Entrevista | Antonio García 'Alemania'

"Creo que '15 piedras' y 'Braceros de pueblo' merecieron el primer premio"

  • Fue un icono del Carnaval de Cádiz de los 80 e hizo historia al frente de la gloriosa etapa de Enrique Villegas

Antonio ‘Alemania’ cuando fue candidato a la alcaldía de Chiclana por el PSA en 2011. Antonio ‘Alemania’ cuando fue candidato a la alcaldía de Chiclana por el PSA en 2011.

Antonio ‘Alemania’ cuando fue candidato a la alcaldía de Chiclana por el PSA en 2011. / Paco Periñán

A sus 64 años, Antonio García Alemania vive “tranquilo y preocupado, como todo el mundo, y echando los días fuera”. Prepara un disco junto a su hijo Tomy, el productor. “Sin prisas, con mucha variedad musical”, apunta. Hizo historia hace poco en su Chiclana natal sacando ocho coros. Mucho antes se convirtió en un icono de la fiesta al frente de las comparsas de Enrique Villegas. El Carnaval de los 80 no se entiende sin esta leyenda viva.

–¿Se ha acabado ya el Carnaval para Antonio ‘Alemania’?

–No es definitivo, pero sacar un coro es muy complicado. Mucho gasto, muchos quebraderos de cabeza. Y es difícil reunir en Chiclana a tantos componentes.

–Echando la vista atrás, ¿cómo llega usted al Carnaval?

–Yo fui siempre muy aficionado. Tenía mi grupo de rumbas y sevillanas y fue cuando conocí a Enrique Villegas, que iba a sacar en el 77 ‘Almas alegres’ en San Fernando con ‘Requeté’. Me propuso salir y le dije que sí. Así debuté en la fiesta. En el 78 me fui a la mili y a la vuelta estuve hablando con ‘Catalán Grande’ para salir en Cádiz, pero se cruzó en mi camino de nuevo Villegas y me convenció para salir en el 79 en Chiclana con ‘Hombres del campo’.

–Vaya comparsa, vaya pasodoble.

–Pues sí. Eso fue un hito. Una comparsa de Chiclana ganándole a Los Majaras, que eran ese año ‘Cantares’ y venían de ser ‘Raza mora’, casi nada. Recuerdo que estábamos en el escenario aguantando el tirón porque el público quería que cantásemos más coplas, pero no se podía. ‘Cantares’ estaba esperando en bambalinas para salir y me acuerdo que Pedro de los Majaras me decía de lejos ‘la que estáis liando’. Ni nosotros alcanzamos a comprender lo que habíamos conseguido. Con un pasodoble recio, sencillo, con el acento campero que Enrique nos inculcó. En eso de los matices del tipo era el número uno.

–Y en el 80, vuelta a San Fernando.

-Es que en ‘Hombres del campo’ había chiclaneros e isleños. Y por deferencia decidimos ensayar esa vez en San Fernando. Sacamos con Villegas ‘Antifaz’, que no cuajó, pero llevaba un pasodoble muy elegante.

"Más de una vez hicimos en el ensayo en casa de Enrique Villegas. Él en la cama, enfermo, y la comparsa alrededor”

–¿Cómo fue el salto a Cádiz?

–Enrique decide volver a sacar comparsa en Cádiz después de muchos años. Yo en esa época conozco a mi mujer, gaditana, y me mudo allí. El autor nos pidió a mí y a Faly Mosquera, que también salió en ‘Antifaz’, que nos uniésemos al proyecto. Y sacamos ‘Los hijos de la noche’, con un grupo al que se incorporaron muchos chavales, tres hijos de Enrique (Gueli, Juanci y Toni), Luis Alcántara, Carlos Mosquera, hermano de Faly, Bohórquez… juventud y fuerza unidas a un Villegas en su mejor momento. Aquí debuté como director.

–Segundo premio. El primer premio era imbatible.

–Claro, Nos topamos con el Madrid o el Barsa de entonces. El grupo de Nuestra Andalucía, que sacó ‘Pregones’ con Pedro Romero. Pero empezamos una época que fue gloriosa y muy orgullosos de lo que hicimos.

Antonio 'Alemania' en la comparsa 'Rancho grande', de 1982. Antonio 'Alemania' en la comparsa 'Rancho grande', de 1982.

Antonio 'Alemania' en la comparsa 'Rancho grande', de 1982. / D.C.

–Ahí ya tenía usted una gran complicidad con Villegas.

