Paco Alba desde la memoria viva

homenaje a paco alba

'Diario del Carnaval' publica desde mañana los reportajes que se publicaron en 1995 con motivo de los 20 carnavales sin el genio

27 de enero 2018 - 03:01

Aquel Carnaval de 1995 se cumplían 20 años desde que Paco Alba llevara al Falla su última agrupación y en el Diario quisimos conmemorar la efeméride haciendo un recorrido por su obra completa y su trayectoria vital. Yo fui la encargada de realizar el trabajo y pensé que para ello nada mejor que acudir a aquellos que habían compartido la aventura de nuestro autor: sus compañeros de agrupación, amigos y familiares. Ellos, con sus relatos y opiniones compusieron un variopinto mosaico que perfila con bastante fidelidad el carácter y la peripecia de un personaje singular, el emblemático autor carnavalesco cuyo centenario este año conmemoramos.

Fue inestimable también para conseguirlo la colaboración de José López Prat, concienzudo investigador del Carnaval gaditano, enamorado de la obra de Paco Alba y autor de una biografía sobre él, tal y como lo presentaba en la primera de las entrevistas que formaban parte de la serie de veintidós entregas que fueron apareciendo a una por día en el casi recién nacido Diario del Carnaval. Tantas como agrupaciones llevó nuestro autor al Concurso desde el año 1953, en que se estrenó con 'Los vendedores de mariscos', hasta 1975, en el que se despidió con 'Los belloteros'… y un disgusto. Cada entrega iba dedicada a una agrupación, acompañada de una amplia muestra de sus coplas y la citada entrevista con uno de los participantes de ese año. Un breve comentario introductorio resumía el contenido de cada entrega y lo situaba en el contexto de la actualidad de aquel tiempo.

Ahora, pasados esta vez algo más de 20 años de su publicación, hemos decidido recuperar ese material y ofrecerlo de nuevo a nuestros lectores -tal y como apareció a lo largo de 22 días del Carnaval del 95, tan sólo con alguna variación en el diseño- como el mejor homenaje que se podía rendir no sólo a la figura señera de nuestro Carnaval que fue Paco Alba sino también a todos los que, de una u otra manera, compartieron con él las múltiples peripecias de su contribución a nuestra fiesta, muchos de ellos también ya tristemente desaparecidos.

Carlos Brihuega, José Rodríguez Chatín, Manuel Moreno Pavón El Moreno, Jesús Monzón, Enrique Gómez El Molondro, Antonio Pérez El Charpa, Emilio López Prat y su primo José, por citar sólo algunos de los señalados protagonistas de nuestro Carnaval que desfilan por estas páginas, van recomponiendo de nuevo la figura de Paco Alba a través del recuerdo de sus experiencias junto a él. Y así retratan al autor como "muy documentado y amante de la lectura" y de ahí, extremadamente meticuloso en la composición del tipo y las letras -los puso al día sobre Platero y yo, El Quijote y la vida en Roma, por ejemplo, para meterlos en el personaje-, cuidadoso en la composición musical, "con gran sentido de la disciplina para hacer las cosas bien", "elegante en el trato con el público" y generoso a la hora de ayudar y animar a los que empezaban.

Y en el terreno personal, como un hombre contradictorio, a la vez vanidoso y tímido, buen amigo, aparentemente taciturno pero con un sentido del humor que guardaba para la intimidad con los suyos, con terror al avión y aversión a los viajes, de los que siempre traía como regalo para su familia macetas de flores. Lo cuenta así su hija Cati, el ojito derecho de su padre, en unas entrañables declaraciones en las que para resumir la imagen familiar de Paco Alba -a quien recuerda igual escribiendo a cualquier día del día o de la noche que compartiendo las labores del hogar- afirma que "era canela".

La memoria viva de esos veintitantos años de coplas que los entrevistados compartieron con nuestro protagonista jalona sus historias con múltiples anécdotas, algunas tremendamente divertidas, como la protagonizada por uno de los componentes de 'Las huestes de don Nuño', con un trozo de tronco de atún guisado escondido en su casco, y felices como la del Concurso del 64, en la que 'Los fígaros' tuvieron que repetir por dos veces el popurrí obligados por los aplausos del público o la de ese primer premio para 'Los pajeros', en el 60, que confirmaba definitivamente la nueva categoría de agrupación creada por Paco Alba. Junto a estas mieles afloran también en estos recuerdos las hieles de esa otra cara oscura del Carnaval de la que ningún participante del Concurso parece poder librarse y que también probó nuestro autor en más de una ocasión. Sus palabras, en las que el creador de la comparsa confiesa su preferencia por la chirigota y ofrece una pequeña "lección magistral" sobre el cuplé, cierran esta serie, en la que, a través de las letras de las diversas agrupaciones y de las noticias que en esos días ocupaban las páginas del Diario recuperamos también la memoria de una época.

Que ustedes lo disfruten como yo lo hice cuando lo escribía.

Ana R. Tenorio

periodista

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