evangelistas, dos de los cuáles han sido las elegidos para la muestra internacional, y San Lorenzo y San Juan Bautista.
El préstamo de estas tres piezas es fruto del acuerdo de colaboración llevado a cabo con la Fondazione Ferrara Arte y el Centre for Fine Arts de Bruselas, entidades organizadoras de la muestra itinerante.
Un proceso que forma parte del día a día del Museo de Cádiz, que en la actualidad también tiene cedida una de las estatuillas de Melkart de su colección arqueológica, que ahora se exhibe en el Museo Regional de Alcalá de Henares, entre otras muchas que que previamente han salido de la pinacoteca. Entre ellas, el prótomo de terracota egiptizante, que ha partido de Cádiz en varias ocasiones. Si bien, también es cierto que con la crisis la labor de difusión a través de préstamos ha mermado.
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