El touroperador Thomas Cook ultima la venta de sus dos hoteles y el golf del Novo

El gigante europeo está a punto de cerrar con la cadena mallorquina Iberostar el traspaso del golf Novo Sancti Petri y los hoteles Andalucía Playa y Royal Andalus, sus tres últimas propiedades en Chiclana

Dos huéspedes salen de uno de los hoteles propiedad de Thomas Cook y gestionados por Iberostar en el Novo Sancti Petri, Chiclana.
Dos huéspedes salen de uno de los hoteles propiedad de Thomas Cook y gestionados por Iberostar en el Novo Sancti Petri, Chiclana.
Jorge Garret / Chiclana

01 de octubre 2009 - 05:01

El gigante Thomas Cook, uno de los dos principales canalizadores del turismo europeo en Cádiz, ultima un acuerdo para vender a la cadena hotelera Iberostar sus últimas propiedades inmobiliarias en el Novo Sancti Petri: los hoteles Andalucía Playa y Royal Andalus, y el campo de golf Novo Sancti Petri. Iberostar ya explota -en régimen de gestión- los dos alojamientos de Thomas Cook en Chiclana. Ahora prevé afianzarse en el destino con una operación de enorme envergadura supervisada por su histórico presidente, Miguel Fluxá, que examinó los hoteles y recorrió el campo de golf en una breve visita a Chiclana hace algunas semanas.

Varias fuentes consultadas próximas a la operación dan las negociaciones por concluidas, aunque un portavoz oficial de Iberostar señaló ayer que el acuerdo todavía no está cerrado y rehusó ofrecer cualquier información hasta que el plan no esté firmado.

La operación, según las fuentes consultadas y a expensas de la confirmación de Iberostar, incluirá un paquete con los dos establecimientos chiclaneros, que suman más de 700 habitaciones, el campo de golf de 36 hoyos, y otros tres hoteles vacacionales más situados en Palma de Mallorca. El conjunto está valorado en torno a los 110 millones de euros.

La cadena mallorquina Hipotels, la más importante de la provincia con seis hoteles en suelo gaditano (cuatro de ellos, en el Novo), también ha tanteado en los últimos meses la opción de hacerse con las tres propiedades de Thomas Cook en el Novo, según las mismas fuentes, que subrayan el valor de los negocios por su ubicación en primera línea de playa, y por la proyección de la Costa de la Luz en el mercado, pese a la coyuntura económica y pese a que la industria turística también camina marcha atrás.

El desembarco como propietario del touroperador Thomas Cook en Chiclana se produjo a mediados de los noventa. El grupo alemán Neckermann (que después se fusionaría con el británico Thomas Cook y acabaría adoptando este nombre) empezaba a mover turistas en la costa gaditana, aunque todavía en pequeños volúmenes y sin operaciones en el aeropuerto de Jerez. En 1995, la compañía compró a Royaltur -la cadena de la familia mallorquina Moll-, sus propiedades en el Novo: el campo de golf, el hotel Royal Andalus y tres parcelas más en primera línea, en las que después construiría los hoteles Aldiana Andalusien y Andalucía Playa.

Este poderoso despliegue inversor fue el punto de partida de la historia de Thomas Cook/Neckermann en Cádiz. Con hoteles a los que proveer de clientes extranjeros, el mayorista impulsó sus operaciones en Jerez y la organización y venta de vacaciones al Novo Sancti Petri en Europa, hasta consolidar este destino en el mercado alemán.

Por esta misma razón, la venta de las últimas propiedades de Thomas Cook en Chiclana -en 2005 traspasó la mayor parte de Aldiana y, dos años después, se desprendió de la última parcela libre en el Novo- se convierte ahora en un factor "inquietante" y "preocupante" para los hoteleros consultados. Todos se expresan con cautela y ponen un interrogante sobre la mesa: ¿Seguirá manteniendo Thomas Cook su apuesta por Cádiz sin activos en la zona, y con la venta de vacaciones y la recepción de turistas en el destino como únicos negocios?

Dos directivos con amplia trayectoria en la Costa de la Luz no ven motivos de alarma y recuerdan dos factores: el mayorista no tiene propiedades inmobiliarias en la mayor parte de destinos de su catálogo, y, además, mantiene fuertes vínculos de negocio con Iberostar, que afianzaría ahora su posición en Chiclana. A juicio de estos profesionales, las dos décadas de trabajo empleadas en Cádiz son una garantía de que Thomas Cook seguirá considerando prioritario el destino.

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