Tres encapuchados roban en una casa tras atar a su inquilina

La Policía de La Línea ha logrado atrapar a uno de los supuestos autores , de 23 años de edad

Redacción

15 de junio 2011 - 09:20

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han detenido en La Línea a un joven de 23 años como supuesto autor de un delito de robo con violencia e intimidación perpetrado en una vivienda.

Según informó la Comisaría linense, los hechos ocurrieron el pasado día 6 en una vivienda de la calle Lirios, en donde entraron tres encapuchados y ataron a la mujer que había dentro para perpetrar el robo.

La víctima tiene 20 años y según explicó a los agentes de la Comisaría que se personaron luego en el domicilio, tres personas encapuchadas entraron en la vivienda cuando se encontraba sola. La ataron de manos y le robaron varios objetos, en concreto, dos ordenadores portátiles, algo de dinero y un bolso con documentación personal, según denunció. La joven permaneció atada hasta que su pareja llegó poco después de producirse el robo.

El Grupo de Delincuencia Urbana de la comisaría (GDU) logró identificar a uno de los autores. Se trata de J. G. M. G., que fue puesto a disposición de la autoridad judicial. Las investigaciones policiales continúan para intentar arrestar a los otros dos autores del robo.

En otra operación del Cuerpo Nacional de Policía resultó detenido J. C. A. G., de 44 años, por un supuesto delito de malos tratos en el ámbito familiar, en este caso, cometido contra su madre. Fue ésta la que denunció en la Comisaría a su hijo. Según declaró, éste le exigió dinero pero al no tenerlo, la cogió por el cuello y la empujó, tirándola al suelo para luego intentar llevarse una televisión. En esos momentos llegó una dotación policial que detuvo al supuesto agresor.

De otro lado, también fue arrestado J. M. M. P., de 42 años, quien tenía interesada una orden de busca y captura emitida por un Juzgado de Estepona.

Igualmente la Policía detuvo a M. A. P. R., de 30 años, como supuesto autor de un delito de usurpación del estado civil. Fue identificado en el control de policía existente en la Aduana cuando los agentes comprobaron que la fotografía del pasaporte y su usuario no coincidían y que el resto de documentos que portaba, como el permiso de conducir o la tarjeta sanitaria de la Junta de Extremadura tenían el mismo defecto. Fue la Policía Científica la que determinó la verdadera identidad de este hombre, que utilizaba documentos de su hermano. Además, comprobaron que tenía dos órdenes de detención e ingreso en prisión dictada por sendos juzgados de Extremadura.

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