Un empuje con poco premio
Fútbol l Tercera División
El Cádiz B se tiene que conformar con una raquítica igualada después de gozar de numerosas llegadas al área de un Villanueva que desperdicia una pena máxima
El Cádiz B dejó escapar dos puntos en un encuentro que debió ganar si se analiza el esfuerzo realizado en una segunda parte en la que apretó y encerró al Villanueva, gozando de ocasiones y desbordando al rival por todas las zonas del campo. Además, el equipo de Jesús Casas no aprovechó la superioridad numérica durante 43 minutos por la expulsión de Obregón, por lo que pasó de largo una gran oportunidad para romper el gafe en El Rosal.
El encuentro contó con dos periodos totalmente diferentes. Un primer tiempo falto de ritmo y que aburrió a los aficionados, y un segundo repleto de ocasiones y con jugadas polémicas que provocaron que fuera incomprensible que no se registrara algún gol.
El once cadista era una sorpresa a medias, ya que las numerosas bajas hicieron que el técnico apostara por jugadores que suelen tener menos minutos, casos del central Vidal y el delantero Sandro -mejor el defensa que el ariete-, pero los males del Cádiz B estuvieron en no saber leer el partido y en el dibujo ofrecido sobre el terreno de juego, donde sobre todo en la primera parte había un mundo de distancia entre la medular y el ataque. A pesar de la falta de ritmo hasta el descanso, el conjunto local gozó de las mejores ocasiones y cargó con el peso del choque por encima de un Villanueva mucho más experto y veterano. Los cordobeses estuvieron más enteros y dando mejor sensación en la primera mitad, pues en la reanudación recurrieron a las armas de los equipos con limitaciones y que físicamente son vulnerables. Todo ello para perder tiempo.
No obstante, la sensación era que el filial amarillo tenía el choque bien encauzado, lo que quedó patente en el segundo tiempo. Si el Cádiz B es capaz de atacar con tanta ambición como ayer, con el paso de las jornadas su ascenso clasificatorio será notable.
Y eso que el conjunto cordobés tuvo la oportunidad más clara del encuentro para tomar ventaja. Fue en un discutible penalti de Garrido a Yoyo, que Quero falló al segundo intento tras marcar el primero, ya que el árbitro mandó repetir el lanzamiento por la entrada en el área antes de tiempo de dos jugadores rojillos. Esta acción dio paso a un partido diferente al comenzar la campaña de acoso y derribo del equipo de Casas, que llegó por todos lados al área jarote con tanta claridad como poca puntería, su lastre en el día de ayer.
Especialmente dolorosa fue la última ocasión, en el minuto 93, cuando Diego superó casi involuntariamente al portero Javi Cuadra, pero su lanzamiento a portería vacía, en posición algo escorada y con su pierna menos buena, se marchó fuera tras golpear en el poste. Sólo quedó tiempo para los lamentos porque el colegiado decretó seguidamente el final del choque.
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