"El truco está en lograr trabajar más con la imaginación que con el dinero"

José luis torres bustillo. presidente de acoauto

El representante de los concesionarios de vehículos de la provincia de Cádiz considera que el Plan Pive ha beneficiado a todos, al Gobierno, a las tiendas de coches y, sobre todo, a los clientes

José Luis Torres Bustillo.
José Luis Torres Bustillo.
Joaquín Benítez Cádiz

16 de diciembre 2012 - 05:01

José Luis Torres Bustillo ha sido elegido por unanimidad presidente de la Asociación de Concesionarios de Automóviles de la provincia de Cádiz (ACOAUTO). Torres Bustillo sustituye en el cargo a Antonio Romero-Haupold, quien venía ocupando la presidencia de esta Asociación desde el año 2007.

José Luis Torres Bustillo (Sevilla, 1968) es licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales y cuenta con una dilatada experiencia en el sector del automóvil ya que ha desarrollado su carrera profesional en el mismo trabajando para diversas marcas. Ha sido miembro de la junta directiva de ACOAUTO desde la creación de esta asociación en el año 2007, donde ocupaba el cargo de vicepresidente.

-Llega a la presidencia de Acoauto en un momento económico difícil...

-En cierta manera sí. Siempre se agradece más esta responsabilidad en situaciones más optimistas, pero alguien tienen que asumir este cargo. Mis compañeros han confiado en mí e intentaré hacerlo lo mejor que pueda en estas circunstancias.

-¿La crisis condicionará mucho su listado de asuntos pendientes?

-Lo primero que me planteo es una presidencia con base en la austeridad y en gastar lo menos posible. El truco está en trabajar más con la imaginación que con el dinero con el objetivo de poder ayudar en lo que se pueda a los intereses del colectivo de concesionarios de la provincia.

-¿Cuál es el perfil del propietario de un concesionario?

-Los concesionarios somos empresarios muy serios que trabajamos con mucho ahínco. Tenemos abundante personal contratado y nos preocupamos mucho de su formación. Siempre aspiramos, al menos, a llegar a la excelencia en el trato con nuestros clientes.

-¿Han desaparecido muchos concesionarios en la provincia a raíz de la crisis?

-Datos no tengo pero es cierto que más que concesionarios han desaparecido sucursales. Sobre todo en aquellas poblaciones donde no daban volumen suficiente de ventas como para mantener el negocio. Aparte, se han vivido cambios de manos entre determinadas marcas y compras y ventas entre unos empresarios y otros.

-¿Que sucursales lo han tenido más fácil para sobrevivir?

-Todas las marcas han sufrido algún tipo de reestructuración. Lógicamente las grandes son las que han soportado más fácilmente la crisis.

-¿Otra consecuencia de la crisis puede ser el reagrupamiento de los concesionarios con la consiguiente pérdida de presencia en muchas poblaciones?

-Las marcas de gran volumen sobreviven más fácilmente en lugares con poca población. No ocurre lo mismo con las marcas más exclusivas, que tienden más a concentrarse en un punto. Todas las marcas suelen tener representación al menos en la campiña, en Jerez, en la Bahía de Cádiz y en el Campo de Gibraltar. Todas las marcas más o menos importantes tratan siempre de estar ahí representadas.

- Casi agotado el Plan Pive, ¿tiene algún balance a grandes rasgos?

-El Pive ha funcionado bastante bien, pero nació ya con ciertas limitaciones. No estamos descontentos con su funcionamiento. Los últimos datos indican que el plan estaba previsto para 75.000 unidades y ya hay reservados fondos para 48.172. El plan funciona, está claro. Calculo que en enero se habrá agotado el fondo destinado al plan.

-¿Piensa que el Gobierno les tiene reservado algún regalo en forma de plan a partir de marzo?

-Eso es un melón por calar. Tendrán que analizar resultados y verán que los efectos del plan a todos los niveles han sido buenos para todos. Las unidades que se venden generan también unos tributos, por vía del IVA y a través del impuesto de matriculación. Con eso recupera la Administración los mil euros invertidos, así que es de suponer que el balance será positivo también para ellos.

-¿Antes del Pive se habían sentido, en parte, abandonados?

-El primer plan fue el famoso Prever, que funcionó bastante bien. Después fue el Plan Vive, que fue un completo desastre. Era una ayuda a la financiación, pero como el banco no daba crédito, no tuvo apenas repercusión. Con el Plan 2000 hubo operaciones que se quedaron sin cobrar por un fallo en el sistema, al finalizar los fondos. De hecho hay dinero que aún se está reclamando. Luego ha habido un tiempo en barbecho en el que se han vivido caídas de ventas en picado desde mediados de 2010. Este plan no es la panacea pero menos es nada. Además, el plan beneficia a todos porque estamos retirando vehículos poco eficientes que están contaminando y son poco seguros, el cliente se beneficia y a nosotros nos reactiva el sector.

-¿Es la rigidez bancaria otra enemiga?

-Lo cierto es que casi todas las marcas cuentan con el apoyo de las financieras propias. Por ahí es por donde están saliendo muchas operaciones adelante. Con Acoauto están colaborando muy bien y de manera especial Cetelem y el BBVA. Es cierto que se sacan operaciones pero los scoring de riesgo financiero se han endurecido y hay gente que no consigue un crédito ni en sueños.

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