Carlos Zambrano | Diputado nacional de Vox por Cádiz y concejal de San Fernando contagiado de coronavirus "Ha sido duro, muy duro, pero la clave está en ser pacientes, disciplinados y positivos"

  • El diputado de Vox por Cádiz que fue diagnosticado con coronavirus hace ahora una semana suma ya varios días sin fiebre y empieza a ver la luz al final del túnel

  • "Cualquier experiencia, por muy dura que haya podido ser, no tiene sentido si no salimos de ella más fuertes"

  • "Si fui al pleno de los presupuestos en La Isla fue porque no podía ni imaginar que tenía este virus, como tampoco se lo pudo imaginar el médico que me dijo que era una simple gripe"   

Carlos Zambrano, hace algunas semanas en el Congreso de los Diputados junto a su esposa, Ángela Mulas, que es parlamentaria andaluza por la provincia de Cádiz. Carlos Zambrano, hace algunas semanas en el Congreso de los Diputados junto a su esposa, Ángela Mulas, que es parlamentaria andaluza por la provincia de Cádiz.

Carlos Zambrano, hace algunas semanas en el Congreso de los Diputados junto a su esposa, Ángela Mulas, que es parlamentaria andaluza por la provincia de Cádiz. / D.C.

Hace ahora dos semanas Carlos Zambrano García-Ráez, abogado de profesión, de 51 años de edad, diputado nacional de Vox por la provincia de Cádiz y portavoz municipal de este partido en el Ayuntamiento de San Fernando, empezó a sentir los síntomas de lo que los propios médicos entendían que era una gripe normal. No fue hasta una semana después cuando las pruebas confirmaron que tenía coronavirus. Ahora, tras una dura experiencia de muchos días enfermo, postrado y aislado en su domicilio junto a su esposa, Carlos Zambrano empieza a ver la luz al final del túnel porque suma ya algunos días sin fiebre, aunque aún no tiene el alta médica. En esta entrevista, obviamente no presencial, el diputado de Vox relata su experiencia desde un punto de vista cargado de optimismo.

–¿Cuál es su actual estado de salud?

–Afortunadamente, desde el punto de vista físico estoy mucho mejor. Ya la fiebre ha desaparecido y he vuelto a recuperar el apetito. Ángela, mi esposa, me ha ayudado muchísimo, ha sido fundamental para mi recuperación. Y anímicamente estoy muy bien, con muchas ganas de volver a la actividad. Y muy agradecido a todos aquellos que me han estado enviando mensajes y ánimos. Mantener la fortaleza mental es muy importante en estas situaciones y un simple mensaje se agradece muchísimo. Siento no haber podido contestarlos todos, pero poco a poco lo iré haciendo. Cualquier experiencia dura, por muy mala que haya podido ser, no tiene sentido si no salimos de ella siendo más fuertes y siendo mejores personas. Estoy seguro de que en unos meses, cuando todo esto haya pasado, miraremos atrás y nos sentiremos orgullosos como nación.

–¿Qué sintió cuando le dieron la noticia de que era positivo en coronavirus?

–Sorpresa y un mazazo anímico, no puedo ocultarlo. Y por supuesto una sensación de incertidumbre difícil de explicar. Pocas veces en mi vida he tenido esa sensación de no saber qué va a pasar. Tras recibir la noticia tardé un tiempo en asumirlo, aunque pronto empezaron los peores síntomas, y ya quedé postrado.

–Si lleva varios días sin fiebre, ¿cuándo se supone que recibirá usted el alta médica?

–No lo sé. Hemos llamado a los servicios sanitarios, pero todos estamos aprendiendo sobre la marcha y no pueden asegurarme nada concreto. Ahora los medios deben estar para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los enfermos. Yo estaré aislado hasta que se me puedan hacer de nuevo las pruebas. Ahora hay que aceptar que las prioridades están en otro sitio. Los profesionales sanitarios están trabajando bajo una presión altísima, asumiendo muchos riesgos. Debemos ser comprensivos y ayudarles todo lo que podamos, especialmente con nuestra actitud. Sin duda, después de todo esto, debemos tomar como prioridad afrontar el bienestar personal y laboral de todos los trabajadores de nuestra sanidad.

–¿Cuál ha sido su experiencia de estos días enfermo?

–Físicamente ha sido duro, ha habido días muy duros. Pero es en estas situaciones cuando te das cuenta de que somos más fuertes de lo que parece, no sólo como individuos sino como sociedad. En situaciones tan extremas te das cuenta de quién se merece realmente tu respeto. Ha habido personas de toda condición e ideología que me han demostrado que son realmente valerosas y generosas. Sin duda este tipo de experiencias te cambian, cambian tu manera de valorar las relaciones personales, e incluso la política. He recibido por ejemplo la ayuda generosa de una vecina, que día tras día nos viene ayudando muchísimo. Como antes comentaba, mi esposa ha sido fundamental en estos días para mantenerme fuerte y recuperarme. Y he recibido el apoyo moral de muchos amigos, compañeros y de desconocidos, que me han levantado el ánimo en los peores momentos. Ha habido situaciones penosas también, pero me las tomo como anécdotas y como consecuencia de esta maldita política que lo invade todo. Fue muy penoso ver que en el programa de Risto Mejide se reían de mí y de los enfermos en general. Como penosos han sido algunos comentarios que he podido ver en redes sociales. Creo que lo que ha ido sucediendo día a día habrá hecho que esas personas se arrepintieran de ello.

