Concierto en el Falla Javier Ruibal: "El Gobierno no ha estado a la altura con nosotros, sinceramente, ha fracasado"

  • El "entusiasmo del público" mitiga "los aforos reducidos", según explica el músico portuense que este viernes 7 de mayo presenta 'Ruibal' en el Gran Teatro Falla

El músico Javier Ruibal, en uno de los palcos del Gran Teatro Falla.

El músico Javier Ruibal, en uno de los palcos del Gran Teatro Falla. / Álvaro Jaén

Aunque, ni que decir tiene, que a todas sus citas acude “con el mismo entusiasmo y rigor”, Javier Ruibal –recordemos, Goya a Mejor Canción Original, Premio Nacional de las Músicas Actuales y autor de uno de los cancioneros más honestos y deliciosos de la escena española– no puede ocultar su debilidad con la tierra. “El Falla, el Teatro de El Puerto... La casa es la casa... Volver a tu rincón cercano, adonde más cariño recibes, adonde más ilusión te hace que te oigan, tiene algo de ceremonia que no es comparable a ningún otro sitio. Este momento, por ejemplo, me parece de lo más estimulante y emocionante”, siente el músico portuense (casi) a solas en las entrañas del coliseo de la plaza Fragela, que este lunes dormía el sueño de los justos para despertar este el próximo viernes cuando escuchará las canciones de Ruibal, de Ruibal, alumbradas en la soledad de un confinamiento y rodadas al calor de la familia en una pandemia.

–La última vez que pisó estas tablas fue con sus ‘Paraísos mejores’ hace un par de años. Sin mascarilla, lleno hasta la bandera... Otra vida...

–Quién nos iba a decir que medio año después estaríamos encerrados... Pero, ya sabes, Estamos de nuevo abiertos/ emoción y carcajada/ Agüita para el desierto/ por unos euros de nada (recita la letra de Soy ese que te cantaba) De esa emoción vivimos nosotros los músicos, de ese contacto con el público, así que con la misma fuerza o más, si cabe, hemos regresado, al igual que el público porque tengo que decir que el cariño que estamos recibiendo en los conciertos es enorme, y es una impresión que tiene la mayoría de los compañeros de profesión con los que he hablado. La gente se está esforzando por que notemos que están ahí y que nos estaban esperando.

–Es que han sido unos tiempos muy duros para todos, y cuando digo todos es toda la humanidad, ¡qué raro suena!

–Precisamente la sensación de daño colectivo, de que todos estábamos tan indefensos a la vez, tiene mucho que ver con el proceso de creación de este disco. Yo estaba totalmente solo en mi casa en Madrid, donde he vivido en los últimos años, y me planteé que en ese tiempo tenía que hacer algo para llegar a este momento en el que estamos ahora, con la esperanza de las vacunas, sin partir de cero. Así que me puse a componer y a escribir y tuve la suerte de que la inspiración no me faltó y eso me ayudó mucho a pasar ese momento bastante mejor.

–Nos decían, y nos decíamos, entonces un lema, 'esto nos hará mejores'. ¿Cree que ha sido así?

–Como humano que soy, y conociendo a mi especie, tengo la impresión de que esto no nos va a hacer mejores, sobre todo porque requiere de una conciencia colectiva interclase, muy amplia generalizada. Y eso va a ser difícil... Y más cuando observamos que en este tiempo han pasado cosas a nivel político totalmente vergonzosas y que han criado una cizaña añadida a la que la vida ya tiene que no hay derecho...

–¿En estas elecciones vota en la comunidad de Madrid?

–Sí, sí, todavía estoy empadronado allí así que voy a subir para hacer una intervención en unas jornadas de música pero, expresamente, para votar porque creo que el voto es un derecho que, te gusten más o menos las opciones políticas que haya, por lo menos hay que votar la que más se acerque a lo que tú crees. Así que sí, voy a votar y ya haré un cambio de padrón cuando pase un tiempo, si veo que no me vuelvo.

–Hágalo no vaya a ser que le dé por la política y se haga un Toni Cantó

–(Ríe) No, no, yo eso de presentarme a unas elecciones sí que no. Bastante hago con presentarme delante del jefe de mesa, darle mi carné y votar.

