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Perros en jaulas de un metro cuadrado, sin luz ni ventilación en el Centro de Protección de Animales Bahía de Cádiz

Un perro intenta ver la luz del sol en su pequeña jaula en el centro chiclanero.

Un perro intenta ver la luz del sol en su pequeña jaula en el centro chiclanero.

Perros grandes viviendo en un metro cuadrado, sin ver la luz del sol durante meses y meses, apiñados, dando vueltas sobre sí mismos ante la imposibilidad de pasear aunque sea unos minutos al día, volviéndose locos en una cautividad esquizofrénica, en unas instalaciones que llevan siete años esperando unas mejoras que no terminan de llegar.

Ese es el panorama que este jueves se encontraron los agentes del Seprona de la Guardia Civil cuando visitaron las instalaciones del Centro de Protección Animal Bahía de Cádiz situado en Chiclana. Fuentes de la unidad de la Benemérita confirmaron que el panorama que se encontraron fue “desolador”. “Hay 165 perros en condiciones que no son las mejores. Algunos compartiendo una jaula pequeña, animales grandes que acaban volviéndose violentos y peleando entre ellos”.

El centro chiclanero dependiente de la Mancomunidad de la Bahía tiene, en teoría, capacidad para 160 perros, es decir, se encuentra por encima de sus posibilidades, pero lo peor es que desde hace muchos años no se lleva a cabo una reforma que muchas asociaciones de defensa de los animales están reclamando con insistencia.

La situación ha llegado al punto que ni siquiera se deja entrar a voluntarios ajenos a la empresa para evitar miradas que puedan provocar denuncias como la que, finalmente, ha llegado al Seprona, que decidió este jueves inspeccionar las instalaciones.

Portavoces de una de la asociación de defensa de los animales que ha dado la voz de alarma también ha recalcado a este medio las difíciles condiciones de vida de estos perros. “Los voluntarios llevamos ya mucho tiempo luchando por mejorar la situación de los animales allí recogidos, y luchando con la administración y la empresa de la mano, pero lejos de mejorar la situación de los animales o subsanar deficiencias que llevan siete años esperando, esta no ha hecho sino empeorar; la empresa recorta gastos y demás”.

La pasada semana varias voluntarias presentaron un escrito ante la Mancomunidad pidiendo la actuación urgente de la misma para intentar acelerar esas licitaciones prometidas para mejorar las instalaciones.

“Muchas de las deficiencias o actuaciones que tienen allí lugar están recogidas en la ley de Bienestar Animal y tipificadas como infracciones graves, como por ejemplo mantener a los perros en habitáculos de un metro cuadrado, o en otros sin ventilación o luz natural”, dice la voluntaria.

El Seprona ha abierto un expediente a la empresa y ahora será la Mancomunidad quien deberá tomar cartas en el asunto para evitar el sufrimiento a estos animales.

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