–Y tanto. Pasábamos el día juntos porque trabajábamos en una empresa de distribución de alimentos. En la furgoneta preparábamos los ensayos, la idea de la comparsa… Enrique no solo me enseñó Carnaval. Fue como un padre. El hermano número 13 me decían.

–Las comparsas del 82 y el 83, ‘Rancho grande’ y ‘Comuneros’, fueron las menos celebradas de esa etapa, aunque fueron finalistas.

–No fueron como el resto, no, pero también grandes comparsas. Con ‘Rancho grande’ nos hartamos de cantar y llegamos a vender 650 cintas de cassette en la cabalgata.

–¿Eran tan duros como dicen los ensayos con Villegas?

–A ver, tenía que gustarte mucho ensayar. Para echar el rato no era aquello. Era mucho de repetir. Con una nota podíamos estar más de un día. Enrique era muy perfeccionista. Por eso luego, en el escenario, la comparsa era un reloj. Se notaba el trabajo previo.

–No perdonaba un ensayo ni estando enfermo.

–Para nada. Más de una vez hicimos el ensayo en su casa. Enrique en la cama y la comparsa alrededor, en su dormitorio, cantando. Era único. Enseñó a cantar a mucha gente y el grupo fue cantera de directores como Faly Mosquera, Juan de Dios Santana, Tito Iglesias, el mismo Selu con su chirigota…

"Hay que seguir exportando el Carnaval... pero, ojo, sin olvidarnos de quienes sembraron sus semillas”

–En el 84 llega ‘15 piedras’, una de vuestras comparsas más recordadas.

–Creo que ha sido una de las grandes comparsas del Carnaval de Cádiz. Sencilla y con un pasodoble fácil de cantar. El popurrí también gustó mucho, Era cuando los popurrís tenían músicas reconocibles, familiares, y el aficionado los acogía mejor. Enrique fue a La Caleta a coger algas. Las trató, las procesó, y no sé qué hizo con ellas que las metió en un pulverizador para aromatizar el Falla cuando cantábamos, para que el teatro oliera a mar. Así era de curioso con sus ideas.

–¿Fue una decepción quedar en tercer lugar?

–Un poco, sí. Pensábamos que la comparsa estaba para un premio mejor.

–¿Cree que en tan gloriosa etapa debió de caerle a vuestro grupo algún primer premio?

–Pienso que por lo menos dos veces pudimos haber ganado. Con ‘15 piedras’ y con ‘Braceros de pueblo’. Tenían empaque de primer premio. Con ‘Braceros’ coincidimos con ‘Entre rejas’ de Antonio Martín, otro comparsón. No hubiera sido un escándalo dar un primer premio compartido. Y no solo no ganamos sino que encima bajó un miembro del jurado en semifinales y nos dijo que si cantábamos bien nos darían el segundo.

–Premios al margen, ‘Braceros de pueblo’ puede ser la obra cumbre de Villegas en los 80.

–Yo también lo pienso. El repertorio decía muchas cosas, reivindicativas del campo andaluz. Un grito de socorro desde Andalucía.

–¿Es cierto que Villegas quiso sacar con vuestro grupo ‘El show de la Pantera Rosa’?

–Cierto. No recuerdo el año, pero tenía esa idea. Y bien elaborada y pensada, porque él no nos presentaba una idea sin tenerla muy estudiada. Quería que yo fuese de pantera rosa. Imagínese a un tío tan grande con esa barba vestido así, como una arropía. Menos mal que le quité las ganas.

–Después de ‘Hombres lobo’ en el 86 el grupo se deshace. ¿Cuáles fueron las causas?

–Había ya algunas diferencias entre nosotros. Quizás algunos no veían ya con buenos ojos que yo fuese director y así se lo dijeron a Villegas. Y Enrique no accedió a quitarme la dirección. Buena parte del grupo se fue con Pedro Romero y Aurelio Real para sacar una gran comparsa, ‘Con gancho’, y yo y otros componentes seguimos con Villegas en ‘Pescadores fenicios’. Fue una comparsa muy bonita, con un enorme pasodoble, pero no cuajó.

–Fue su última comparsa y su despedida.

–Así es. Entendí que debía hacer otras cosas en el mundo de la música. Yo tenía mis inquietudes. No me arrepiento porque fue una etapa preciosa.

–Ahora, desde la barrera, ¿cómo ve el Carnaval?

–El Carnaval está en su esplendor. Ahora los componentes y los autores tienen mucho nivel musical y literario. Y se canta mejor que antes. Si sabemos cuidar el Carnaval cuando salgamos de esta epidemia, va a ser espectacular. Hay que seguir exportando la fiesta, Pero, ojo, sin olvidarnos de quienes sembraron sus semillas.

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