–No sé cómo ha vivido esta campaña tan gruesa, ¿nos la merecíamos los ciudadanos?

–Pues creo que lo que no nos merecíamos, y en eso estoy de acuerdo con Manu Sánchez que lo ha dicho abiertamente, es que los medios de comunicación adscritos a ciertos poderes fácticos hayan aprovechado esto para llevarnos a un atolladero de que lo que pase en Madrid es lo mismo que pase en todas partes. Y no es así, y hay que procurar que no sea así. Pero sí que ha sido muy significativo ver el nivel de crispación que hay porque ese sí lo hay en todos los parlamentos autonómicos.

Javier Ruibal, en el escenario del Gran Teatro Falla. Javier Ruibal, en el escenario del Gran Teatro Falla.

Javier Ruibal, en el escenario del Gran Teatro Falla. / Álvaro Jaén

–¿Cómo ha afectado al nuevo disco la pandemia? Por ejemplo, ¿le han salido el número de bolos habitual?

–Pues yo he trabajado bastante por todo lo que se aplazó durante el confinamiento más fechas nuevas que han ido saliendo pero me da hasta apuro decirlo porque ha habido mucha gente que no ha dado ni un concierto ni un año. Lo que sí ha ocurrido es que los aforos han sido mínimos, las circunstancias han sido ásperas, pero lo hemos hecho con mucha ilusión y, como te decía antes, con un público que ha demostrado un entusiasmo que, ese sí, me gustaría que se quedara cuando todo pase. Pero sí es verdad que necesitamos cuanto antes volver a la normalidad y creo que ha sido excesiva la preocupación que tomaron los ministerios de Cultura y Trabajo con respecto a los aforos. Nos han desatendido totalmente. Hay gente que lo ha pasado muy mal, que lo sigue pasando muy mal, que han tenido cero ingresos, y lo único que hubiera remediado eso era que, paulatinamente, los aforos hubieran ido creciendo. No han hecho justicia, en el sentido de que ha habido cero contagios por lo que se hubiera podido ir aumentando poco a poco esos aforos. Si eso se hubiera hecho estaríamos acatando lo que fuera pero un poco más satisfechos. Hay una insatisfacción de la profesión cultural entera, de creadores y técnicos de todas las disciplinas, tremenda. Esto ha sido muy decepcionante y, aun más, cuando se supone que el Gobierno que ha habido es de talante progresista que se supone que no van a utilizar la cultura como una piedra para arrojarte, sino al contrario. Y no han estado a la altura, sinceramente, con nosotros han fracasado.

–Y ahora que estamos levantando perímetros, ampliando horarios, ¿se mueve algo de los aforos?

–Yo no he escuchado nada, y si tuvieran intención algo hubiera sonado pero, de todas formas, ya es muy tarde porque el deterioro económico para todos los gremios culturales ha sido tan tremendo que ya de ahí no se va a recuperar, vamos a empezar desde menos... Y con todo, como me decía Pepón Nieto, voy al trabajo como si fuera a la feria. Y yo también, voy al trabajo como si fuera al Carnaval, con unas ganas y con un entusiasmo enorme. Y la gente que acude, de verdad quiero incidir en ello, pone una intensidad tan grande que es súper emocionante la cercanía.

–La cercanía se la lleva usted al escenario también en ‘Ruibal’ con sus hijos, Javi y Lucía. ¿Un guiño a aquello de ‘Casa Ruibal’?

–Claro, lo que Iñaki Salvador no está con nosotros. Pero la intención ha sido doble, primero, dentro de la situación de reducción de medios que había en todos los sentidos pensé, lo que quiera que nos llegue, mi familia lo primero, cuidándolos y cuidándonos y, segundo, al mismo tiempo tengo que agradecerles su participación porque suben el nivel de mi concierto porque son muy buenos en sus oficios (Javi, percusionista; Lucía bailaora). La escenografía que llevamos, que está pintada a mano como los viejos teatreros, es una escenografía de RAS, que son de aquí de Cádiz y desde el pregón de Carnaval hemos hecho muchas cosas juntos y, creo que lo he dicho varias veces, la intención es ir un poco como aquellos teatros de El viaje a ninguna parte de Fernán Gómez, que iban por los caminos llevando su carromato. Es un homenaje a ellos porque si no hubiera sido por ellos, hoy el teatro y la música, la cultura, no tendría el valor que tiene. Así que esa es la idea, algo sencillo, no hay gran luminotecnia, lo que se ve es lo que está, porque a veces menos es más.

