coro

La reina de la noche

El tipo. Drag queens. Las coplas. El Coro de los Estudiantes va a dar que hablar durante muchos años. Espectáculo y desenfado en el escenario. Su evolución ya se venía comprobando en años anteriores, pero en la presente edición este grupo ha dado un enorme salto que ha sido premiado con todo merecimiento. Un futuro que ya es presente en una modalidad necesitada de nuevas voces y propuestas que consigan mantener al tango con vida. Aunque son novatos en la última noche, se defienden en su actuación con letras de estreno. No les pesa la responsabilidad. Coplas a su juventud en dos facetas muy diferentes de la vida. En el primer tango, muestran la conocida estampa de una entrevista de trabajo a un joven perfectamente formado para poder conseguir un empleo. Pero las condiciones que ofrecen son precarias, con un contrato a media jornada para un trabajo de 40 horas semanales o un sueldo de 500 euros. Aun así, sobre ellos está la amenaza de que en la calle hay 20 personas más esperando para poder trabajar, por lo que la desesperación siempre empujará a alguien a conformarse "con esta mierda". Segunda copla de consumo interno a la ausencia de su coro juvenil. Describen lo que sienten cada Domingo de Piñata con el cierre del Carnaval, en el que se unen los dos coros. Una cita a la que no faltarán aunque falte su hermano chico. Flojea un poco el primer cuplé a una despedida de soltero en la que un striper les quita la pluma de un latigazo con sus partes. Bastante más brillante el segundo a Ángel León y su luz comestible, lo que justifica que sea cara por el precio de la electricidad.

En semifinales

Las coplas. La noche es sorpresa, locura y pasión, como el Concurso del Gran Teatro Falla. El atrevimiento se premia con un merecido tercer pase. En una modalidad inmovilista, los veteranos no se pueden confiar ante el empuje de este grupo. Letras para exprimir sus posibilidades de dar un cuarto espectáculo. Temática gaditana en ambos tangos. Se rompe una historia de amor en el primero -un poco más flojo- por culpa del trabajo. Un romance entre Cádiz y un gaditano que le pide a su ciudad que le espere porque se muere por ella. Reluce algo más la segunda copla, con un desarrollo de doble personalidad que saben solucionar, al homenaje que la ciudad le brindó a la Petróleo y a la Salvaora. Una crítica acertada al Cádiz rancio que dice que nunca se nos va a quitar la fama de maricones y un merecido homenaje a dos artistas a las que señalaron "por ser lo que eran". Destaca el segundo de los cuplés, que lo dedican a los recortes, por lo que ofrecen sus pelucas para que haya flores en la final. 

Puntuaciones de semifinales Puntuaciones de semifinales

Puntuaciones de semifinales

En cuartos

Las coplas. Una función con sabor a libertad. No se queman con las coplas. Un grupo que crece a pasos agigantados con el descaro de la juventud, pero sin olvidar los tangos, aunque el tipo se presta al espectáculo. El único pero de la música del tango es el abuso de los pianos, lo que en ocasiones hace que sea complicado seguir la letra. No caen en lo literario. En el primero, enlazan diferentes cuentos infantiles para relatar la historia de una princesa que busca un cuerpo de talla 38 y curvita pronunciada, pero en su interior una voz -la anorexia- le dice que "si come perdices no encontrarás la felicidad". Ponen en duda en el segundo, de manera acertada, qué es lo que ha quedado de la esperanza del 15-M cuando los nuevos partidos -por Podemos- empiezan a parecerse a "la misma morralla de siempre". Están por encima de la media en los cuplés, en los que los hombres  no realizan más tocamientos al no poder no tocar otros instrumentos -musicales- y se ponen unas bubuchas al no aguantar con los tacones puestos durante tanto tiempo, como hacen las mujeres en las bodas. Se merecen dar un tercer pase. 

Puntuaciones de cuartos Puntuaciones de cuartos

Puntuaciones de cuartos

En preliminares

las coplas. Divina y atrevida juventud. Reinonas y divas de la noche que llevan su peculiar espectáculo al Falla. Una musicalidad propia de este tipo de shows que sirve para enganchar al público. Un tipo con el que juegan con fuego, pero no salen quemados. El coro de los Estudiantes da que hablar con un repertorio con el que siguen con su continuo avance año tras año en su intento de dar ya  un paso más en el Concurso. Y lo pueden conseguir, sobre todo porque el grupo cree en la idea. En el tango mantienen el sello de años atrás con una música alegre, pero que parece una montaña rusa por la cantidad de pianos que tiene. A pesar de esto, no pierde brillantez. En la primera letra, justifican las dudas que tuvieron para presentarse con este disfraz por todo lo que les podrían decir, pero el miedo lo pierden. Letra metacarnavalera y concursera la segunda, en la que critican a los bronquistas del gallinero, los que revientan los tipos en las redes sociales y los reventas que se cargan la cola de la taquilla. Cuplés simpáticos a que las reinonas se presentan a ninfas y las quitan, y a lo largas que les gustan las preliminares, con erótico resultado.

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Puntuaciónes COAC 2 / Miguel Guillén

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