"Las instituciones atraviesan ciclos: el nivel sube o baja"
guzmán álvarez tapie. Entrenador del club de rugby atlético portuense
El equipo necesita que asciendan Liceo o CRC Pozuelo para gozar del derecho a disputar una eliminatoria por la salvación
"Nos ha penalizado tener una plantilla corta en una liga donde se juega muy seguido ", asegura
El entrenador del CRAP, Guzmán Álvarez, vive unos días extraños: ha sido una temporada dura y el club no tiene garantizada la permanencia en División de Honor B. El CRAP finalizó en la 11ª posición del grupo C, cosechando 37 puntos tras la disputa de 22 partidos, saldados con seis victorias, dos empates y 14 derrotas. Toca esperar a que Liceo Francés o CRC Pozuelo consigan el ascenso como condición inexcusable para mantener la esperanza. Después habría que superar una eliminatoria a doble partido ante un adversario de Regional cuya identidad aún se desconoce.
-Penúltimos. La peor clasificación de los últimos años. -Son varios factores los que explican la coyuntura. La plantilla es corta, se juega muy seguido y no hemos dispuesto de tiempo para recuperar efectivos, factor que nos ha perjudicado. Por contra, algunos rivales gozan de un apoyo institucional que les permitió reforzarse en el ecuador de la competición. Nos ha faltado remate: jugadores como Gafa o Piña, que se salieron la campaña pasada en esa faceta, no han rendido como hubiéramos deseado por factores como lesiones o trabajo. En fin, las instituciones atraviesan por ciclos: a veces el nivel sube y, en ocasiones, baja.
-Pero lo cierto es que se empezó bien.
-Ganamos los primeros partidos, sí. En casa nos impusimos a los rivales más accesibles, pero fuera de la Ciudad Deportiva sólo superamos a Helvetia, que concluyó ultimo y desciende, e Industriales. Después, con el avanzar de las jornadas, vimos cómo cedíamos en El Puerto sendos empates frente a Olímpico e Industriales, nos superaba el Almería y se nos escapaba un partido muy ajustado con el Marbella. La temporada anterior jugadas decisivas en los últimos instantes nos concedían la victoria; en ésta, esas jugadas no han llegado.
-¿Cómo vio a los rivales con respecto a la campaña pasada?
-Reforzándose cuando hacía falta. Es un grupo muy heterogéneo. Los dos que luchan por la gloria, Liceo Francés y CRC Pozuelo, anduvieron muy por encima de los demás. Cáceres quedó tercero, haciendo valer el apoyo institucional de que goza y los profesionales a los que accedieron en el mercado. Cisneros Z y Alcobendas B pertenecen a entidades de por sí fuertes. Disponen de mucho donde elegir. Eso fomenta la competitividad entre sus miembros, un elemento con el que aquí no podemos contar...
-Frente a todo eso, usted se ha venido quejando especialmente de problemas para que los jugadores tuviesen continuidad en los entrenamientos y en sus posibilidades de competir.
-Tengo claro que si hubiésemos podido contar con todos los efectivos en un nivel cercano al 100% habríamos resuelto ya la permanencia. Y eso pese a que los dos equipos con los que luchábamos en la zona baja, Industriales y Almería, se reforzaron notablemente con la liga ya en marcha. Industriales fichó a sudafricanos para los 8, 9 y 10 y los almerienses se trajeron al número 2, que juega en la selección nacional de Zimbabue, a dos argentinos y a un segundo centro australiano. Pues, aún así, sólo nos pasaron en el último instante. La campaña precedente nos respetaron más las lesiones y tampoco hubo tantos factores que impidieran la presencia puntual de efectivos. Jugadores como Isra, Antonio González, Cristóbal o Gabri no han podido figurar como me hubiese gustado.
-¿Qué se puede hacer para que eso no vuelva a ocurrir el próximo ejercicio?
-Estamos en un momento en el que resulta necesario que arrime el hombro todo el que tenga que ver con el rugby. El club debe ampliar la base de la pirámide para solventar el déficit en cantidad de jugadores que padece. Solicitamos mayor apoyo institucional: dedicarse a captar deportistas cuesta tiempo y dinero. La zona sufre circunstancias económicas delicadas. Eso también nos penaliza, porque hay gente que se tiene que ir a estudiar y trabajar fuera y nosotros somos un equipo amateur.
-¿Qué le ha parecido la aportación de los jugadores más jóvenes?
-Ha habido de todo. Hay quienes están preparados pero otros piden un periodo de adaptación, como en cualquier otra modalidad deportiva. Pasar de Regional a División de Honor B supone un salto muy grande y no todo el mundo lo asimila igual. Pero, con independencia de eso, no se puede exigir responsabilidades a los chicos de 18 ó 19 años que se quedan en el club. No son ellos los obligados a tirar del carro.
-¿Cómo valora el capítulo de las instalaciones?
-La historia de siempre empeorada. Las obras para la construcción de un campo de fútbol de césped artificial nos han provocado muchos problemas cuando aparecían las lluvias, pues ya no podíamos usar el campo habitual ni la superficie que conocemos como la cuña, imprescindible para practicar la melé, y el campo de fútbol de albero es solicitado por otros equipos. El Puerto debe mejorar su infraestructura deportiva.
-Analice las posibilidades de permanencia.
-Tenemos delante una primera fase de espera, que requiere el ascenso de Liceo o CRC. Caso de producirse nos tocará medirnos a un adversario cuyo potencial desconocemos con exactitud. Si fuera el Universidad de Granada te puedo decir que la campaña anterior le fue bastante mal en División de Honor B. El representante de Jaén se encontraría a un nivel similar al de los granadinos. Sobre un hipotético rival extremeño carecería de datos previos. En caso de cita con uno madrileño acontecerían más problemas: allí milita el Majadahonda, que anda fuerte, y la liga madrileña resulta competitiva.
-¿Seguirá la próxima campaña?
-Ahora no pienso en eso. Lo que corresponde es centrarse en la permanencia en División de Honor B.
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