–Responde también al espíritu de esta nueva colección de canciones. Innegablemente suyas pero, si me permite, mucho más esenciales, son muy precisas, son canciones casi de francotirador

–Yo sabía que tenía que hacer algo sencillo pero completo. En infinidad de ocasiones me he rodeado de una gran cantidad de músicos sobresalientes y, a veces, he creado muros sonoros muy grandes y esta vez quería que el disco tuviera sonoridad pero con pocos elementos para que la palabra y el verso crecieran y la voz ocupara un lugar más interesante. Tengo la suerte de que el tiempo me la ha conservado muy bien y quería que en este disco luciera como instrumento. El disco lo ha producido Javi, que entendió muy bien todo esto que te estoy contando, y por eso lo hemos podido llevar al escenario solo, como músicos, él y yo. Bueno, aunque en el Falla tendremos también a los magníficos Jose Recacha y Diego Villegas, que tocarán instrumentos de cuerda y viento, respectivamente, y vamos a darle al concierto del Falla la ceremonia que merece.

El portuense Javier Ruibal, en el patio de butacas del Gran Teatro Falla. El portuense Javier Ruibal, en el patio de butacas del Gran Teatro Falla.

El portuense Javier Ruibal, en el patio de butacas del Gran Teatro Falla. / Álvaro Jaén

–Vaya, sumando premios al escenario. Veo el Goya y el Premio Nacional suyo y subo el Giraldillo a Mejor Instrumentista de la Bienal de Flamenco de Sevilla de Villegas...

–Cuando nos premian por el camino es para ponernos zapatos nuevos para seguir. Te ayudan a que sigas caminando por donde venías pero renovado. Eso es lo más importante de los premios o, al menos, yo lo veo así. Y lo del Giraldillo de Diego, es que era algo esperado ya porque lleva haciendo una carrera notable desde hace ya mucho tiempo.

–Creo que usted también ha experimentado lo de los conciertos de pago en ‘streaming’, ¿qué tal fue?

–Cogimos la costumbre a través del teléfono móvil de hacer aquellos conciertos en el confinamiento por acompañarnos y, después, hacerlo ya con todo el rigor en un escenario bueno, con un buen sonido, eso ha sido importante, sobre todo, porque hay lugares que, por más que corramos, no nos va a dar tiempo a llevar este disco. Ha sido una nueva modalidad que, espero, no se haga necesaria pero lo que sí estaría bien es que nunca faltara la posibilidad de que cualquier concierto también pudiera verse en cualquier lugar en streaming al mismo tiempo con buen sonido y buena imagen. Pero lo que nos interesa sobre todo es que la gente venga al teatro porque es el lugar donde la música, la danza y la dramaturgia crecen y tienen su valor. La presencia física es muy importante en las artes escénicas. Ojalá que los conciertos en streaming fueran una opción más pero que no se coma a ésta, que es la importante.

–¿Cómo va la vida de esa ‘Coraza de barro’?

–Bueno, es novedoso para mí. Va bien, en el sentido de que ha sido bien recibido. No lo pude presentar debidamente porque estábamos encerrados pero su camino lo está haciendo. Todo el mundo sabe que la canción es buscar un lugar de encuentro con la emotividad, con la alegría o con la nostalgia de la gente, pero la poesía es otra cosa, en ella uno mira hacia dentro y el que venga está invitado a entrar en tu mundo y si se conmueve o se divierte contigo, pues mejor. Eso que está ahí es más tú que el propio autor de canciones. En ese libro hay cosas más ásperas de mi vida particular que no la pongo en mis canciones. En el poema uno se desnuda completamente y el que venga a leerte encontrará quién hay adentro de esa persona que también hace canciones.

–Un deseo para la noche del viernes. Un deseo para ‘Ruibal’

–Que deje un buen sabor de boca, o de oído, en el público. Y que me pidan más y mejor para la próxima ocasión.

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