–¿Coincide con los que opinan que el coronavirus es igual que una gripe normal?

–Rotundamente no. Por mi propia experiencia puedo asegurar que es una enfermedad que puede evolucionar mal y ser dura, y yo puedo considerarme afortunado. Hay que ser positivo y afrontarla sabiendo que se puede superar, pero es necesario que nos tomemos muy en serio las indicaciones de los servicios sanitarios y las autoridades. Nuestra mejor arma es nuestra voluntad, y la disciplina, tanto individual como colectiva, de todos como país. Unidos podemos hacer cualquier cosa. Tenemos que ser comprensivos entre nosotros y ayudarnos todo lo que podamos unos a otros.

–¿Cuál es su consejo para los que contraigan el coronavirus?

–La clave esta en ser pacientes, disciplinados y positivos. Hidratarse mucho. A mí me sentó muy bien tomar mucha fruta. No desesperar en ningún momento, y ser generoso con la familia, manteniéndose todo lo aislado que se pueda. Mantener la higiene, aunque duela cada músculo al levantarse y moverse. La evolución puede ser pesada y lenta, pero se sale.

–Hay gente que le ha criticado en las redes sociales por asistir al pleno del Ayuntamiento de San Fernando en el que se trataron los presupuestos municipales, el día 5 de marzo, cuando ya estaba enfermo. ¿Cuál es su respuesta?

–Yo no podía ni imaginar que tenía este virus. Como tampoco se lo pudo imaginar el médico que me vio y que me aseguró que era una simple gripe que con paracetamol desaparecería en un par de días. El viernes incluso estuve en un servicio de urgencias para hacerme análisis, pues llegué a pensar que igual tenía un problema de riñón, porque unos días antes me habían detectado piedras. El médico de urgencias llamó a los servicios provinciales, los cuales descartaron totalmente el coronavirus porque yo no había estado ni en Italia ni en China. Todos los médicos que me trataron lo hicieron de buena fe y no tengo absolutamente nada que recriminarles. Lo hicieron con la información que se tenía y con los protocolos que había en ese momento. Creo que he sido el positivo número cuatro en la provincia, uno de los primeros. A alguien tenía que coger por sorpresa, y fue a mí. Yo no sólo fui al pleno, que por cierto era muy importante porque era el primero de presupuestos desde 2018, sino que además visité a mis padres, que tienen más de 80 años, e hice una vida normal, como se me dijo que podía hacer. Fue a la semana siguiente, cuando ya se confirmó el positivo de Javier Ortega Smith, con quien yo había estado en Madrid, cuando los servicios sanitarios consideraron conveniente hacerme las pruebas del coronavirus. Comprendo que en los primeros momentos algunos concejales tuviesen miedo por la situación, o tuviesen alguna mala reacción. Pero con el tiempo se ha podido comprobar que nadie actúa ni de mala fe ni de forma imprudente, sino únicamente con la información que se tiene en cada momento. El mismo martes día 3 le comenté al teniente de alcaldesa Conrado Rodríguez que yo estaba enfermo, y ni a él ni a mí se nos ocurrió que yo pudiera tener el virus. O, por ejemplo, el mismo Ayuntamiento animaba a participar en los actos multitudinarios del 8M.

–¿Cómo está su mujer, Ángela Mulas, que es parlamentaria andaluza de Vox por la provincia de Cádiz y que se mantiene en aislamiento junto a usted?

–Ángela es muy muy fuerte y debe tener un sistema inmune envidiable. Por ahora está muy bien, sin síntomas, y ha sido un apoyo fundamental durante estos días. Se ha enfadado con algunos comentarios y situaciones lamentables, pero no ha perdido el ánimo en ningún momento, y creo que comprende que la política trae estas cosas. A mí me preocupa que desarrolle algún síntoma, por eso me pongo algo pesado y le pregunto mucho si se ha tomado la temperatura o cómo se encuentra. Y no me canso de pedirle que se lave las manos. A la pobre ya se le han agrietado los nudillos de tanto jabón, agua caliente y gel desinfectante.

–¿Un mensaje optimista para la ciudadanía a la vista de la dura situación actual?

–Claro que sí, pero antes quiero gradecer a todos los médicos y sanitarios que me atendieron. Agradezco cada segundo que me dedicaron a mí y a mi esposa, de forma personal o por teléfono. Creo que hemos demostrado que todos nosotros como personas estamos muy por encima de los políticos y de la política, y que como país debemos estar unidos, y ayudarnos unos a otros sin mirar rango, cargo, partidos o ideologías. Quiero enviar un mensaje de ánimo a toda persona que lea esta entrevista. Todos somos españoles y hermanos, y nuestra fortaleza está en que nos preocupemos por nuestro vecino, nuestra familia, nuestros amigos. Con esos buenos sentimientos, y con valor y disciplina, esta crisis se superará y luego todos seremos más fuertes. Nuestra respuesta a esta crisis no sólo detendrá este virus sino también será la cura para otras enfermedades que tiene España.

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