Carlos Zambrano, candidato de Vox a la Alcaldía de San Fernando "Tenemos que buscar soluciones entre todos y sin complejos"

  • La Isla, dice, sufre los efectos del abandono de las competencias más básicas por parte del Ayuntamiento 

  • Lo primero, dice, es "cambiar la mentalidad de los políticos en el Consistorio" 

¿Quién es Carlos Zambrano, el candidato de Vox  en La Isla? 

Pues Carlos Zambrano tiene 50 años, nació en San Fernando y se crió entre Chiclana y La Isla. Desde hace 25 trabaja en El Puerto de Santa María como abogado. Es hijo de un juez y nieto de un general de Infantería de Marina que fue alcalde de San Fernando. Eso te señala bastante, es verdad. Pero siempre me he considerado una persona sencilla, amigo de mis amigos y, la verdad, he procurado no ser  'el hijo' o 'el nieto' de nadie sino solo ser Carlos. 

Hace cuatro años se presentó a las municipales y obtuvo poco más de un centenar de votos. Sin embargo, en las recientes Elecciones Generales, la formación consiguió más de 8.000 votos en la localidad. ¿Qué ha ocurrido?

Indudablemente pesa el resultado que hemos tenido como aliciente, aunque también somos conscientes de que las municipales son diferentes. Para nosotros, los resultados son una incógnita. Así que vamos  sin hacer mucho caso a las encuestas, a las estadísticas y a los datos previos... Simplemente, seguimos transmitiendo nuestro mensaje a los ciudadanos.

¿Y cuál es ese mensaje?

–El mismo que en otros municipios de España, que los políticos están utilizando el 90% de su tiempo para pelearse entre sí, para hacer políticas partidistas e, incluso, para defenderse de enemigos internos... Utilizan menos del 10% de su tiempo para atender los asuntos públicos. Vamos a empezar a trabajar en la eficacia de la gestión, vamos a hacer las cosas bien. En lo municipal no hay ideologías que valgan, lo que hace falta es que se cumplan bien las competencias del Ayuntamiento.

Se refiere a que todos queremos calles limpias, buenos servicios, instalaciones deportivas...

Precisamente. Y Vox va a estar con quien quiera eso, nos da igual de qué partido venga. Nosotros no queremos que nos etiqueten, vemos que nos rechazan previa puesta de una etiqueta... 

La de la ultraderecha... 

Efectivamente. Hay gente que no quiere ni hablar con Vox porque dicen que somos un partido de ultraderecha, que somos unos radicales... No es así. Nosotros queremos lo que quiere todo el mundo:  que funcionen las cosas y que el dinero público se utilice bien. 

El cambio necesario es su lema de campaña. ¿En qué consiste ese cambio? 

En primer lugar debe ser un cambio de mentalidad en los propios políticos. A mí me daría igual sentarme con el PSOE, con el PP o  con Podemos para solucionar un problema de la ciudad. Le aseguro que tengo amigos en un partido y en otro. Y cuando hablamos en la intimidad nos ponemos de acuerdo porque, con el sentido común por delante, los problemas tienen solución. Lo que pasa es que de cara a la galería se muestra otra postura. ¿Por qué no dejamos de hacer eso y empezamos a solucionar los problemas? Ahora mismo además –es lo que se espera– el voto está muy fragmentado, así que por qué no solucionamos entre todos los problemas sin complejos y sin miedos.

¿Incluso con el tranvía?

Incluso. No miremos al pasado sino al futuro. Prescindamos de quién tiene la culpa de lo que ha pasado y vamos a sentarnos todos a solucionarlo. Y veamos: ¿El tranvía va a circular, sí o no?, ¿en qué condiciones?, ¿cuándo?...

¿Duda de que vaya a funcionar?

Pues no lo sabemos, sinceramente. Llevamos trece años de tranvía y se han puesto fechas una y otra vez para su puesta en marcha. Y hasta ahora... nada.

¿Cuál diría Vox que es el principal problema de San Fernando?

Hay tantos que es difícil elegir. Diría que el abandono como ciudad, es decir, el abandono de las competencias básicas de un Ayuntamiento. Lo primero es que la ciudad sea agradable para vivir. ¿Y qué nos dice la gente? Que hay cucarachas, que hay ratas, que hay boquetes y suciedad en la calles, que el alumbrado es deficiente, que no se recoge bien la basura... Vamos a atender lo básico. Es lo  primero que tiene que hacer un Ayuntamiento, que la ciudad sea habitable. Si mejoramos eso, luego podremos hacer otras cosas. Con una ciudad agradable habrá más comercios, vendrá más gente, habrá más movimiento económico...

¿Ha planteado una rebaja del 25% en los sueldos de los concejales y del alcalde?

No es nada descabellado porque además, aún así, seguirían siendo sueldos muy dignos y me parece razonable. Una de las primeras cosas que debemos hacer es que la gente empiece a confiar en los políticos. Ahora mismo, hay mucho rechazo en la población. Vamos a dar ejemplo. Vamos a lanzar un mensaje a los ciudadanos: vamos a rebajarnos el sueldo, vamos a dejar de cobrar asignaciones, no vamos a tener cargos de confianza... 

Al hilo de la reforma de la plaza del Rey ha defendido la permanencia de la estatua de Varela. 

El general Varela es un hijo de San Fernando, de origen humilde, que se hizo a sí mismo y que ya era un héroe en España antes de la Guerra Civil. Juzgarlo como se le juzga ahora desde la izquierda por el papel que jugó en la Guerra Civil y en la posguerra es totalmente injusto. Sería como si juzgáramos así a Santiago Carrillo, a Alberti o a Azaña. No estamos de acuerdo con ese enfrentamiento que la izquierda pretende, que  juzga lo que hicieron nuestros abuelos, nuestros bisabuelos... Y es algo que he vivido personalmente. Hay personas que me han insultado y casi amenazado simplemente por ser el nieto de mi abuelo, que fue militar y alcalde muchos años. Varela es un símbolo de la ciudad. Y el azulejo del Sagrado Corazón, que queremos que vuelva al Ayuntamiento, es una imagen nuestra, algo icónico.

En el cementerio isleño se están llevando a cabo exhumaciones en la fosa común de los represaliados del franquismo, ¿qué opina Vox al respecto?

Es complicado. No cabe duda de que una persona que quiere recuperar los restos de un familiar tiene todo el derecho del mundo. Nadie le va a negar eso. Con lo que no podemos estar de acuerdo es con que eso se utilice como arma política. No lo entenemos a estas alturas, en el año 2019. No compartimos que se haga ahora una interpretación política de los hechos del 36 para enfrentar a unos contra otros, para enfrentar a la sociedad. Y es triste utilizar y manipular el sufrimiento familiar y personal de algunos para ese revisionismo. 

Entre sus propuestas, hay una en la que ha incidido especialmente: el turismo.

El turismo es un motor económico en España, en Andalucía y, muy especialmente, en la provincia de Cádiz. Y, sin embargo, San Fernando está ausente ahí. Ni siquiera hay una concejalía específica de Turismo. Debería ser algo básico. 

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