alcances 'Por la gracia del hombre' dialoga con el título inaugural de Taillefer

  • Alcances estrena la cinta de Luis José Grande, que se exhibe mañana domingo junto a la del director malagueño 

  • Tras la proyección, habrá un coloquio abierto con ambos realizadores 

Luis José Grande Septién y Carlos Taillefer, durante el rodaje de 'Por la gracia del hombre'. Luis José Grande Septién y Carlos Taillefer, durante el rodaje de 'Por la gracia del hombre'.

Luis José Grande Septién y Carlos Taillefer, durante el rodaje de 'Por la gracia del hombre'.

Hace 41 años, un abrumadoramente joven Carlos Taillefer estrenaba en la Semana del Cine de Autor de Benalmádema el mediometraje Por la gracia de Dios: un arriesgado testimonio (sobre todo, para la época) de la Semana Santa malagueña y su relación con las Fuerzas Armadas. En la proyección, la mitad de los asistentes se levantó para aplaudirlo; la otra mitad, para abuchearlo.

Alcances proyecta mañana domingo la histórica película, acompañada en esta ocasión del estreno de Por la gracia del hombre: una producción del gaditano Luis José Grande Septién, que indaga en el proceso de creación y realización del bautismo de fuego de Taillefer. La doble proyección, aunada en un mismo pase bajo el epígrafe Por la gracia del cine, celebra un “perfecto maridaje” pues –apuntan desde el festival– no siempre se tiene la suerte de “poder establecer un diálogo entre una cinta histórica y otra que reflexione sobre ella”. Con el añadido, además, de la presencia de ambos directores, que entablarán un coloquio abierto con los asistentes.

Por la gracia del hombre se abrió camino, comenta su realizador, entre varios proyectos que Luis José Grande Septién tenía en mano: “Una novela y un relato quedaron aparcados; al igual que otro documental que espero sacar más adelante... –comenta–. La verdad, creo que todo esto surgió con fluidez porque conocí a la persona adecuada en el momento adecuado”. En concreto, al propio Carlos Taillefer en la Feria del Libro de Cádiz del año pasado.

Grande Septién recuerda haber visto Por la gracia de Dios en un pase en televisión a principios de los ochenta: una propuesta que ya entonces le pareció “valiente” y le impactó enormemente. Grabada cámara en mano, Por la gracia de Dios sigue teniendo un estilo y una vocación crítica que la hacen vigente aun hoy en día. Carlos Taillefer llegó al Baluarte de Candelaria a hablar, como todos, de su libro, “y en la presentación, le pregunté cómo se le había ocurrido meterse, con veintipocos años, en un proyecto tan salvaje”. Estuvieron media hora hablando y, de allí, surgió la opción “de hacer lo mismo, pero grabando”.

Rodada en modo de entrevista, Por la gracia del hombre profundiza en los engranajes del rodaje y recepción de Por la de Dios. Un “homenaje” al título pionero de Taillefer que le ha permitido a su autor, además, ir “investigando” sobre la Semana Santa malagueña: “Ahora sé más de la Semana Santa de Málaga que de las de Sevilla y Cádiz, que son ciudades en las que he vivido –comenta Grande Septién–. La Semana Santa de Málaga no es quizá tan fervorosa y pasional como la de Sevilla, o tan del pueblo como la de Cádiz, pero es una enormidad, empezando por esos tronos gigantescos, que es como llaman a los pasos”.

“En el caso de Málaga, me sorprendió descubrir el peso de las cofradías, que parecen tener más poder que el Obispado –continúa el realizador–. Y, por supuesto, el peso de lo militar, que sigue existiendo: casi todos los cuerpos de España, el Aire, la Armada, los regulares de Melilla y Ceuta... son hermanos de cofradías malagueñas. La llegada de la Legión a Málaga todos los años, que sale en la película de Taillefer... El desembarco, a nivel simbólico es muy fuerte:llega un barco de militares de África que ‘toma’ la ciudad. Recuerda a lo que recuerda”.

“Para mí, lo más interesante de la comparativa entre ambas cintas –apunta Grande Septién– es que, en el fondo, no ha cambiado casi nada. Está todo más organizado, más limpio, hay más seguridad... Pero los mimbres son los mismos”.

Por la gracia del hombre se entiende “perfectamente en un visionado individual, pero ocurre que de lo que te entran ganas es de ver su razón de ser, con lo cual, es mejor verlas juntas, tal y como está proyectado”, comenta su director. También, así, la ocasión se presta a “hablar de cómo se hacía y entendía el cine entonces, sobre todo el documental, que era prácticamente inexistente en España”.

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