Condena por homofobia en Cádiz “Así os metieran una barra de hierro ardiendo a todos los maricones como tú”

  • La juez condena a un hombre por enviar mensajes de contenido homófobo a su hermano

Bajos del estadio Carranza, donde se ubican los juzgados de lo Penal. Bajos del estadio Carranza, donde se ubican los juzgados de lo Penal.

Bajos del estadio Carranza, donde se ubican los juzgados de lo Penal. / Jesús Marín

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“Así os metieran una barra de hierro ardiendo por el culo a todos los maricones como tú. Eres la vergüenza de mi madre y un trozo de mierda. Ojalá te mueras de sida (como tu ex) o cojas una hepatitis C, como el yonki lisiado que duerme contigo a diario. Cuento los días para verte en una caja de madera, pedazo de maricón. Eres un hijo de puta y la vergüenza de esta familia”.

Este fue el mensaje que un vecino de la provincia de Cádiz le envió a su hermano vía Messenger el 21 de agosto de 2016 sobre las 00:30 horas.

Un poco más tarde, sobre la 1:35 horas del mismo día, le mandó otro mensaje en el que le decía: “Te voy a hackear el blog de maricones que tienes y van a saber todos lo mierda que eres”.

El autor de estos escritos ha sido condenado por un delito contra los derechos fundamentales y las libertades públicas –concurriendo la agravante de parentesco– a la pena de un año y cuatro meses de prisión, inhabilitación especial para profesión u oficio educativo en el ámbito docente, deportivo y de tiempo libre durante cuatro años y medio, multa de 1.620 euros y el pago de las costas procesales, incluidas las de la acusación particular, ejercida por el hermano del ahora condenado a través del abogado Serafín Moreno Gámez.

Estas expresiones representan “una grave humillación para el colectivo homosexual”

La sentencia dictada por la magistrada del Juzgado de lo Penal número 5 de Cádiz, Esther Burgos, sostiene que las expresiones referidas por el procesado “no son sólo claramente ofensivas para su hermano, sino que también representan una grave humillación, menosprecio o descrédito para el colectivo homosexual”.

“Dado el contenido de los mensajes –argumenta la juez–, en los que hace referencia a la condición sexual del denunciante, de su pareja actual y de su ex pareja; las expresiones humillantes y ofensivas que utiliza cuando se refiere a ellos; y que dichos mensajes los envió por Messenger a una cuenta de Facebook a la que tienen acceso varias personas, se evidencia el propósito de lesionar la dignidad de la víctima por su condición de homosexual”.

Tal y como recoge la resolución judicial, durante la celebración del juicio, el querellante ofreció una declaración espontánea, clara, detallada y tajante. “Y aunque de los mensajes se deduce que no existe buena relación entre los hermanos –prosigue la sentencia– no se advirtió en el testimonio del denunciante signo o nota alguna de móviles de resentimiento o venganza como motivo de su imputación”.

Además, la prueba documental aportada a la causa, esto es, la copia de los citados mensajes, ha sido clave a la hora de dar por probado lo sucedido.

De otra parte, la defensa del acusado alegó que no constaba acreditada la dirección IP desde la que se enviaron los mensajes, sin embargo, en el acto del juicio, la víctima manifestó que los mensajes se los envió su hermano. “Con su testimonio, queda acreditado este hecho, puesto que al recibir un mensaje por Messenger, se sabe de qué cuenta se envía”, razona la magistrada.

La sentencia no es firme y puede ser recurrida en apelación ante la Audiencia Provincial de Cádiz.

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