Un vecino educado y amable que se ofrecía como astrólogo profesional

Los residentes de la zona definen a Abdellatif Aoulad Chiba como una persona de trato cordial

Eva Reyes / La Línea

18 de agosto 2011 - 08:15

Educado y amable. Esas fueron ayer las palabras más repetidas por los vecinos de la calle Pedreras y alrededores consultados por este diario para definir a Abdellatif Aoulad Chiba, detenido por la Guardia Civil por su supuesta vinculación con el terrorismo yihadista.

La operación desarrollada ayer por la Benemérita despertó la curiosidad de muchos de estos residentes, que fueron testigos de excepción del fuerte dispositivo desplegado por el Instituto Armado desde primera hora de la mañana.

Personas de todas las edades permanecieron durante horas a la distancia permitida por la Guardia Civil a pesar del fuerte calor y con el único objetivo de conocer el resultado de tal despliegue. La espera fue larga, así que durante la misma hubo tiempo para derrochar imaginación e idear distintas versiones, algunas bastantes variopintas y alarmantes, sobre lo que estaba sucediendo.

Esas versiones contrastaban con la opinión que los vecinos consultados por Europa Sur tenían del arrestado. Los responsables de una farmacia cercana destacaron que el detenido era cliente del establecimiento desde hacía un año aproximadamente, así como su educación y cordialidad en el trato.

En similares términos se expresó la dependienta de una pequeña tienda de barrio situada a metros de la vivienda ocupada por el marroquí. Así, aseguró que era una persona amable que solía dirigirse a ella en tono simpático y agradable.

Posteriormente, este diario pudo saber que la curiosa ocupación del apresado era la de astrólogo profesional, según él mismo se ofrecía en unos folletos impresos en color. De hecho, en la fachada de su casa había pegados varios panfletos en inglés y en castellano informando de su actividad, en la que se hacía llamar Genio y por la que solo cobraba "cuando se cumplan tus deseos".

Una de las personas más buscadas ayer por los medios de comunicación era la mujer que solía limpiar el inmueble de Abdellatif Aoulad Chiba. Esta persona no quiso facilitar su identidad, pero afirmó en declaraciones a la Cadena Ser sentirse sorprendida por su detención. "Nunca vi nada raro en la vivienda. Solo cosas relacionadas con lo que él hacía, que era echar las cartas y realizar limpiezas espirituales. No era una persona agresiva, sino cariñosa y amigable", puntualizó.

Agregó que aunque Abdellatif Aoulad Chiba solía vivir solo, compartió casa durante un tiempo con otra persona. "Durante dos o tres meses vivió aquí otro hombre al que todo el mundo se refería como Mohamed Franco", dijo.

Por último, manifestó que la última vez que vio al inquilino del número 53 de la calle Pedreras fue hace cinco días y que hoy debía acudir de nuevo al inmueble para adecentarlo.

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