Tribunales Cádiz

Absuelto de intentar asesinar a su hermano en San Fernando con un cuchillo

  • La Audiencia de Cádiz considera que tanto el agresor como la víctima mienten.

  • El hombre ahora exculpado fue apuñalado antes por ese hermano, que cumplió cinco años de cárcel por ello.

Palacio de Justicia de Cádiz.

Palacio de Justicia de Cádiz. / Julio González

La Audiencia Provincial de Cádiz ha absuelto a un hombre acusado de intentar asesinar su hermano en San Fernando tras atacarlo con un cuchillo de cocina de 20 centímetros de hoja. El tribunal de la Sección Primera considera que el procesado "no tuvo intención de matarlo pero sí de menoscabar su integridad física", razón por la que lo ha condenado al pago de una multa de 360 euros como autor de un delito leve de lesiones en el que concurren las agravantes de abuso de superioridad y parentesco así como la atenuante de embriaguez. La Fiscalía pedía para el encausado 11 años y medio de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa.

La sentencia da por probado que J., el acusado, vivía con sus dos hermanos, D. y R., en el mismo domicilio, ubicado en la localidad de San Fernando. El 3 de julio de 2020, sobre las 17:30 horas, J. llegó de la calle, cogió un cuchillo de cocina de 20 centímetros de hoja y se dirigió directamente al dormitorio donde se encontraba D. echando la siesta "con la intención de clavarle el arma"

No obstante, tras el aviso del tercer hermano, R., que estaba en el salón y se percató de las intenciones de J., la víctima pudo reaccionar a tiempo y arrebatarle el arma al agresor, no sin antes producirse "un leve forcejeo" a consecuencia del cual D. sufrió lesiones de escasa gravedad en el antebrazo derecho y en la rodilla izquierda. 

Según el tribunal, en el momento de los hechos el procesado "no tuvo intención de matar a su hermano pero sí de menoscabar su integridad física". Además, "se encontraba diagnosticado de síndrome depresivo aunque estaba estabilizado, en tratamiento y sin una sintomatología florida". También en esas fechas estaba diagnosticado como dependiente a las benzodiazepinas, si bien estaba controlado a través del CTA de San Fernando. La sentencia precisa que no consumía sustancias tóxicas desde, al menos, el año 2013, aunque el día de la agresión "había consumido alcohol abundantemente, lo que afectó de forma leve a sus capacidades intelecto-volitivas". 

El acusado mintió

Durante la celebración del juicio en la Audiencia de Cádiz, el procesado "no dijo la verdad", explica el dictamen judicial. "Declaró que esa tarde no se hizo con ningún arma blanca con la intención de apuñalar y, mucho menos, de matar a su hermano, sino que, bien al contrario, fueron sus dos hermanos D. y R. quienes le propinaron una paliza y lo dejaron tirado en el suelo del pasillo de la casa hasta que llegó la Policía". Para la Sección Primera, esa versión de los hechos no se sostiene, entre otras razones, porque el propio acusado reconoció a uno de los agentes que se personó en el domicilio que había intentado agredir a su hermano. 

La versión del hermano tampoco "es creíble"

A criterio del tribunal, la versión de los hechos ofrecida por la víctima "tampoco se ajusta a la verdad en un aspecto sustancial como es la intención homicida de su hermano". Así, para la Sala, D. aporta un testimonio "no creíble" en ese sentido.

En la vista oral, D. declaró que vio a su hermano empuñar un cuchillo con una trayectoria descendente dirigida hacia su pecho, momento en el que, con su mano izquierda, agarró la empuñadura y con la derecha, el filo del cuchillo. Dijo que hizo fuerza para evitar el apuñalamiento y que consiguió arrebatarle el arma a su hermano, quien, no obstante, le alcanzó en el antebrazo

En este punto, la sentencia explica que tanto D. como J. admitieron que las relaciones entre ambos eran "muy malas", una situación que se agravó "tras la muerte de la madre y, especialmente, tras los cinco años de prisión que D. tuvo que cumplir por haber apuñalado a su hermano J". 

Por eso, aduce el tribunal, “no es descartable que D. aprovechara la agresión de su hermano J. para tratar de agravar la situación procesal de éste poniendo en su cuenta una intención homicida inexistente”. 

Para la Sección Primera, hay datos que "desmienten" la versión de la víctima. Así, con la descripción de los hechos de D., el tribunal ve "difícilmente imaginable que éste no hubiera sufrido ningún tipo de herida incisa o cortante en alguna de sus manos". Sin embargo, en el parte de urgencias extendido el día de la agresión no se recoge ninguna lesión en sus manos

Por otra parte, aunque D. manifestó que J. lo amenazó de muerte delante de la Policía, esa afirmación "debe ser puesta en cuarentena" porque el atestado policial elaborado por los funcionarios tampoco recoge nada al respecto. 

Además, la resolución judicial subraya que la versión del hermano agredido sobre la mecánica del ataque "no ha sido persistente y la misma a lo largo del procedimiento penal", pues en Comisaría indicó que "con la ayuda de su hermano R. pudo arrebatarle el cuchillo a J." mientras que en la vista oral señaló que su hermano R. no intervino para separar. "No se descarta la intención de D. de variar deliberadamente su versión en aquel momento para contar a su favor con el testimonio de su hermano R., cuya relación con el agresor tampoco era modélica". De hecho, el acusado refirió que "la intención de sus dos hermanos era echarlo de casa"

"Sea como fuere, en aplicación del principio in dubio pro reo, consideramos que no se ha acreditado de forma suficiente la intención homicida por parte del encausado hacia su hermano", concluye la sentencia, que no es firme y que puede ser recurrida en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. 

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