Cultura

"Cuando se ofrece más cultura se consumen menos antidepresivos"

  • El jerezano estrena hoy en el Teatro Villamarta la ópera de cámara 'La Dulcinea de Don Quijote' La pieza es la única cita del coliseo con la lírica durante esta temporada

El joven compositor y guitarrista clásico Agustín Castilla-Ávila (Jerez, 1974) estrena hoy en el Teatro Villamarta de Jerez la ópera de cámara La Dulcinea de Don Quijote, en la que será única cita con la lírica de esta temporada en el coliseo jerezano. Con un currículum a prueba de bomba, sus obras se extienden desde solo a orquesta incluyendo coreografías, obras para coro, teatro y óperas de cámara. Ha compuesto también para cine y ha dirigido programas de música en la radio. Su trabajo ha sido dirigido por D. Russell-Davies, S. Fontanelli, J. Kalitzke, T. Ceccherini, K. Hiller, C. Chamorro, Hannu Lintu (con la Avanti Chamber Orchestra), Alexis Soriano (con la Sinfónica de San Petersburgo), Hansjörg Schellenberger (Orquesta Sinfónica de Sevilla) entre otros, y grabada por la ORF en Austria, para un CD por el Gunnar Berg Ensemble, Duo Guitartes, Yvonne Zehner y Joseph Mirandilla. Ha publicado además para Doblinger Verlag.

-¿Cuál es el origen de esta ópera?

-La Dulcinea de Don Quijote fue un encargo del Festival de Passau en Alemania. El director se interesó por mi música después de escucharla en un concierto cerca de allí. En principio no tenía ninguna intención de que fuese músico-teatral, pero el tema de la edición del festival era la mujer. Después de varias semanas acordamos que fuese una ópera de cámara de formato compacto.

-Háblenos de ella.

-La obra está escrita para soprano, tenor, narrador-barítono, flauta, cello, guitarra y dos percusionistas. Con un grupo tan reducido hay que aprovechar al máximo las posibilidades de las voces y los instrumentos para obtener la mayor riqueza tímbrica posible y así el grupo parece un poco más grande. Por otra parte, los instrumentos se pueden mostrar de manera más clara que en una gran orquesta. Debido a la temática española, el instrumento más desarrollado es la guitarra. El guitarrista llega a tocar cuatro guitarras diferentes o incluso un cello. Con las voces pasa lo mismo, los diferentes personajes van apareciendo a través de las tres voces.

-¿Por qué eligió Don Quijote?

- Es más bien Dulcinea. ¿Por qué Dulcinea? ¿Quién es ese personaje tan misterioso? El significado de Al-Donza Lorenzo en mi obra es 'la Doncella del Sol'. La he interpretado como una deidad femenina. Don Quijote siempre la llama "Reina de los Cielos", "La más alta diosa", etc. No creo que Cervantes (un verdadero genio) lo haya escrito de casualidad. Si hubiese presentado ideas religiosas matriarcales de forma muy clara, lo habrían quemado en la hoguera. En cambio, sí lo oculta agudamente, lo reviste con 'Dulcinea' y expresa sus ideas irónicamente a través de un loco, adornándolo todo con tantas aventuras (o desventuras), pasa completamente desapercibido. Cervantes es un verdadero 'crack'.

-También se deja usted llevar aquí por la magia, la imaginación...

- La obra se puede considerar un ensayo sobre la fantasía y la realidad. "La fantasía es una realidad" como dice en esta obra Don Quijote. Tomando las primeras palabras de la obra que todos conocemos, tiene mucho parecido con el encabezamiento de una carta (lugar y fecha). Es por hecho que voy presentando la mayoría de las diferentes escenas en forma de cartas. La escena es también bastante compacta. Si tuviese que escoger una foto de la novela, me quedaría con aquella donde Don Quijote aparece encerrado en una jaula. Es por eso que en La Dulcinea la jaula casi es el hogar de Don Quijote.

-Y estrena en su tierra...

-Estoy verdaderamente encantado de que este grupo de músicos extraordinarios la presenten por primera vez en España, y aún más si se trata de mi ciudad natal. Tanto los cantantes, Katharina Schwarz, Bernd Lambauer y Dmitri Ribero (que ya la han ejecutado en otras ocasiones), como el director, Juan García Rodríguez, y los instrumentalistas del Zahir Ensemble, comprenden perfectamente la obra y mis ideas. Es muy agradable trabajar así con gente tan fantástica. Además, la recompensa de saber que en las pausas de los ensayos o después del concierto, uno se puede tomar unas cañas con los amigos o con la familia (risas). Siento una gran responsabilidad al presentar mi trabajo en mi tierra por primera vez. Estaré más pendiente de la reacción del público, ya que por supuesto me siento muy ligado con la ciudad. Y aunque ha costado mucho traerla, la verdad, estoy muy agradecido al Foro Cultural Austriaco y al Ayuntamiento de Salzburgo por su patrocinio y con todos los músicos por sus esfuerzos. También hay muchas personas detrás del proyecto tanto en Salzburgo como en Jerez, que han colaboran altruistamente con la organización.

-Además, la obra viene de ser estrenada en otros países, y con bastante éxito, ¿no?

-Se representó en Passau en su versión alemana y la versión española se estrenó en el Festival 'Tardes de España' en San Petersburgo. Las reacciones fueron muy buenas por parte de los organizadores y de la prensa, aunque al final lo que realmente cuenta es que uno mismo esté satisfecho con la representación.

-¿Qué tiene ahora a la vista?

-Estoy terminando otra ópera de cámara, The Rest is Silence, que se estrenará el 24 de mayo en Salzburgo en la 'Lange Nacht der Kirchen' (Noche Larga de las Iglesias). Es nuevamente de formato pequeño, con video-proyección y 10 cantantes. Una obra muy espiritual, muy conectada con la naturaleza y con el medio ambiente y muy crítica con el sistema consumista. En julio estreno también otra ópera de cámara para niños en el festival Música Europa en Marburg, Alemania. Y ahora en febrero seré compositor en residencia en el Passauer Saiten Festival de Alemania, donde tengo dos estrenos y se presenta el CD monográfico Nostalgia.

-Usted que vive en Salzburgo desde hace años, ¿cómo ve desde allí la cultura en España?

-Si intento verla de forma neutral (sin implicarme, sobre todo, emocionalmente), la veo como una cultura de incalculable riqueza. Si nos referimos a 'cultura' como "la forma de alimentar nuestro alma" (y aquí no puedo evitar involucrarme ni fingir que no me duele), veo mucha 'comida rápida' y 'comida basura'. Los gobiernos son los primeros en confundir cultura con entretenimiento. Evidentemente, la cultura no es vital pero casi. Ante una crisis, las ideas por aquí son primero recortar la cultura y catalogarla de 'lujo'. Yo estoy profundamente en contra ya que la cultura pertenece a la humanidad y es un derecho universal. En países donde en tiempos difíciles se ha ofrecido más cultura a los desempleados, no se han consumido tantos antidepresivos como los que se están consumiendo ahora en España (al final lo gracioso es que el gasto puede ser similar). Lamentablemente, si una persona se ha alimentado culturalmente sólo de 'comida basura', no puede comprender lo que es la 'buena mesa'. Eso es lo que más pena me produce.

-Con este estreno, ¿espera que se le abran las puertas en España?

-Ahora sólo pienso en la representación y en que todo salga bien. Después, en seguir trabajando en mis próximos proyectos. Me encantaría volver a trabajar en España, claro que sí. Ojalá podamos presentar la Dulcinea en otras ciudades españolas pero tal y como están las cosas, es bastante impensable.

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