La novia gaditana de Alejandro Lerroux Historias de Cádiz

josé maría otero

La novia gaditana de Alejandro Lerroux Historias de Cádiz
La novia gaditana de Alejandro Lerroux Historias de Cádiz

18 de enero 2009 - 01:00

La biografía de Alejandro Lerroux García es una de las más apasionantes del siglo XX. Comenzó siendo un furioso revolucionario que excitaba a sus partidarios a "levantar el hábito de las monjas para elevarlas a la categoría de madres" y terminó apoyando a Franco en julio de 1936.

Siempre republicano, el llamado 'emperador del Paralelo' fue diputado en numerosas legislaturas y durante la Segunda República ocupó dos veces la Presidencia del Gobierno.

Lerroux pasó su infancia y primera juventud en Cádiz, ya que su padre era veterinario militar y vivía en los pabellones situados en los cuarteles de la Bomba. Cursó sus estudios en el Instituto y su madre, Paula García, murió en nuestra ciudad el 12 de enero de 1882, cuando Alejandro contaba 18 años de edad.

Durante esos primeros años, Lerroux hizo amistad con una guapa gaditana llamada Dolores del Pino, a la que tuvo que dejar cuando su padre fue destinado fuera de nuestra ciudad.

Pero el fogoso político republicano nunca olvidaría a esa novia gaditana. En 1934, cincuenta años después y siendo presidente del Gobierno, vino a Cádiz para interesarse por algunos asuntos oficiales. En el Gobierno Civil le fue ofrecido un almuerzo por el gobernador, Luis de Armiñán, el alcalde Fernández Repeto y otras autoridades. Finalizada la comida, Lerroux y sus acompañantes marcharon hacia la plaza de Candelaria, ya que Dolores del Pino estaba acogida en la Casa de Oviedo.

El presidente del Gobierno se despidió de su cortejo y entró en solitario a saludar a su antigua novia. En la mano llevaba el ramo de flores que había decorado la mesa del Gobierno Civil.

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