Director de Virreina Centre de la Imatge

Valentín Roma: "Con Cádiz hemos iniciado un proceso que, ojalá, nos lleve a más"

  • El historiador del Arte es uno de los comisarios de la retrospectiva de Marcelo Expósito que ha sido también coproducida por la gaditana Casa de Iberoamérica donde se expone desde este lunes

El director de la Virreina, Valentín Roma.

El director de la Virreina, Valentín Roma. / Julio González

En los cuatro primeros años al frente de la Virreina Centre de la Imatge, Valentín Roma no es que haya conseguido poner este espacio expositivo municipal en el codiciado mapa museístico de Barcelona, sino que logró convertirlo en el centro más visitado por el público local. Su segundo mandato, pues ganó de nuevo el concurso público para dirigir el centro situado en las Ramblas, comenzó con una retrospectiva del artista Marcelo Expósito que este lunes ha llegado a Cádiz, una de las cuatro ciudades que produce la muestra comisariada por el experto que también ofreció una charla antes de su inauguración en la Casa de Iberoamérica.

–-La retrospectiva de Marcelo Expósito es una colaboración a cuatro bandas. ¿Cómo surge la participación de Cádiz?

–Surge de la mano de Paco Cano (concejal de Patrimonio Municipal, Patrimonio Histórico y Presidencia) pues nos conocemos desde hace tiempo y teníamos un horizonte pendiente de propuestas compartidas entre Virreina con algunos espacios del Ayuntamiento de Cádiz, por lo que la exposición de Marcelo parecía perfecta para empezar este camino. Marcelo es uno de los artistas españoles importantes nacidos en los 60 que, además, el pasado año estuvo en el FIT con lo que el lazo estaba ahí. Es cierto que un proyecto a muchas bandas siempre resulta muy complejo de armar pero sumar Cádiz, a la Casa de Iberoamérica, a este itinerario con Barcelona, con Virreina, la Coruña, con la Fundación Luis Seoane y Ciudad de México, con el MUAC (Museo Universitario de Arte Contemporáneo), nos pareció a todos fundamental ya que Cádiz enlazaba con muchas cosas y muchas ideas que contiene la exposición. Ha sido un placer que Cádiz entrara y crear estas itinerancias. A veces, a las instituciones les cuesta cooperar pero creo que con Cádiz hemos iniciado un proceso que ojalá nos lleve a más.

–La muestra ya se ha podido ver en Barcelona, ¿cómo fue la recepción?

–Importantísima. Marcelo es una figura clave en el contexto del arte español y del catalán donde ha vivido mucho tiempo y donde, todavía, vive parcialmente. Además, esta muestra venía a resolver el hecho de que, más o menos, todos los autores de su generación habían tenido ya una exposición de carácter antológico por lo que hemos paliado ese desequilibrio y, por los resultados, el público lo ha agradecido mucho. En Virreina hemos tenido mucha audiencia de público, las visitas guiadas que Marcelo montó, por ejemplo, se colapsaron muy pronto y hubo que duplicarlas. Si no recuerdo mal han sido unas 39.000 personas las que han pasado por la exposición. Pero, además, también hemos tenido una recepción de crítica muy amplia, la recepción en las redes también ha sido muy significativa... En Barcelona estamos muy contentos con el proyecto y, déjame que insista, con esta creación a cuatro bandas, que es una maravilla.

–Este junio renovó su compromiso con La Virreina Centre de la Imatge por cuatro más. Entiendo que ilusionado...

–Mucho. En los cuatro primeros años, cuando gané el primer concurso público, pues creo que de alguna manera hicimos de Virreina un lugar particular, específico, dentro de la cartografía museística de Barcelona y, creo que también, dentro de contexto español. Han sido cuatro años trepidantes donde hemos realizado casi 60 exposiciones. Somos una institución muy nerviosa, con mucho contacto, mucha interacción social y colectiva. Y con este segundo concurso público ganado pues asumo de nuevo la dirección profundizando en esa misma línea pero dando un salto hacia delante. Sinceramente, pienso que este es el momento de las salas tipo Virreina, salas de tamaño medio-pequeño, que mueven proyectos de este tipo. Los grandes, los que generan un montón de expectativas, creo que están fuera del nuevo contexto. Igual que nos gusta la comida bien hecha, artesana, los libros bien acabados, con los museos está pasando lo mismo, se está afinando en su uso ciudadano concreto. Por eso creo que hay que profundizar en lo que nos singularizaba pero, en ese salto adelante, abordando proyectos internacionales desde nuestro perfil municipalista. También, por supuesto, continuar con ese compromiso que hemos adquirido en la producción destinando partidas concretas. Digamos que hemos elaborado un código de buenas prácticas interno en el que nos comprometemos a destinar al año cantidades concretas a la producción de obra, a la producción bibliográfica y a la investigación crítica.

Inauguración de la retrospectiva de Marcelo Expósito en la Casa de Iberoamérica. Inauguración de la retrospectiva de Marcelo Expósito en la Casa de Iberoamérica.

Inauguración de la retrospectiva de Marcelo Expósito en la Casa de Iberoamérica. / Julio González

–La pandemia ha condicionado nuestra relación con los espacios cerrados y, con todo, ustedes subieron el número de visitantes. ¿Qué fórmula aplicaron?

–Creo que todas las instituciones públicas, ya sean o no artísticas o culturales, vamos a tener que repensar nuestro papel en la esfera pública, y quien no lo haga, desde luego, se va a quedar en un lugar muy relegado y acrítico. Esto implica entender cuáles son los usos que se hacen de esas instituciones. Antes te mencionaba que estamos en el momento de las salas y de las instituciones medias y pequeñas y es justo porque estamos en el momento de los usos situados, de las audiencias específicas y concretas. Si nosotros hemos salido de un confinamiento aumentando los visitantes es porque nuestra proporción de audiencia autóctona es la más elevada de todos los museos de Barcelona, de hecho, viene a ser casi de un 50%, y eso que estamos en plena Ramblas, carne de cañón de visitantes. Yo creo que se trata de que nuestro proyecto ha apelado desde el principio a un uso situado del espacio, no se puede hacer un llamamiento exprés al público local porque te has quedado sin el turista, sino hacer un trabajo mantenido en el tiempo. Y no me gusta decir que apelamos a lo local, porque esa palabra tiene connotaciones que no me parecen interesantes, sino que hacemos un trabajo situado, mes a mes, buscando audiencias específicas.

–¿Ve posibilidades en Cádiz?

–Por supuesto. Vengo del Baluarte de ver la instalación maravillosa de Tamara Cubas, he podido ver algunas propuestas del FIT que son de un nivel excepcional, tenéis unos espacios muy adecuados a esta nueva realidad de la que hemos hablado. Cádiz puede formar parte de esa cartografía de ciudades de tamaño medio que hemos hablado y con este trabajo en red creo que está dando el primer paso para ocupar su sitio en este contexto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios