Elecciones generales 10-N La subida de Vox eclipsa otra victoria socialista en la provincia de Cádiz

  • El PP toma oxígeno en unos comicios que debilitan a Unidas Podemos y sobre todo a Ciudadanos

  • El PSOE gana en 43 ciudades, Trebujena sigue siendo roja y Vox sorprende en Algeciras

  • Zambrano (Vox) y José Ortiz (PP) relevarán en el Congreso a Cano (Cs) y Delgado (UP)

Alegría en la sede de Vox en San Fernando con sus dos nuevos diputados, Agustín Rosety y Carlos Zambrano, abrazados. Alegría en la sede de Vox en San Fernando con sus dos nuevos diputados, Agustín Rosety y Carlos Zambrano, abrazados.

Alegría en la sede de Vox en San Fernando con sus dos nuevos diputados, Agustín Rosety y Carlos Zambrano, abrazados. / Román Ríos

Era lo que se esperaba, pero con algunos matices. El PSOE volvió a ganar este domingo unas elecciones generales en la provincia de Cádiz, las quinta consecutivas, pero ese resultado sin duda satisfactorio se vio claramente eclipsado por la subida tan llamativa que tuvo Vox en el conjunto del territorio gaditano. Porque entraba en los cálculos la opción de que el partido de Abascal consiguiera un segundo diputado por Cádiz, pero con lo que no se contaba era con que esta formación política se convirtiera en la segunda fuerza de la provincia, adelantando por la derecha a un PP que, al menos, logró coger oxígeno cuando más lo necesitaba, recuperando un escaño en el Congreso de los Diputados y otro en el Senado.

Esta cita electoral deja, eso sí, dos claros derrotados como son los casos de Unidas Podemos y, de manera muy especial, de Ciudadanos. Ambas siglas se quedan con un único diputado, esto es, uno menos de lo que obtuvieron en las pasadas elecciones generales celebradas en abril. La coalición de izquierdas se despidió este domingo de un diputado que para esta formación era un emblema, el guardia civil Juan Antonio Delgado. Y otro isleño, Javier Cano, sabe ya que no mantendrá el escaño como diputado por Ciudadanos que mantiene desde hace cuatro años.

Para el PSOE de Cádiz la jornada electoral fue como un día más en la oficina. Ganó bien y mantuvo casi sin despeinarse los tres diputados y los tres senadores que le dieron las urnas hace seis meses. Incluso, el escrutinio planteó en el comienzo del recuento la posibilidad de que el Partido Socialista alcanzara un cuarto diputado por esta provincia, un escaño que hubiera ido a parar a manos de Gemma Araujo, ex alcaldesa de La Línea y ex delegada provincial de la Junta de Andalucía. Pero esta opción, con la que realmente contaban muy pocos socialistas, se fue desvaneciendo muy pronto, en cuanto el escrutinio fue tomando cuerpo.

El PSOE es el partido mayoritario en la provincia de Cádiz entre otras cosas por un hecho incontestable como es que ganó en 43 de los 45 municipios de la provincia. Sus únicas derrotas se produjeron en Trebujena (nada raro porque Unidas Podemos ya ganó en abril en esta localidad que es la gran reserva espiritual del comunismo gaditano) y sobre todo en Algeciras. La segunda ciudad más importante de la provincia en número de habitantes vio cómo Vox lograba allí la primera victoria de su historia en una localidad de Cádiz.

Pese a estos dos reveses, y pese a perder poco más de 20.000 votos con respecto a las generales del pasado mes de abril, el PSOE consigue mantener en el Congreso a Fernando Grande-Marlaska, Eva Bravo y Juan Carlos Campo y en el Senado a María Jesús Castro, Alfonso Moscoso y Cándida Verdier.Pero, al igual que sucedió en el conjunto de todo el territorio español, también en la provincia de Cádiz la mayoría de los focos se centraron en Vox. Y es que el partido de Santiago Abascal logró no sólo mantener el escaño que ya alcanzó en abril Agustín Rosety, general de brigada de Infantería de Marina hoy en la reserva, sino que logró incluso un segundo representante en el Congreso que será el abogado isleño de 50 años Carlos Zambrano García-Ráez.

Este éxito indiscutible tiene su base en que Vox pasó en apenas seis meses de los 87.000 votos logrados en abril, que ya de por sí suponían un éxito indiscutible, a los más de 130.000 votos obtenidos este domingo. Se suponía que el segundo diputado se podría obtener con unas 100.000 papeletas, y a Vox le sobraron con creces.

Esta formación política, que ya es la segunda de la provincia, ganó en Algeciras, quedó segunda en otras 26 localidades gaditanas y superó al PP en votos en un total de 29 municipios. Y tampoco puede decirse que la candidatura liderada por Rosety haya subido exclusivamente en los grandes núcleos urbanos de la provincia o en alguna comarca en cuestión, porque su crecimiento fue generalizado. Así, Vox estuvo a punto de ganar por ejemplo en Chiclana y es ya segunda fuerza en otras ciudades de importancia como Jerez, San Fernando, El Puerto, Sanlúcar y La Línea, por ejemplo, pero también en localidades serranas mucho menos pobladas como Puerto Serrano, Villamartín, Bornos, El Bosque, Algar, Zahara de la Sierra o Villaluenga, entre otras.

