Iván Amaya | Bailarín y coreógrafo “Bailo como vivo, en un continuo cambio; siempre me he movido por impulso”

  • El artista gaditano afronta esta semana su participación en el Festival de Jerez y, a final de mes, el estreno en Córdoba de su grupo Cía. Mutable, junto a Carmen Coy y Jesús Perona

El bailarín gaditano Iván Amaya. El bailarín gaditano Iván Amaya.

El bailarín gaditano Iván Amaya. / Alex Spichale

–¿Cómo es el espectáculo en el que estará como artista invitado en el Festival de Jerez?

–Estaré el martes 3 en el espectáculo Lenguaje oculto, la nueva obra de la Lupi, que es un espectáculo que habla sobre las vivencias de una mujer que pasa por la oposición entre realidad y fantasía, está lleno de momentos muy mágicos, hay un universo muy particular, locura, dolor, verdad y ganas de afrontar la vida. Es un montaje muy visceral y poético. Mi participación está llena de contrastes, formo parte de ese universo por el que transita esta mujer, soy parte de ella , al menos así lo vivo yo. Mi intervención a través de la danza contemporánea provoca un contraste muy marcado dentro de la obra, lleno de fisicalidad y plasticidad. Tengo una conexión muy bonita con Lupi y dialogar desde nuestra manera de bailar ha sido muy especial; la admiro y la respeto muchísimo, es una artista muy generosa. Lo más importante de todo ha sido que he disfrutado como un loco de todo el proceso creativo. Es la segunda vez que actúo en el Festival de Jerez y para mí, como bailarín contemporáneo, es un orgullo y un regalo. Me llena de ilusión volver al Villamarta, bailar en mi tierra y poder mostrar este trabajo tan cerca de casa.

–Y estrenará espectáculo propio en Córdoba a final de mes, con compañía propia. ¿Qué es Closet?

Closet es el primer trabajo de la Cía. Mutable. Es una obra de 55 minutos que estrenaremos el día 26 de marzo en el Festival Escena Contemporánea de Córdoba. Desarrollamos la propuesta dentro de un espacio limpio y diáfano, todo ocurre a través de un armario instalado en escena, que va mutando a lo largo de la obra, como un espacio cambiante . Damos luz a aquellas situaciones y emociones que normalmente no mostramos, las guardamos en cajones oscuros y tomamos distancia de ella, olvidando las consecuencias. En Closet salimos del armario, pero no en el sentido más común, sexual o estereotipado, sino de una manera más profunda.

Es una pieza contemporánea y ecléctica, con búsqueda y encuentro de un lenguaje personal, influido por el encuentro que surge entre nosotros.

–¿Y cómo es Mutable, qué persigue la compañía, quiénes son sus compañeros de viaje?

–Mutable es un lienzo donde plasmar nuestras ideas, es una oportunidad de expresarnos, aprender y poner en práctica una serie de acciones que llevábamos tramando desde hace años. Mis compañeros de viaje son Carmen Coy y Jesús Perona. Son unos bailarines fascinantes y con mucha trayectoria. Queríamos trabajar juntos y dar rienda suelta a nuestro universo creativo, ponernos en otro lugar, con otra perspectiva, contemplarnos desde otro sitio, quitarnos alguna que otra espina que en otros momentos no habíamos podido llevar a cabo.

Siempre había dicho que no quería formar compañía, supone una responsabilidad muy grande que me daba mucho respeto asumir. Había hecho montajes pero siempre respaldado por una compañía o invitado por artistas que me proponían crear y ellos se encargaban de toda la parte administrativa, gestión y producción. Pero, por otro lado, siempre tengo esa parte soñadora y alocada, con ganas de hacer, de crear, emprender y de probar. Habíamos hablado de esto en varias ocasiones, pero justo ahora sentimos que era el momento.

Mutable es un espejo donde queremos reflejar nuestras inquietudes, nuestra manera personal y nuestra identidad más allá de una etiqueta o una clasificación. Supone una aventura que queremos probar, pero sobre todo disfrutar.

–¿Qué vida le espera a este espectáculo después de su presentación en Córdoba?

–Después del estreno en Córdoba, ya tenemos una fecha cerrada en el Teatro Circo de Murcia, el 17 de marzo. Está fluyendo todo de una forma que no nos imaginábamos, estamos empezando a distribuirlo, vamos pasito a pasito, con nuestras posibilidades actuales y compaginándolo con nuestras agendas , los tres estamos trabajando en diferentes proyectos; de hecho, hemos coincidido los tres en el Festival de Jerez, cada uno con una compañía diferente. Tenemos buenas vibraciones y esperamos que podamos girarlo.

–¿En qué momento profesional se encuentra Iván Amaya?

–Me encuentro en un momento muy bonito y creativo, estoy motivado e ilusionado. Siento muy de cerca el apoyo de artistas y compañías que cuentan conmigo para sus trabajos y creaciones, agradecido por la confianza y las nuevas oportunidades. Es como si estuviesen germinando las semillas del trabajo por el que he estado apostando y creyendo los últimos años. Sé que el sector es inestable y precario, pero me siento muy positivo , vivo de lo que me gusta con intensidad y cada vez con más libertad. Estoy todos los días en el estudio, ando liado en varios proyectos, giras, cursos, compartiendo y disfrutando de todo lo bello de la profesión y este sin lugar a duda es mi mayor premio.

–¿Cómo ha evolucionado su baile en los últimos años?

–Bailo como vivo, en un continuo cambio. Sigo buscándome, pero sin miedo a lo que pueda encontrar. Siempre me he movido por impulso, de manera intuitiva, dejándome llevar por mis emociones y esto es algo que no quiero cambiar, pero, quizás, ahora estoy en un momento de madurez que antes no tenía, me paro más a observarme, a reflexionar, mi cuerpo ahora funciona de otra manera, tengo más conexión conmigo mismo, más calma. Sigo estudiando, entrenando y exigiéndome cada día para seguir creciendo y no estancarme, odio la rutina y posiblemente esto es lo que hace tener más necesidad de búsqueda y de evolucionar a otros lugares. He aprendido a gestionar y tomarme las cosas de otra manera, tengo mucha más curiosidad, experimento y saboreo las cosas con otra perspectiva, esto influye en mi manera de vivir y sobretodo de bailar. Me contamino de todas las cosas que me inspiran, me siento muy libre, con ganas de contar las cosas a mi manera, sin filtros, evito no hacer cosas por hacer o moverme por moverme, eso es algo que no quiero hacer, me provoca mucho desgaste, si no encuentro un motivo o no veo verdad en la historia, prefiero no involucrarme. Estoy digiriendo y filtrando toda la información y las experiencias que he ido encontrando, digamos que estoy sacando mi voz más allá del movimiento o del estilo.

–¿Y cuál es el panorama en la provincia de Cádiz?

–Me gustaría destacar la cantidad de artista tan buenos y singulares que tenemos en Cádiz, deseo que empiecen a cambiar algunas cosas para que nuestra ciudad y nuestra provincia dejen de ser una ciudad-dormitorio o un ancla para los artistas, es una pena que con la cantidad de talento no tengamos compañías de danza, más espacios o apoyo para impulsar a nuestros artistas, para crecer y crear aquí. La cultura debería ser nuestro buque insignia, pero está abandonada en los cajones de muchos despachos, teatros, salas sin programación y responsables sin vocación. Una triste realidad que fácilmente se podría cambiar con un poco de interés.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios