VII FESTIVAL NO SIN MÚSICA | TERCERA JORNADA

Señores y ¡Señoras!

  • Las mujeres protagonizan la clausura del No Sin Música en el muelle gaditano

  • Tarque y Los Zigarros pusieron el toque rock a la última noche

La cantautora Zahara durante su actuación en el festival NSM La cantautora Zahara durante su actuación en el festival NSM

La cantautora Zahara durante su actuación en el festival NSM / JOAQUÍN HERNÁNDEZ KIKI

"¡Madre mía Cádiz, señores!", decía Ale Acosta, el cincuenta por ciento de Fuel Fandango, ante la reacción entregada del público en la noche del sábado. "¡Y señoras!", le replicaba su otra mitad, la cantante cordobesa Nita, queriendo dejar claro que en esa ocasión las mujeres mandaban en el escenario de la séptima edición del festival No Sin Música.

Fueron las féminas las encargadas de clausurar la cita gaditana tras cuatro días de música sin freno y buen ambiente en el muelle. ¡Y qué señoras! Por una parte, la cantautora Zahara que presentó un show eléctrico en el que dio a conocer su último disco, Astronauta, y por la otra el dúo Fuel Fandango que puso a bailar a gaditanos y visitantes con toda la energía que desprenden en sus directos, un espectáculo con el que celebraban en el NSM diez años de música. Y ¡de qué manera!

Con la banda sonora de Expediente X de fondo, una brillante Zahara se presentó ante Cádiz para demostrar que la hondura de sus composiciones no está reñida con el aire de fiesta que trajo a la tierra de los vientos cambiantes. Su espectáculo fue de una intensidad brutal, con la jiennense dándolo todo para curar cualquier mal de amores, moviendo el esqueleto al son de una banda formada por bajo (Pablo Pérez), guitarra (Manuel Cabezalí), batería (Carlos Sosa) y piano (Martí Perarnau). Sonaron en su garganta dulce temas como David Duchovny -el protagonista masculino de aquella inquietante serie cuya cabecera le dio la entrada en Cádiz-, El fango, El deshielo, Inmaculada Decepción, Hágase tu voluntad, Camino a L.A. -con el escenario teñido de rojo pasión-, El frío -con un tempo más íntimo-, El diluvio universal, Bandera blanca y Caída libre.

Uno de los momentos más destacables por su desnudez fue la interpretación de Guerra y paz -acompañada a dúo por Martí Perarnau- que se vio algo deslucida por unos breves fallos técnicos que se solucionaron rápidamente. Esta bendita tierra nuestra lo perdona todo cuando el talento se impone. Y así lo agradecía la artista: "Cádiz de mi corazón. ¡Qué ilusión volver a esta tierra que me ha tratado tan bien! Quiero dar las gracias a este No Sin Música, es una suerte que existan lugares así para tocar", afirmaba antes de invitar con llamada gatuna a su particular fiesta a la bestia, Hoy la bestia cena en casa, para rubricar un directo brutal.

Ya a medianoche la mujer que pintara Julio Romero de Torres se hizo carne en las hechuras de la cantante de Fuel Fandango. Traje de flecos blancos, tacones -con los que se pegó más de un taconeo-, sombrero de su Córdoba natal, un ramo de claveles que arrojó al público nada más salir a escena y toda la contundencia a la espalda de una década de canciones. 

Que el flamenco, como cualquier arte, solo tiene los límites que uno quiera ponerle desde su propia creatividad es algo que lleva demostrando el dúo desde sus inicios, envolviendo como si tal cosa de manto electrónico el particular quejío de la vocalista cordobesa, en inglés o español, en temas como Always searchingTrece lunas, Medina, New life -la más esperada por el respetable-, La primavera, Today, Shiny soul, Nature -la manera coplera le salía por los caracolillos de la piel-, Toda la vida y Salvaje, un título que resume a la perfección el espectáculo de Fuel Fandango, que completó el acompañamiento musical de David Bao y Goiko Martínez (baterías) y Richie Palacín (guitarra eléctrica) y un gran agradecimiento a la capital gaditana por esta segunda visita a su festival más puntero, tras aquella en 2014 en el patio del Colegio San Felipe Neri: "Yo soy cordobesa pero amo a Cádiz con todas mis fuerzas -decía Nita quitándose el sombrero ante la Tacita de Plata-. No podemos fliparlo más en vuestra tierra. No puede haber gente con más arte". Su compañero apoyó sus palabras y anunció un próximo álbum que será la continuación de esos diez años de éxitos.

La última parte del final del No Sin Música correspondió a Tarque, que desgranó los temas de su primer disco en solitario -titulado con su propio apellido-, ya sin M Clan, una banda con la que ha visitado el festival en varias ocasiones. Si hay una voz en este país hecha para el rock es la de Carlos Tarque, una garganta que junto a la Asociación del Riff vibró en canciones como Ahora y en la hora, Perdido en la ciudadCactus en el corazón, además de un recuerdo a su anterior formación con Una calle sin luz y Se hizo de noche cuando te conocí y sendas versiones de Come together de The Beatles y Cactus con Evil, rebautizada en español como Peligro. Cerró la noche la banda Los Zigarros en los últimos ramalazos de energía festivalera con melodías como Apaga la radio, No obstante lo cual o ¿Qué demonios hago yo aquí? Un fin de fiesta por todo lo alto.

En el escenario dos del NSM, por su parte, actuaron La Sonrisa de Julia, Más Madera y The Electric Alley, incorporación de última hora al cartel en sustitución de Diavlo. "No Sin Música es un símbolo para Cádiz. El año que viene sacamos nuevo disco. Seguiremos luchando para estar en el escenario grande", anunciaba el cantante. La voz inmensa de Jaime Moreno y el contundente sonido de su banda bien lo merecen.

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