tres semanas en una prisión extranjera

"Lo han engañado"

  • Un isleño permanece detenido en una cárcel de San Tomé, en África, desde el pasado 4 de agosto acusado de un intento de golpe de Estado

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José Manuel López, un isleño de 49 años, permanece encerrado desde el pasado 4 de agosto en una cárcel de la república de Santo Tomé y Príncipe acusado de haber formado parte de un intento de golpe de Estado en este país africano. Junto a él están encarcelados otros dos compañeros españoles, Marco y Orlando. Los tres son ex militares y niegan cualquier tipo participación en una intentona golpista en este archipiélago ubicado en el golfo de Guinea.

Las familias de los detenidos dicen estar "completamente desesperadas y desamparadas". Aseguran que apenas sí han tenido comunicación con ellos, han contratado conjuntamente un abogado con el que también les cuesta hablar y su único nexo de unión, más o menos estable, con el país africano es la cónsul honoraria María Teresa Mendizábal. Por eso piden auxilio al Gobierno español.

"Están encerrados entre cuatro paredes. No han visto la luz del sol en tres semanas"

José Manuel, también conocido como 'el Legía' -apodo con el que lo bautizaron tras su paso por la Legión-, acudió a las islas africanas en busca de trabajo. "Fue contratado como escolta privado del ex ministro de Deporte y Cultura de Santo Tomé Albertino Francisco, ahora en la oposición", explica Ana López, la hermana del isleño.

"El día que lo arrestaron estaba con sus otros compañeros en el hotel. No estaba haciendo absolutamente nada. De hecho, esa misma mañana hablamos con él y nos dijo que todo iba bien", comenta Ana. Sin embargo, ahora se le acusa de un intento golpista con uso de armas, "lo cual es imposible, pues nadie puede montarse en un avión y atravesar un control aduanero ni tan siquiera con un cuchillo. Él solo llevaba un chaleco antibalas", asevera la hermana.

La familia de Manolín, como lo llaman cariñosamente en San Fernando, lo tiene claro: "Ha sido una encerrona política. Les han colocado las armas a los tres y los han metido en la cárcel injustamente".

"Hay que poner fin a esta situación absolutamente increíble", denuncian las familias. De ahí que exijan ayuda inmediata al Gobierno de España, en concreto al Ministerio de Exteriores y Cooperación, para que medie con las autoridades de la república africana con el fin de liberar a los suyos.

"Hemos iniciado una recogida de firmas a través de la plataforma change.org con objeto de arrancar al ministro de Asuntos Exteriores un compromiso inmediato de colaboración y ayuda para con los afectados por este encarcelamiento a todas luces inmerecido", señala la hermana del ex legionario. "Llegaremos hasta donde haga falta. Y si nos tenemos que presentar en Madrid para que el ministro responda a nuestras peticiones, lo haremos".

Los sentimientos de angustia e intranquilidad por parte de las personas más cercanas a los detenidos es más que comprensible. "No estamos hablando de centro penitenciario europeo. La cárcel de Santo Tomé, la única que hay, está masificada. Allí las condiciones son pésimas: la comida es mala y precaria; los internos están hacinados; nos dicen que hay plagas de mosquitos... Mi hermano no durmió en un colchón hasta el pasado miércoles. Antes no sé ni dónde dormiría. Esto todo terrible. Encima están aislados entre cuatro paredes, desde el 4 de agosto no han salido en ningún momento al exterior, no han visto la luz del sol en las casi tres semanas que llevan retenidos".

Durante todo ese tiempo, Ana López solo ha podido hablar con su hermano una vez. Fue el pasado jueves. "Él nos intentaba transmitir tranquilidad. Nos decía: No os preocupéis, soy fuerte, os quiero".

Ayer Ana esperaba volver a tener noticias de José Manuel vía telefónica, pero no fue así. La llamada nunca llegó. Ni el abogado ni la cónsul se pusieron en contacto con ella. ¿El motivo? Lo ignora. Se aferra paciente a una esperanza, a un breve correo electrónico recibido desde la embajada en el que le notifican que la cónsul María Teresa Mendizábal ha visitado a los presos españoles en la cárcel africana. "Quizás mañana me mande un mensaje para informarme sobre cómo está mi hermano". Y suspira.

Los familiares de los tres apresados "somos uña y carne", manifiestan. "Estamos unidos y haremos todo lo posible para sacar a los nuestros de Santo Tomé cuanto antes". Así, por ejemplo, han enviado 350 euros a través de la embajada de Libreville, en Gabón, para que los tres ex militares tengan suministros básicos. También han contratado los servicios de un abogado común, "lo que nos supone un desembolso económico importante, somos familias humildes".

Ana López destaca la "trayectoria intachable" de su hermano: "Estuvo en la Legión, después trabajó durante más de diez años como escolta en el País Vasco. También dentro del sector de la seguridad privada se embarcó en varios atuneros". Ana cuenta que amigos de su hermano la han contactado "muy sorprendidos" por su detención. "Me dicen que, sin duda, lo han engañado. Todos subrayan la seriedad y la responsabilidad con la que José Manuel siempre ha realizado su trabajo allí donde ha estado".

Tanto Ana como el resto de los familiares de los detenidos en la prisión de Santo Tomé solicitan la ayuda urgente del Gobierno español "para que esta pesadilla se acabe ya. Todos, ellos y nosotros, lo estamos pasando fatal".

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