investigación

Nanopartículas contra la depresión

  • Investigadores de la UCA han colaborado en un antidepresivo de acción rápida en el organismo 

  • Los efectos comenzarían a notarse a los siete días 

La doctora de la UCA Esther Berrocoso, investigadora principal del Grupo de Neuropsicofarmacología. La doctora de la UCA Esther Berrocoso, investigadora principal del Grupo de Neuropsicofarmacología.

La doctora de la UCA Esther Berrocoso, investigadora principal del Grupo de Neuropsicofarmacología. / D.C.

Según la OMS, la depresión afecta a 350 millones de personas en el mundo y está clasificada como la mayor causa de discapacidad laboral. Un diagnóstico que no ha hecho sino aumentar en la última década, incrementando el riesgo de suicido, sobre todo, entre adolescentes.

La asociamos con los males modernos, pero la depresión es una vieja conocida del ser humano, que siempre ha sabido que es asfixiante, oscura y pegajosa: ese desorden de humores que los antiguos llamaban "melancolía", nuestra pena negra, la bestia negra de Churchill. La tiniebla. 

El efecto de los tratamientos farmacológicos actuales para tratar la depresión no suele aparecer hasta después de varias semanas y, en algunos casos, produce además efectos secundarios. Hasta ahora: el grupo de investigación de la Universidad de Sevilla (US) + DNanoMed, dirigido por la profesora Mercedes Fernández Arévalo, ha presentado una nueva patente en nanomedicina para el tratamiento de la depresión. Basado en nanopartículas poliméricas del antidepresivo venlafaxina, se trata de un fármaco de acción rápida y está concebido para ser administrado por vía nasal.  

En el proyecto han participado también miembros de Cibersam y del grupo de Investigación de Neuropsicofarmacología y Psicobiología de la UCA: los doctores Esther Berrocoso Domínguez -investigadora principal del grupo-, Laura Pérez Caballero y Juan Antonio Micó Segura. Todos ellos, han demostrado que el nuevo sistema de administración intranasal de la venlafaxina es capaz de iniciar la acción antidepresiva de manera temprana, tras una administración diaria de una suspensión acuosa de las nanopartículas durante siete días.  

Así, Fernández Arévalo señala que el nuevo sistema "podría suponer un avance importante para el tratamiento de la depresión, al permitir un inicio más rápido del efecto antidepresivo con el uso de una dosis menor del fármaco".

La patente se enmarca en la Tesis Doctoral de M.D. Cayero Otero, 'Nanopartículas poliméricas para vehiculizar activos farmacéuticos al sistema nervioso central', dirigida por las profesoras Fernández Arévalo y Martín Banderas. 

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