Los robos en casas siguen creciendo

La posición oficial ante el problema busca advertir a la población sin provocar alarma, lo que supone informar sin detalle

Propietarios de una casa asaltada en Puerto Real.
Propietarios de una casa asaltada en Puerto Real.
T.r. Cádiz

03 de marzo 2014 - 05:01

Fue a principios del pasado septiembre, en Los Barrios. Una patrulla de la Guardia Civil se topó con dos hombres en una furgoneta que transportaba 35 puertas y 15 rejas de hierro. Los agentes se acercaron luego a una urbanización cercana y comprobaron que, tal como habían sospechado, el supuesto porte era un botín: en unas cuantas casas faltaban puertas y rejas que coincidían con las del vehículo. El mismo mes, en Jerez, un hombre escaló la fachada de un céntrico hotel, se coló en la habitación ocupada por una pareja de turistas de La Rioja y se llevó joyas y aparatos electrónicos. Pero no muy lejos. La Policía, alertada por empleados del hotel, persiguió al ladrón y lo detuvo enseguida.

A principios del pasado diciembre, la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Policía Local de Chipiona y también la de Sanlúcar participaron en una operación que pretendía desmantelar una organización dedicada a asaltar viviendas en distintas localidades de la provincia de Cádiz. Hubo cerca de 20 detenidos, según informaron entonces fuentes no oficiales. Numerosos agentes intervinieron en el despliegue, que se centró en la barriada de Lapachar, una zona considerada policialmente como conflictiva. A principios de 2013, ya había pasado por allí la Policía y practicado detenciones en otra operación contra los robos en viviendas.

Una información oficial posterior indicó que a los detenidos les atribuía la Policía robos en más de cien casas de Chipiona y Sanlúcar. Los ladrones vigilaban a sus víctimas, averiguaban a qué horas o qué días quedaban solas las viviendas y entonces, con un gato mecánico para forzar las rejas de las ventanas, entraban en las casas y las desvalijaban: se llevaban joyas, relojes, dinero, teléfonos móviles, carteras con documentación, portátiles... Catorce lotes de joyas habían sido vendidos a establecimientos que compran oro.

El goteo de noticias sobre robos en viviendas es persistente. Pasan inadvertidas en el tráfico diario de informaciones. Pero reunidas vienen a confirmar algo sobre lo que el Gobierno no ofrece ruedas de prensa ni informa con detalle: que el número de robos en domicilios crece, que el problema es grave.

Tan grave, que el pasado 14 de febrero un anciano fue asaltado en su domicilio de Chiclana y murió pocos días después en el hospital Puerta del Mar de Cádiz. Los ladrones le propinaron una paliza. La víctima, un hombre del campo, humilde y reservado, como lo definieron sus vecinos, apareció amordazado, maniatado, tirado en el suelo, en su casa. Alguien avisó a la Guardia Civil al oír ruido en la vivienda y unos agentes persiguieron a una mujer y a un hombre y lograron detenerlos.

No muchos días antes, la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, había presentado datos de 2013 y la nota oficial resaltaba el descenso de la tasa de criminalidad en la provincia de Cádiz y también otros descensos: de los robos de vehículos, de los robos con fuerza en las cosas, de los hurtos...

Entre tanto dato positivo se deslizaba, no obstante, la preocupación ante un problema que trae de cabeza a la Guardia Civil y a la Policía. "Queda mucho trabajo que hacer para mejorar en este apartado", reconocía Carmen Crespo tras exponer con suma cautela (llegó a hablar de "satisfacción" por la "estabilización" y de "control de la tendencia ascendente de los últimos trimestres") que los robos con fuerza en domicilios se habían incrementado un 0,3% en Andalucía.

Es difícil obtener datos precisos oficiales acerca de la evolución de los robos en domicilios en la provincia de Cádiz. No es aventurado pensar que no hay interés en airearlos. Posiblemente pesa el argumento de que no es bueno alarmar a la población por encima del que propone mantenerla informada para que de ese modo pueda protegerse. Las consultas a agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil ofrecen, no obstante, respuestas muy claras. Los robos en viviendas, advierten, se han convertido en un problema grave al que es necesario poner freno.

Que la gente lo percibe así lo refleja el incremento de anuncios de las empresas de seguridad. Sus mensajes son inquietantes. "En España se produce un robo cada dos minutos. 1.59, 1.58, 1.57...". Advierten. Pero también alarman. He ahí la cuestión.

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