Todo un arsenal prohibido a buen recaudo
En la actualidad hay en Cádiz 800 armas intervenidas, desde bolis pistola hasta ametralladoras
Bajo llave, a buen recaudo. Así se halla en las dependencias de la Comandancia todo un arsenal de armas prohibidas, en el que se incluyen, curiosamente, una abultada partida requisada en los bazares chinos. Porque, ¿sabían ustedes que las navajas, si son automáticas, están prohibidas? ¿Que lo que se vende normalmente como 'navaja de camping con funda', al económico precio de 2,50 euros, es en realidad un arma prohibida?. Esta y otras muchas sorpresas aguardan tras la puerta de la habitación en la que la Guardia Civil almacena las armas intervenidas.
El cabo Antonio Florido abre diligentemente con llave la puerta, y nos topamos con un vasto repertorio. Cien y una formas de matar, de herir, de intimidar, de amenazar, que se distribuyen 'en batería', en alto, en el medio de la estancia, en una estantería que hace de armero, y en las cajas que pueblan las baldas situadas en las paredes. La estampa, qué narices, impresiona.
Al primer vistazo, uno cae en la cuenta de que en la provincia de Cádiz la delincuencia que se registra es de cierto 'nivel'. Fusiles de asalto, ballestas y hasta un par de ametralladoras forman parte del embargado material letal. El cabo da la cifras: ahora mismo, en la Comandancia de Cádiz hay unas 800 armas intervenidas, de las que 500 son blancas. Cuchillos de todo tipo, jamoneros, con interminables hojas, e impresionantes catanas. De no pocos de ellos cuelgan las etiquetas que los sitúan en cercanos escenarios del crimen. "A disposición del Juzgado de l o Penal 2 de Cádiz", reza en una caja en cuyo interior hay nada menos que tres bolígrafos pistola y una pistola, intervenidos en un piso de la capital. Otra caja con un enorme cuchillo con la hoja destrozada eriza la piel. "A disposición de la Fiscalía de Menores", reza en su etiqueta, desvelando que fue intervenido a un adolescente. En una balda, una voluminosa bolsa alberga numerosas defensas personales, porras intervenidas también aquí y acullá, que ya están listas para su destrucción.
También hay casi un centenar de armas cortas, revólveres y pistolas intervenidas normalmente a bandas dedicadas al narcotráfico. Armas obtenidas en el mercado por 3.000 euros, cifra que se duplica si no están 'manchadas', si no han sido usadas.
Hasta ahora, las armas no prohibidas, como rifles y escopetas robadas a sus dueños y recuperadas por el Cuerpo, podían ser adquiridas por particulares interesados en subastas, algo que va a cambiar a corto plazo, ya que el nuevo reglamento en periodo de alegaciones ya no recoge la venta con puja, sino directamente la destrucción al año.
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