Este segundo escaño para Vox era quizás el único que había estado en el aire durante la precampaña y la campaña electoral. El sentimiento general era que el PP le arrebataría un diputado y un senador a Ciudadanos, como así terminó siendo. Y después quedaba por dilucidar si Unidas Podemos lograría salvar una vez más su segundo diputado en el Congreso. Porque si no era así se abría la opción a que ese escaño cayera del lado del PSOE o de Vox, sucediendo finalmente esta segunda posibilidad. También había quien aventuraba en las jornadas previas a la cita con las urnas que el batacazo de Ciudadanos iba a ser incluso de mayor magnitud y que ello le iba a restar incluso el otro diputado. Pero los 53.000 votos que logró raspar finalmente el partido naranja terminaron sirviendo para que la jerezana María del Carmen Martínez revalidara su asiento en la Cámara Baja.

Otra lectura que puede hacerse del resultado de este 10-N es que el PP ya tocó suelo en abril. El resultado entonces fue tan malo que lo lógico era pensar que todo lo que viniera sería para mejorar, como así terminó siendo. Pero fue la de ayer una noche con sabor agridulce para los populares, porque consiguieron, ahora sí, mandar a Madrid a los alcaldes de Vejer y de Algeciras, José Ortiz y José Ignacio Landaluce, que han conseguido escaños en el Congreso y en el Senado, respectivamente, y que acompañarán a María José García-Pelayo. Y también han pasado de ser la cuarta fuerza política a ser la tercera. Algo es algo. Pero lo que no se podía esperar el partido que ahora preside en la provincia Ana Mestre era que Vox le diera un sorpasso de tamañas dimensiones. El PP de Cádiz ganó en seis meses unos 11.000 votos, aunque le faltaron otros 20.000 para estar a la misma altura de Vox. Y logró ser segunda fuerza en apenas 13 localidades, todas ellas de las consideradas medianas o pequeñas en cuanto a número de población, como Ubrique, Vejer u Olvera, por ejemplo.

La cruz de la moneda cayó del lado de Unidas Podemos y de Ciudadanos. La coalición de Podemos e IU tenía que rozar los 100.000 votos para mantener una vez más el escaño de Juan Antonio Delgado, aunque al final se quedó en unos 93.000, esto es, 18.000 menos de los que esta candidatura consiguió en abril. La consecuencia es que el referido guardia civil isleño, ex portavoz de la AUGC y persona de confianza de Pablo Iglesias, perdía su escaño después de cuatro años. Unidas Podemos ganó en Trebujena y quedó segunda en Cádiz, Puerto Real, Conil y Alcalá del Valle. También se queda fuera del Congreso otro isleño como Javier Cano, que fue cabeza de lista en 2015 y 2016, que este año fue relegado a la segunda posición de esta lista de Ciudadanos y que ahora tendrá que regresar a su puesto de trabajo como letrado en la Diputación de Cádiz.

La sangría de Ciudadanos, que fue generalizada en toda España, también terminó siendo descomunal en la provincia gaditana, donde esta fuerza política se dejó por el camino en apenas seis meses 76.000 votos, lo cual es una cifra demoledora. Por perder, también perdió el histórico escaño de senador que Carlos Pérez consiguió en abril. Este político jerezano fue el cuarto en votos hace seis meses, sólo superado por los tres candidatos del PSOE, y ayer descendió hasta la undécima posición.

De los otros siete partidos que concurrieron a estas elecciones generales en la provincia, ninguno se quedó cerca de obtener representación en el Congreso. Más País, el partido de Íñigo Errejón, apenas logró 11.213 votos, un 1,83% que, pese a la juventud de este partido, supone un resultado que queda muy lejos de las expectativas iniciales.

Y a diferencia de lo sucedido en elecciones anteriores, el Partido Animalista (Pacma) vivió ayer un frenazo al perder casi 3.000 votos y quedarse ahora con unos 8.400 apoyos.

Mal futuro le espera por su parte a Andalucía por Sí (AxSí), la formación nacionalista de nuevo cuño que en las municipales de mayo cogió algo de aire pero que ahora apenas ha logrado unos ridículos 3.500 votos en la provincia.

Y los resultados finales de partidos como el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), Recortes Cero, Por un Mundo más Justo (PUM+J) y el Partido Comunista del Pueblo Andaluz (PCPA) fueron aún más tristes.

La participación final en la provincia de Cádiz alcanzó el 63,91%, es decir, casi 3,7 puntos porcentuales menos que el número de votantes que hubo en las generales de abril.

En cifras absolutas, en el conjunto de los colegios electorales abiertos ayer en los 45 municipios de la provincia de Cádiz votaron 622.059 personas y se abstuvieron 351.204 (el 36,09% del censo electoral). De los votos registrados, 8.101 fueron considerados nulos y 9.205 fueron en blanco, lo que supone el 1,23% del total de los votos válidos emitidos.

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