Juan Carlos Gutiérrez. Director del Festival Cabo de Plata

"El auge de los festivales demuestra que la música en directo está viva"

  • El próximo jueves comienza en Barbate la tercera edición del festival Cabo de Plata, con más de cuarenta grupos y tres escenarios

  • La organización espera de nuevo a miles de espectadores

Juan Carlos Gutiérrez, director de Cabo de Plata. Juan Carlos Gutiérrez, director de Cabo de Plata.

Juan Carlos Gutiérrez, director de Cabo de Plata.

Tres días faltan para que comience en Barbate una nueva edición del festival Cabo de Plata. Más de 40 grupos, tres escenarios y cientos de horas de música en directo esperan a los miles de asistentes de un festival que espera apuntalar este año su consolidación definitiva. Los hilos de Cabo de Plata se mueven desde Valencia, donde se encuentra la promotora de esta cita estival. Su director, Juan Carlos Gutiérrez, analiza las claves de esta tercera edición.

-¿Cuáles son las perspectivas de la edición de este año de Cabo de Plata?

-Son buenas. La venta va bien, hay muchas ganas de festival por parte del público y hay muchas ganas por parte de Barbate de que haya festival, y ganas del público de ir a Barbate. Es el matrimonio que tiene el evento con los asistentes. Con ganas de empezar, que suene la música y a disfrutar.

-¿Por qué en su día la empresa se decide por Barbate?

-Barbate está en un enclave único, ya no solamente sus gentes, estás hablando de un entorno natural privilegiado, una gastronomía, estás hablando de arte, de un lugar paradisiaco. Entonces, cuando hay un evento que se realiza allí, esa combinación de factores hace que sea único. Creo que debería estar prohibido no conocer Barbate, porque cuando vas y sientes lo que hay allí, es como magia. De hecho, el asistente es el mejor embajador de Barbate; el posicionamiento turístico de Barbate no sólo gracias a los medios generalistas, sino gracias a los asistentes, que son los mejores embajadores hablando de este maravilloso rincón.

-Buen termómetro el de los asistentes y su satisfacción.

-Sí, es nuestro termómetro. Andalucía es maravillosa, pero Cádiz lo es todavía más, Barbate aún más. Sí que es verdad que siempre la fama mediática se la han llevado otras poblaciones, merecidamente por supuesto, pero lo que es inmerecido es que Barbate no tenga ese posicionamiento turístico. No es justo. Para nosotros, Barbate es el sitio más idílico de toda Cádiz.

-¿Qué novedades aporta esta tercera edición del festival?

-Más comodidades, más servicios en el recinto, en las áreas de descanso, más y mejores equipamientos técnicos, grandes artistas, nuevas experiencias, sorpresas... lo que comentamos: hay que ir al festival para poder verlo.

-¿Por qué están de moda estos macrofestivales?

-Bueno, el auge de los festivales es la mejor demostración de que la música en directo en nuestra país está viva. Estamos en un buen momento de festivales, creo que hay público para todos. Es buena señal. Ya no solamente ir a ver decenas de bandas recogidas en un mismo recinto, sino también vivir grandes experiencias a un precio módico. Creo que es una buena señal para todos, para artistas, para el motor económico, para el turístico, cultural...

-¿Cómo se plantea artísticamente la organización el encaje de tantas bandas, de tan distintos estilos musicales, de un abanico tan amplio, en los escenarios del festival?

-No es fácil contentar a todos. Hay una realidad: las redes sociales hacen que tengas mucha cercanía con el público, esa cercanía hace que lo puedas escuchar, que sepas sus gustos, sus peticiones, eso lo tienes que recoger. Y cuando recoges eso, debes tener un equipo de programación muy profesional, un equipo de contratación que sea el que aporte ese plus de calidad que dé empaque al cartel. Es una combinación de factores. Y luego viene la segunda derivada, que es el tema de los horario. Nunca es fácil contentar, coinciden un artista con el otro, las horas... Bueno estamos hablando de Steve Aoki, La Raíz, Miguel Campello, Beret, Juanito Makandé. Trashtucada, Tomasito y un largo etcétera, no va a haber momento para la relajación. Todos los escenarios van cargados, todos en sus franjas horarias. Y creemos que disfrutar de un buen concierto cabe en cualquier franja horaria.

-Pero también este tipo de festivales son escaparates para los grupos más modestos.

-Sí, valoramos muy positivamente la participación de grupos locales de Barbate. El equipo de gobierno, desde el área de Cultura, ha sido uno de los grandes valedores en volver a organizar otra vez un concurso de bandas locales. Se puede representar al pueblo de Barbate, se puede mostrar al gran público el gran talento que hay en Barbate y darle a estas bandas la oportunidad de que puedan tocar en grandes escenarios junto con grandes artistas.

-¿Además del encaje horario, qué otras dificultades plantea la organización del festival? Recuerdo que el año pasado hubo problemas con los permisos.

-Cada área dentro de la empresa te dirá que tiene sus mayores dificultades. El área de recursos humanos coordina a más de 1.000 personas; si hablas con el equipo de producción, es un mes montando, ejecutando lo de todo un año y coordinando a muchas empresas y grandes montajes. Todo lleva su dificultad. En un festival lo que se ve en tres días es un año de muchísimo trabajo. Y a nivel técnico, como comentabas, hay que realizar los proyectos técnicos, hay que presentarlos, que esté todo acorde a lo que se requiere por los servicios técnicos. No hay ningún problema con las autorizaciones, es todo legal cien por cien, con sus certificados, sus visados. El competente para dar autorizar el evento es el Ayuntamiento de Barbate, es el que concede la licencia. En las dos ediciones se ha concedido porque toda la documentación estaba en regla y este año volverá a suceder lo mismo; digo volverá porque la licencia no se da hasta que días antes está todo el recinto montado y se certifica que todo está correcto, cuando se hace la inspección de todas las estructuras.

-Estos festivales ponen también el acento en el medio ambiente, en el ecologismo.

-El festival Cabo de Plata se realiza en unos terrenos que están muy cercanos a un parque natural, al lado de una carretera de tierra, cerca de donde se viene realizando la feria de Barbate. Esos espacios, nosotros como promotora, los hemos limpiado porque estaban en absoluto estado de abandono. Repito, no es zona de parque natural, sino zona colindante. El primer año del festival surgieron determinadas dudas, pero se superaron, todas las administraciones tenían claro que no se pisaba parque natural en ningún momento. Como promotora, desbrozamos, limpiamos, recogemos... hacemos una recogida que dejamos todo aquello en un maravilloso estado. De hecho, nos felicitan la propia gente del lugar. Y cuando termina, lo dejamos todavía más limpio. El impacto ecológico que pueda tener sobre el lugar es siempre positivo, estamos hablando del público que va al festival, que es un público civilizado, con un alto sentido de la protección del medio ambiente, muy concienciado: es un público diez. Siempre se establecen todas las pautas para minimizar el impacto y dejar todo aquello que tocamos bastante mejor que como lo encontramos, y siempre sin tocar el parque natural.

-¿Cómo pinta el futuro de Cabo de Plata?

-Pues hay datos demoledores: los asistentes, que une a todo un pueblo, estamos hablando de un evento que todo impacto es bueno: cultural, económica, puestos de trabajo, a nivel turístico, de posicionamiento, todo es positivo. Y cuando todo es positivo, es que las cosas se están haciendo bien, que vamos por el buen camino. Si todos sienten el festival como suyo, si todos aportan su granito de arena, creo que tendremos Cabo de Plata muchísimos años.

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