El ex presidente de Airbus compra el 30% de la empresa gaditana M&M

Ureña propone un plan de viabilidad para doblar las ventas y evitar el concurso de acreedores de la firma

El fundador de M&M, Juan Ferreras, la directora general, Mamen Vergeles, y el ex jefe de Airbus España, Domingo Ureña.
El fundador de M&M, Juan Ferreras, la directora general, Mamen Vergeles, y el ex jefe de Airbus España, Domingo Ureña.
Eli García Villalón Sevilla

23 de enero 2016 - 05:01

Mecanizados y Montajes Aeronáuticos (M&M) es una empresa gaditana que emplea a 200 personas y factura 11 millones de euros. Sin registrar pérdidas en su balance desde que se creó en 2004, sin embargo, se ha visto sumergida en los últimos años en una difícil situación financiera que la ha colocado ante el abismo del concurso de acreedores. Con una deuda acumulada de tres millones de euros, la firma estaba a punto de tirar la toalla cuando el ex presidente de Airbus en España, Domingo Ureña, se cruzó en su camino con la determinación de reflotarla, lo que le llevó hace apenas un mes a comprar el 30% del capital y a idear un plan de reestructuración para duplicar facturación e incrementar un 25% la plantilla en 2020.

"Es como si se nos hubiera aparecido Dios", describe el fundador de M&M, Juan Ferreras, un luchador nato que no perdió nunca la esperanza de encontrar una salida para una firma "viable, con carga de trabajo y recursos técnicos y humanos", cuyo principal problema era la "financiación del circulante". La empresa, con un centro de producción en Espera y dos en El Puerto de Santa María, vivió el año pasado una auténtica pesadilla. Las fuertes inversiones acometidas tanto en medios productivos como en formación del personal, sumadas al parón sufrido en los últimos años por programas aeronáuticos claves para ella (A380, A350, A400M) y por el Centro Bahía de Cádiz (CBC) de Airbus, hicieron que la situación estallara. "Lo pasamos muy mal, no encontrábamos una salida, pero entonces llegó Ureña con las cosas muy claras: el negocio tenía futuro, pero había que cambiar la gestión porque seguía siendo la de un taller, pese a que habíamos crecido mucho y necesitábamos pasar a otro nivel", resumió ayer Ferreras en un encuentro con la prensa, en el que estuvo acompañado por la directora general de M&M, Mamen Vergeles, y el ex jefe de Airbus en España.

"Estaba tan convencido de que la empresa no caería en el concurso de acreedores que me mojé y me incorporé como socio", indicó Ureña. Sin desvelar el importe de la inversión realizada, anunció que se había hecho con el 30% del capital, mientras que el 70% restante seguía en manos de Ferreras. El acuerdo se firmó el 23 de diciembre. Desde su puesto como consejero de la empresa promovió un plan de viabilidad que perseguía las metas de duplicar facturación, hasta los 22 millones de euros, y llevar la plantilla hasta las 250 personas, un 25% más.

Pero, ¿cómo? Lo primero era abordar la reestructuración de la deuda de tres millones, proceso en el que están sumergidos y que, en un par de semanas, "podría dar noticias positivas". Los principales acreedores son Hacienda, la Seguridad Social e Industria -por préstamos para el A380-, con los que mantienen negociaciones para que les den más tiempo para devolver lo que deben. La deuda con entidades bancarias es poco significativa. En segundo lugar, simplificar la estructura de M&M, fusionando las cuatro empresas que la conforman actualmente en una sola sociedad. Y tercero, reorganizar la empresa, moviendo a trabajadores de un centro a otro o incluso prescindiendo de algunos de ellos de las áreas menos estratégicas, que volverían a contratarse cuando la empresa experimentara el crecimiento planificado.

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