Narcos amenazan en Cádiz a guardias civiles con "hacerles" lo mismo que a los agentes de Barbate asesinados

Juicio contra diez traficantes detenidos durante un desembarco de hachís

"Ahora lo que prima en la provincia es el estado del narco"

El viaje mortal del tabaco al hachís

Sede de la Audiencia de Cádiz.
Sede de la Audiencia de Cádiz. / Julio González

Un grupo de traficantes de hachís, procedentes de Barbate, amenazaron a agentes de la Guardia Civil en el exterior de las dependencias de la Audiencia Provincial donde se estaba celebrando un juicio contra diez personas, todas procedentes de esta localidad que habían sido detenidas cuando estaban retirando droga procedente de un alijo.

Varios de ellos, que habían salido a la calle tras ser expulsado uno de la sesión y otros habían abandonado la sala alzando la voz y con aspavientos, se toparon con agentes de la Guardia Civil que estaban esperando para declarar. Éstos fueron amenazados por uno de los acusados, diciéndole que que se había quedado con sus caras y que les iba a pasar los mismo que a sus compañeros de Barbate (dos de ellos murieron tras ser arrollados por una narcolancha en el puerto de esta localidad).

Los diez acusados fueron detenidos el 19 diciembre diciembre de 2019. Aquel día este grupo se concentró para la descarga y transporte de una cantidad indeterminada de hachís procedente de un alijo que iba a tener lugar en la noche del 19 de diciembre de 2019. Algunos de los acusados se organizaron a través del grupo de WhatsApp llamado “Buscalatas” en el que hablaban del vehículo que utilizarían para el alijo, un Toyota Land Cruiser sustraído días antes -el 12 de diciembre de 2019 en Madrid-; se organizaran para que unos estuvieran pendientes del móvil en el que les comunicarían el momento y lugar del alijo; otros hiciesen labores de punto. Otros de los condenados comunicaban con el resto a través de mensajes privados de WhatsApp.

Llegado el día 19 de diciembre de 2019 los acusados, quienes tenían contacto directo con el piloto de la embarcación panelable de 7 metros de eslora, al comunicarles éste las coordenadas del alijo, correspondiéndose con la playa de Zahara de los Atunes, y la hora de llegada, cerca de las once de la noche. Así se se desplazaron al lugar procediendo a cargar la cantidad indeterminada de hachís que transportaba la embarcación en el Toyota Land Cruiser sustraído al que habían quitado las placas de matrícula colocando otras falsas en su lugar y le habían quitado los asientos traseros. Este vehículo quedó encallado en la arena, por lo que los condenados procedieron a usar otros vehículos para el transporte de los fardos de hachís, trasladando cantidad indeterminada al lugar de destino, realizando varios viajes.

Los movimientos en la playa fueron detectados por el sistema SIVE alertando a los mandos de la OCON Sur, que entonces aún estaba en funcionamiento, que rápidamente desplegaron un operativo consiguiendo frustrar el alijo y detener a los ya condenados, tras un dispositivo de búsqueda, todos ellos con claros vestigios de haber participado en la descarga de los fardos al estar tanto ellos como los vehículos en los que intentaron huir, mojados y con restos de arena.

Igualmente, los agentes de la Guardia Civil, observaron que en los teléfonos móviles que llevaban no paraban de recibir mensajes de WhatsApp del grupo “Los Buscalatas” en los que otros miembros del grupo les alertaban de la llegada de la Guardia Civil.

Los agentes Guardia Civil incautaron en la zona de la playa 13 fardos de hachís, con un peso superior a 400 kilogramos, así como el teléfono móvil con el que uno de los acusados se comunicaba con el piloto de la embarcación, Mohamed Zaidi, quien falleció ahogado en la zona del alijo.

Los detenidos fueron condenados a cinco años y un día de prisión y dos multas cada una de 776.586 euros, con treinta días de prisión sustitutoria en caso de impago e insolvencia. La sentencia no es firme y puede ser recurrido ante el TSJ de Andalucía.

La jornada en la que fueron de nuevos citados ante el juez para notificarles la sentencia, fue detenido el acusado que amenazó a los agentes, siendo condenado a 3 años por obstrucción a la justicia y atentado por amenazas graves a un agente de la autoridad, quedando reducida a un tercio por conformidad.

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